Empresa Naviarca y su presidente Shikre Rassi

Un Gobernador prepotente y un Alcalde de mirada corta

He visto con mucho detenimiento que la Empresa Naviarca [i] con su presidente Shikre Rassi y demás directivos al frente, se han dado a la inmensa tarea de rescatar edificaciones educativas, el alumbrado público de algunas avenidas principales y, fundamentalmente, la tan excepcional tarea de rescatar el Parque Guaiqueri de Cumaná [ii] el cual estaba en total abandono: "destruida su hermosa concha acústica, sus baños, el sistema de riego y su hermosa vegetación perdiéndose por falta de riego".

Digo que preste particular atención al asunto del futuro urbano de Cumaná, porque es evidente que en estos debates siempre aflora lo que en los papeles oficiales no se dice: las convicciones y los prejuicios que determinan la lectura definitiva que cada quien le da a los acontecimientos del mundo objetivo.

Sin pretender eludir el asunto planteado y asumiendo las consecuencias de estos comentarios, voy a utilizar la ocasión para dejar claro el asunto del mecanismo ah hoc que seguramente viene utilizando la Empresa Naviarca en la pretensión de proteger aquellos bienes que, considerados como poseedores de valores patrimoniales, culturales y ambientales significativos, se encuentran amenazados por diversas circunstancias.

Ahora bien, ¿Qué es ser un mecanismo ad hoc? Como término jurídico, ad hoc puede ser interpretado como "para fin específico". No obstante, para una mayor especificidad, según la DRAE define Ad hoc [iii] como:

"Loc. lat.; literalmente "para esto". 1. Expr. U. para referirse a lo que se dice o hace solo para un fin determinado. 2. Loc. adj. Adecuado, apropiado, dispuesto especialmente para un fin". (Subrayado nuestro)

Entonces, podemos entender el uso de un mecanismo ah hoc por parte de la Empresa Naviarca, la cual no está determinada por el desprecio y el resentimiento hacia todo aquello que huela a un Gobernador prepotente, un Alcalde de mirada corta y la sonrisa complacida de un advenedizo Director de Imparques, sino en nombre de la Democracia que pertenece a todos, los valores de la cultura urbana-arquitectónica y una loable labor empresarial.

Pero, ¿Serán capaces el Gobernador, el Alcalde y el Director de Imparques y su personal de cuidar lo que tanto le ha costado a la Empresa Naviarca de la familia Rassi? Me hago estas preguntas, al igual que Eloy Gil Emmanuelli [iv].

Y, en caso de ser afirmativa la respuesta, (yo lo dudo) a esos funcionarios públicos que se ven asi mismos como mayoría y que estan en esa tropa de pensamiento uniforme, con respaldo de los antiguos poderes insepultos que tanto influyen todavía en la escena.

Dudas que expreso a través de otra interrogante directa:

- ¿Sabían los lectores que el Director de este parque jamás se ha reunido con el personal directivo y obreros pagados por Naviarca para al menos procurar una colaboración de Imparques en ese proceso de recuperación o al menos una palabra de agradecimiento y estímulo?

Me pregunto también:

- ¿Sabían ustedes que en ese parque trabajan más de 20 obreros y éstos sólo miran el trabajo de los obreros de Naviarca pero no colaboran con ellos?

Para responderme a mí mismo voy a permitirme anotar algunas dudas al respecto, dudas que se supone que son la base de todo razonamiento organizado Y así como formulo estas preguntas, para mí mismo y para ellos, me atrevo también a dejar escrito lo siguiente:

Ah, no, Gobernador, Alcalde y Director de Imparques, no se oigan tanto a sí mismos, pues no parecen las máximas autoridades del estado y del municipio, parecen cualquier cosa menos eso. No se crean todo lo que ustedes se dicen unos a otros en círculo cada vez más cerrados. Dejen la rutina fácil del prejuicio y la preconcepción, que cada vez les hace más daño y los desafina más.

Dejen, por eso el autoelogio, el elogio mutuo y la complicidad. Es decir, dejen de lado la medianía que hoy los empantana. Arriésguense un poquito. Y, sobre todo, pongan a un lado las motivaciones subalternas. Junto con la razón, unan el corazón a la mirada y vean hacia un pais que vive más allá de la gallera de ustedes.

Sin duda, seguro estoy, que cualquiera de ustedes, Gobernador, Alcalde y Director de Imparques, duchos en la materia, aceptaría que existe una buena dificultad para calificar –como ustedes lo hacen-, un particular expresión de la actividad humana como representativa de "nuestros más altos valores ambientales".

Pues siempre tal afirmación quedaría sujeta a las siguientes preguntas inevitables:

- ¿A quiénes nos referimos cuando hablamos en primera persona del plural?

Porque, en definitiva, esas expresiones totalizadoras se han demostrado sustentadas, más que en criterios técnicos o científicos inobjetables, en el conjunto de valores, creencias e imágenes que hemos conformado como representativas del mundo que observamos. Ideología la llaman.

- ¿Serán más altos, o más nuestros, los valores ambientales de nuestra cultura anfibia que nos dio la vida como sociedad, un reencuentro con el mar Caribe, el golfo de Cariaco y el río Manzanares, cuya contaminación , con declaratoria o sin ella, es ya inevitable?

- ¿O la conversión de los frentes de agua de la ciudad de Cumaná, reduciendo el uso del carro, acondicionando las vías cerca del agua para desarrollar parques y áreas residenciales y la peatonización progresiva?

No piensen que les estoy pidiendo que, en vez de preocuparse por la discusión de la Ley Orgánica de las Ciudades Comunales o por las expresiones culturales populares, lo hagan por la arquitectura y el urbanismo. Entiendo que ustedes les preocupan que la apetencia inmobiliaria, el oportunismo de los propietarios y la complicidad de las autoridades, acaben con el coto ambiental que constituyen la posibilidad de diseñar el límite ciudad-costa como una estructura de espacios vitales que poseyeran realmente un valor de uso para la comunidad.

No podríamos olvidar que en el afán de ocupar la costa existe un hecho pronosticable, que es de seguir el índice de contaminación proveniente de las descargas cloacales en el golfo de Cariaco, en muy breve tiempo será casi imposible pasearse libremente por el eje costero sin cerciorarse de la dirección del viento.

Pero en fin, cada quien está donde le corresponda, o donde le interese, estar. En todo caso, para que la preocupación que los anima no sea solo un dolor de cabeza que quieran traspasar a algún ente oficial al que, luego, se le exigirá cumplir con su deber patrio, es bueno apuntar al centro del problema, que no está, de ninguna manera, en la formalidad de un documento de declaratoria ah hoc por parte de la Empresa Naviarca.

Para que efectivamente la preocupación patrimonial-cultural-ambiental vaya más allá de la Empresa Naviarca con su presidente Shikre Rassi y demás directivos al frente, hay que hacer muchas más cosas que sacar una declaratoria ah hoc.

El caso actual del Area de Interés histórico de la ciudad, lleno de monumentos nacionales y por lo tanto de declaratorias patrimoniales, pisoteadas por un Gobernador prepotente y un Alcalde de mirada cota que sonríe complacido frente a advenedizos proyectistas, que, a troche y moche, levantaron unas obras de plástico, deleznable desde todo punto de vista, para rendir un estereotipado homenaje a Cumaná; nos debe llenar de congoja y nos debe alertar sobre la inutilidad de acciones oficiales si los valores que se pretenden defender no son realmente interiorizados como valores de todos.

PIENSO QUE ESTA ES LA TAREA.

Por lo de Cumaná, a los años 2030 y 2050 abordamos la proyección de población a estos años. El desarrollo de este paso nos coloca frente a escenarios del diagnóstico a la acción anticipada, para evitar que la generación más numerosa de la historia del Municipio Sucre, deje de recibir las oportunidades de tanto para su crecimiento urbano como para el desarrollo económico. En atención a lo antes expuesto:

- La ciudad de Cumaná tiene un área desarrollada de 3.346 hectáreas aproximadamente, albergando una población de 360.970 habitantes para el 2020. Y para el 2050 se estima que podría llegar a 490.445 personas. El sistema de cloacas está conformado por una red de tuberías que cubre un área de 2.650 hectáreas, sirve a una población 295.323 personas, prestando un servicio al 77% de la población, al cubrir el 79% del área donde residen o trabajan. Es decir, existen 696 hectáreas y una población de 88.213 habitantes sin servicios de cloacas en la ciudad de Cumaná.

- Las dos plantas de tratamiento de aguas residuales ubicadas, la primera, en la zona Sur-Este de la Laguna de los Patos; y la segunda, en la zona de Punta Baja situada al Norte-Este de la ciudad, actualmente, se encuentran inoperativas y su causa común fue el robo o desmantelamiento de todos los equipos lo que hace que sus descargas vayan directamente mar y al golfo de Cariaco.

- En el sector los Castillitos existe una descarga al mar calculado en un 60% del total de la ciudad de Cumaná. Y, aún más grave, esta conexión quedó pendiente con la tubería que la conectaría a la planta de Punta Baja, a la altura entre la Iglesia Mormón y el Hospital Ambulatorio Salvador Allende.

- La estación de bombeo El Guapo carece de conexión a la planta de tratamiento de la Laguna de los Patos por lo cual son vertidas directamente al golfo.

- Ambas descargas tienen un promedio de 2.500 litros por segundos.

- A esto hay que sumarle los contaminantes arrastrados por las escorrentías pluviales, la contaminación de drenajes, las comunidades sin alcantarillado sanitario o sistemas de manejo de aguas residuales adecuadas y colectores caídos. Así mismo, los pozos sépticos mal diseñados con su pobre mantenimiento y descargas no autorizadas en el sistema pluvial.

- Las playas de Cumaná no estan aptas para los bañistas por los altos niveles de bacterias enterococos en concentraciones que superan los parámetros de calidad determinados.

- Rechazamos la visión "ingenieril" de cómo se viene tratando el funcionamiento del sistema el servicio de cloacas de Cumaná, porque supuestamente es aceptable por el continuo movimiento u oleaje de las aguas, el sol permanente y la capacidad como laguna de oxidación.

Por todo esto, les pido, que trabajemos no en formalidades declarativas ad hoc sino en lo que creemos firmemente que debe ser nuestro norte de ahora en adelante: el esfuerzo de creación de una consciencia colectiva, elaborando planes integrales de conservación y desarrollo que encaucen los impulsos públicos y privados dirigidos a utilizar el patrimonio como estrategia para mejorar la calidad de vida.

Comprometiéndonos con las autoridades nacionales, regionales y locales, con las comunidades, con los empresarios y los comerciantes en aplicarlos y defenderlos. Diseñando proyectos pedagógicos de atención al patrimonio que se articulen transversalmente con el eje educativo. Demostrando con un buen programa de divulgación, lo bueno que puede resultar para el verdadero desarrollo del pais, la construcción de una identidad nacional.

REFERENCIAS

[i] Naviarca es una empresas navieras fundada por un visionario como lo fue Nasib Rassi, con actividades en los Estados Sucre, Anzoátegui y Nueva Esparta. En ese afán de devolverle a la ciudad lo que tanto también han hecho por ellos, y entendiendo que las empresas de alguna manera deben trabajar por su entorno social, se han dedicado a embellecer la ciudad de Cumaná. En ese sentido, ahora realizan el rescate del extraordinario pulmón vegetal de esta ciudad: el Parque Guaiqueri, el cual estaba en el más cruel abandono. Un Parque dentro de la ciudad, al lado de un río Manzanares.

[ii] El Parque Guaiqueri de Cumaná, debe su nombre a los valientes indígenas. Son trece hectáreas a las orillas del río Manzanares, desarrolladas para el disfrute y sano esparcimiento de la familia. Cuenta con una concha acústica, cabañas, parque infantil, caminerías, fuente de soda, muchos árboles, donde abunda el mango, apamates y caobos. Ubicado en la Avenida Arismendi, entre avenida Aristiguieta y la avenida Gómez Rubio.

[iii] DRAE. En: https://dle.rae.es/ad%20hoc

[iv]. Eloy Segundo Gil Emmanuelli, apasionado de la política. Aspiró ser el primer Alcalde electo en ese mismo municipio y ganó la elección; luego aspiró a la reelección y resultó nuevamente electo. Posteriormente aspiró a la Gobernación del Estado Sucre y el pueblo lo eligió como Gobernador. Como tal estuve unos 17 meses, pues la Asamblea Nacional Constituyente, basándose en el "Poder Originario del Pueblo", llamó a un proceso de relegitimación. Docente, actualmente se desempeña como rector de la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho (UGMA).

¡Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas de pensamiento¡



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1852 veces.



Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

Visite el perfil de Servando Marín Lista para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: