¿Barcelona ingobernable?

La capital del estado Anzoátegui en los tiempos de revolución no ha recibido de manera efectiva el apoyo del gobierno, quizás Pérez Fernández, como alcalde del municipio Simón Bolívar tuvo mayor preocupación tal como lo demuestran sus obras sociales dejadas en la geografía de Barcelona. Aunque aspiró nuevamente esa posición, ante el abandono a que fueron sometidas la mayoría de sus obras por el alcalde que lo suplantó. Desafortunadamente no logró la victoria interna.

Ese exalcalde llamado Guillermo Martínez, proveniente de la industria petrolera. Por no haber tenido trayectoria política y haber sido impuesto desde Caracas, mediante el padrinazgo de Aristobulo Istúriz, a pesar de haber sido derrotado en unas elecciones primarias por Franklin Rondón, llegando bien lejos, siempre contó con un rechazo popular. Que de acuerdo a la opinión de sus pocos defensores, impedían se desenvolviera a plenitud.

No atendió la ciudad, mucho menos a su gente, pensó que regañar policías y militares instalados en el Boulevard 5 de Julio, era su función y con eso estaba gobernando, consciente de sus limitaciones distrajo el tiempo en proyectos faraónicos. El desarrollo Turístico de Caicara, El terminal de pasajeros, son muestras de su fracaso administrativo. Esas fueron ilusiones para calmar a la gente con la esperanza de tiempos mejores.

Su sucesor, Luis José Marcano, actual gobernador del estado, siempre se quejó en privado de recibir una alcaldía endeudada, por lo que se encontraba de manos atadas. Fue tanta la problemática imposible de solucionar que decidió renunciar casi a mitad de periodo. Igual sus seguidores manifestaban que los enemigos internos le saboteaban el trabajo.

Hoy llega a la alcaldía Sugey Herrera, quien indudablemente trabaja diariamente, por momentos se llega a pensar que en realidad anda en pre campaña para ser candidata a la gobernación del estado, en la supuesta salida de Marcano para ocupar una altísima posición en Miraflores. Ella un día está en una jornada renovadora del Psuv, en otra ocasión atiende al cónsul de Italia, asistió al primer congreso de emprendedores realizado en la ciudad, y acompañó al ciudadano gobernador en una actividad.

La alcaldesa tiene un gran colaborador en la persona del periodista Augusto Hernández Soria, está pendiente de toda su gestión, denunciando a funcionarios poco operativos, pero no los remueven, siguen allí haciendo ver que trabajan, y como se decía en las otras administraciones hay saboteadores internos, Augustico, que es uno de los que argumenta eso, a pesar de ser chavista, es un crítico del gobierno, lo que le ha generado varios enemigos.

Pero a su chinita, como le dice a la alcaldesa no permite ni que la toquen con el pétalo de una rosa, es una especie de comisionado especial, ad honorem. Va por las calles y observa que unos jóvenes rompen uno de los pipotes donde botan la basura, y se detiene para exigirles que deben pagar el daño, los muchachos no le hacen caso. Pasa una patrulla policial, los detiene le explica la situación, solamente le dicen andamos buscando malandros. Y no intervienen.

Hasta en las noches vigila unos camiones de basura que vienen según él, de un municipio vecino a botar desechos sólidos a Barcelona. Excelente su labor y de repente debería ser imitada por la ciudadanía. Entonces unos se pregunta es que acaso a la alcaldesa no le hacen caso los funcionarios, sin ánimos de descalificarla, o es la presión del propio Psuv lo que la tiene amarrada.

No debe permitirse cometer errores estratégicos, puede ser que un empleado no sea leal por estar alimentado por alguna fuerza externa, eso es micro y hace daño también, nunca igual al que puede hacer una persona como el exalcalde Guillermo Martínez, quien fue su principal rival en la contienda interna, a ese señor no se le quita de la mente la ambición de volver a ser alcalde.

Es más llegar al otro objetivo principal de convertirse en candidato a gobernador oficial del Psuv, no lo deja dormir, se acostumbró a ese estilo de vida que todavía mantiene de cuando era burgomaestre. Asignarle cargos directivos importantes dentro de la dirección regional del partido, dándole oportunidad de dirigir reuniones dando lineamientos desde el presidio de los convocados, significa darle armas al enemigo.



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Claudio Schiveci

Exdirigente juvenil en el Liceo Cajigal de Barcelona, Cofundador de la revista Horizonte, redactor de la revista cultural Candilejas. Columnista en los diarios El Metropolitano, La Nueva Prensa de Oriente y Diario Impacto en Anzoátegui.

 claudioschiveci@gmail.com

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