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Anzoátegui: ¡Cuando la indignidad, toca la política!

"Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor". Arturo Jauretche.

El título de este artículo alude a una determinada manera de comportarse que debería caracterizar la actuación de los políticos, no de los politiqueros. Se dice que una persona con ideales, tiene dignidad cuando controla sus acciones con gravedad, y decoro; o, lo que es lo mismo, con altura, y honor. En este contexto, la palabra altura ha de ser entendida como elevación del espíritu, o de la excelencia moral, y la expresión honor como: «cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo, y de uno mismo».

En una primera aclaratoria a muchos de mis lectores, sobre el articulo https://www.aporrea.org/amp/regionales/a312280.html , y a la opinión publica regional, nacional, e internacional de los lectores de www.aporrea.org la dignidad personal, así conceptuada, parece que hace referencia a una conducta tan sublime que está al alcance de muy pocos, cuando se llega a las alturas del poder.

Si esa fuera la impresión que producen mis palabras que anteceden, habría que reconocer que ha caído tan bajo nuestro nivel de excelencia moral que llegamos a considerar ‘excelente o excelso’ lo que debería ser normal, o sea, el hacer aparentar lo ordinario, como extraordinario, porque ese es su deber para lo que se fue electo. Por eso, aunque medir el nivel de dignidad de toda una población es tan difícil como ver el aire, tengo para mí que la gran mayoría de los ciudadanos anzoatiguenses se comporta por lo general con un notable grado de dignidad. Por la cantidad de mensajes que recibido en mi correo, del articulo de marras, que siempre coloco al final de mis artículos.

Si de la visión critica de la ciudadanía del estado Anzoátegui en general, nos trasladamos al ejercicio de la actividad política en esta entidad, no tengo ninguna duda de que al político hay que exigirle un nivel de dignidad, y respeto en grado sumo, hacia el ciudadano, el militante , y el simpatizante. Y es que el político no gestiona sus propios asuntos, sino el interés general de todos los ciudadanos, por lo cual en el cumplimiento de los deberes inherentes a su cargo debe comportarse con el máximo grado de excelencia moral.

Puede haber algún gobernante que piense que, de ser esto así, es mucho el respeto, y la dignidad que se le exige. De ser este el caso, no debería olvidar que la dedicación a la política es voluntaria, por lo cual quien no esté dispuesto a anteponer el interés de los ciudadanos, al suyo propio debería dedicarse a otra cosa.

Conviene recordar cuanto antecede porque en los comienzos de este año 2022, estamos asistiendo a un rosario interminable de noticias de imputaciones, llevadas a cabo por el Fiscal General de la República, el poeta Tarek William Saab, sobre actos de corrupción con beneficios multimillonarios en los que los imputados son generalmente políticos, comerciantes, y militares.

El saqueo al que están siendo sometidas los activos, y las arcas públicas es tan escandaloso que no solo revela una absoluta falta de dignidad personal, y política en el ciudadano, y el político corrupto, sino un desprecio inadmisible por parte de estos a los intereses generales de la sociedad venezolana nacional, estadal, y municipal, que son los que administra. Y estos intereses, por ser los de todos los ciudadanos, son los que mayor cuidado, y dedicación exigen.

Ante esta realidad lo peor es resignarse, ante cualquier represalia, creer que la falta de honradez es consustancial a cierto tipo de políticos, que nunca desaparecerán, y frente a los cuales el ciudadano no tiene otro papel que el meramente pasivo de aceptar que las cosas no pueden ser de otro modo. Ha llegado la hora de decir ¡basta ya de tanta alcahuetería, y jaladera de bolas! No es cierto que, por ofertar unos servicios a una entidad pública, que es de todos, y al parecer que no es de uno solo. Ya que eso, no es así, ya que es de todos y, por lo tanto, no puede ser considerada como intocable por el petit comité de turno.



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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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