Detrás de la obediencia a ciegas: el velo sobre el poder popular

Parafraseando a Simón Bolívar (1819), semejante a un robusto ciego marcha el poder popular dando en todos los escollos sin poder rectificar sus pasos. En los escollos del sectarismo, clientelismo, y demás cosas aborrecidas en el pasado, hoy están allí como murallas entre vecinos y familias. Los años de obediencia a ciega han entumido sus miembros y debilitado su vista en la sombra de los dictámenes falsos: "más poder para el pueblo"; y aniquilado por las pestilencias serviles: culto al personalismo.

Uno de los tantos actos bochornosos de enajenación popular fue visto recientemente: el ofrecimiento de teléfonos inteligentes que caminan como "misses", así como otras preventas más. Retomando al padre de la patria: "al contemplar a la libertad en este estado de prostitución…" es comprensible el sometimiento a la tiranía. Pero de esta máxima se valen los farsantes de la historia.

Necesitamos que el pueblo adquiera virtudes políticas e ilustración moral, no coma chantajes materialistas para mantenerlo en obediencia a ciega. Si el gobierno quiere seguir ciego a esta verdad historia, que siga solitario al abismo donde desapareció el relámpago. Ministros llegan y se van sin dejar una huella cultural trascendente. ¿Quién le quitará el velo al poder popular? ¿Quién enseñará al poder popular que la práctica de la Justicia es la práctica de la Verdad? De esto depende nada más y nada menos que la democracia participativa y protagónica.

El poder popular no debe seguir como un robusto ciego, aunque ya está raquítico, y lleno de muchas heridas en el corazón. ¿Será capaz el nuevo médico de curar todo este estado vergonzoso? ¿Será capaz el poder popular de marchar con pasos firmes hacia el augusto Templo de la Libertad? Mientras el velo ignominioso del partidismo esté sobre su corazón no habrá libertad.

En lo personal tengo esperanza en el poder popular gracias a la experiencia con una comuna de mi ciudad. Esta comuna está trabajando eficazmente, a pesar de las tormentas externas e internas (sectarismo regional dentro del seno del mismo partido). La diferencia radica en la conciencia de sus voceras y voceros. Ellos son luchadores sociales y políticos antes de que surgiera nuestra constitución. El interés genuino por la justicia social es su motivo único, y el bien común es su destino. Aquí en esta experiencia real consigo esperanza para seguir predicando la redención popular:

"Solo el pueblo virtuoso se salva"



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Edwin Medina


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