Maracay, 29/10/2015.- La cultura estrena nueva sede, el presidente de la República Nicolás Maduro asiste a la reinauguración del Teatro de la Ópera de Maracay, y su centro cultural, en plena zona central de la capital aragueña, el solemne acto está a cargo del gobernador del estado Aragua, Tareck El Aissami.
Antes de entrar al recinto cultural, el Jefe de Estado recorrió la Plaza Bolívar de Maracay junto a la primera dama, Cilia Flores, y el gobernador de la entidad, Tareck El Aissami. Comediantes dieron la bienvenida a la pareja presidencial a la maravillosa obra de arquitectura. Todas las áreas adyacentes así como las viviendas existentes fueron recuperadas con la intervención de la Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor.
Tras un año y medio de labores, el pueblo venezolano disfrutará nuevamente de la belleza y majestuosidad de este icono artístico y cultural del país, declarado Monumento Histórico Nacional en 1994.
Los trabajos del teatro incluyeron la restauración de fachadas, puertas y ventas, así como la instalación de más de 900 butacas, la construcción de dos palcos presidenciales, climatización de las áreas con 32 equipos de expansión directa, colocación de alfombras en las gradas y piso de granito en colores gris y verde. Así como la instalación de sofisticados equipos de iluminación y sonido que harán de las actividades artísticas culturales verdaderos espectáculos digno del público maracayero.
El gobernador aragueño afirmó que para la reinauguración de este teatro se realizó una inversión de Bs. 800.000.000, necesitando 18 meses con 22 días de arduos trabajos y más de 100 inspecciones que contaron con su presencia.
De igual manera resaltó que la estructura del TOM "será referencia arquitectónica para el país, Latinoamérica y el mundo". Informó que el proceso de restauración estuvo en las manos de uno de los arquitectos del país José Pulido, quien se encargó de definir los lineamientos de toda la obra.
El Teatro comenzó a construirse en 1932. La obra estuvo a cargo de los arquitectos Luis Malaussena y Carlos Raúl Villanueva, quienes se inspiraron en el Teatro de la Ópera de Charles Garnier, en París.