Estado comunal, no comunista

Hoy cuando se habla de darle más poder a las comunas y sacar para siempre el estado burgués, como dice el presidente Maduro y la consigna “Comuna o nada” repetida muchas veces por el presidente eterno Hugo Chávez Frías y su insistencia en profundizar la incorporación de la comunidad al desarrollo socio-económico del país, se han reeditado los eternos temores de un posible comunismo en Venezuela.
Según el Diccionario de la Real Academia: ‘’Comunidad significa entre otras acepciones, Estado de lo que es común, grupo de personas que viven con reglas y costumbres similares, y no es sinónimo de expropiaciones, violencia etc”; es el dinamo para acelerar el proceso mediante el cual esos grupos, de manera organizada, participen activamente en el aparato productivo del país.

En Venezuela no se ha planteado un futuro Estado comunista, como lo hemos dicho infinidad de veces, sino comunal y esto para contribuir con la tranquilidad de muchos.

Con el calificativo de comunal se pretende ir creando una conciencia y sentido de pertenencia grupal que se integre a la producción, no como una formula paralela, más bien como una nueva fórmula de producir, distribuir y comercializar bienes y servicios para darle mayor equidad al modelo de economía donde la empresa privada, garantizada por el artículo 115 de la Constitución Nacional, vaya cediendo su posición de dominio, compartiendo espacios con la productividad de las comunidades, produciéndose, por vía de consecuencia, una relación más justa entre productores y consumidores, la balanza de precios se nivela, generando más empleo y en definitiva mayor independencia económica con una red social fortalecida y una constante migración de los sectores menos favorecidos a la tan deseada clase media, en fin una alianza entre diversos actores e intereses. (Como dijo una vez Marelys D’Arpino, Corresponsal de Prensa Universitaria Internacional).

Lo anterior, es una realidad absolutamente comprobada, la ciudadanía cuya célula política es la comunidad, definida en el artículo 4 de la Ley de Comunas, como el núcleo especial básico e indivisible constituido por personas y familias que habitan un ámbito geográfico determinado, vinculados por características de intereses comunes, servirá de vehículo para la construcción del Estado comunal que la misma ley conceptúa como la forma de organización política social, en la cual el poder sea ejercido directamente por el pueblo, entendiéndose que tal inmediatez no significa anarquía ni muerte del gobierno local ni regional, pero si la posibilidad cierta, real, que el pueblo organizado conforme un tejido robusto, tan flexible como lo requieran las circunstancias de cada región y las causales diferencias idiosincráticas, todo de manera progresiva y sin traumas como prevén los artículos 2, 3 y 4 de la Ley del Poder Popular, en la cual la ley insiste en el desarrollo integral del ser humano.

En ningún momento se busca suplantar, ni restringir, y menos erradicar la propiedad de los medios de producción privada, pero éstos deben socializarse, vale decir, la ganancia deberá tener un sentido de equidad entre patrono y empleados, ya que ninguno de los sectores podría subsistir sin el otro. Esta integración está planteada como uno de los grandes retos de esta etapa de evolución que vive Venezuela.
Tanto es así, que la incorporación a MERCOSUR es una de las varias garantías para el empresariado e industrial privado, ya que debemos aumentar los índices de producción para poder interactuar con los socios y compradores de esta fuerza gran-nacional que tiene el puesto de tercera economía del mundo.

Si fuera cierto que lo que viene es un comunismo (denominación popular de ausencia de propiedad privada y otras libertades ciudadanas), entonces para que luchamos tanto; por qué el Gobierno Nacional insistió en formar parte de este bloque multinacional, sería suicida pensar que un poder comunal naciente va a dinamizar la economía hasta llegar a la meta que requiere formar parte de esa potencia llamada MERCOSUR.

Si bien se estimó que el cierre de 2012, el PIB estaria por encima de 6%, ello no avala todavía el requerimiento para mantenernos vivos en el coloso que es MERCOSUR, y ésta es solo una de las múltiples razones para dejar de lado los infundados temores de una inminente desaparición de la propiedad privada, por el contrario , lo que pretende el socialismo y el poder comunal es crear los mecanismos para que todos y cada uno de nosotros pueda cubrir sus necesidades en una zona confort a escala nacional; socializar la propiedad privada no constituye una expresión antagónica, es lograr que todos tengan, y no que sean pocos los que puedan adquirir. La propiedad privada en el corte del primer semestre de ese mismo año, la banca y los seguros tuvieron un crecimiento que se ubicó en 27%.



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Raúl Ramirez

Abogado, profesor y escritor. Ex-guerrillero.

 rauljoseramirez@hotmail.com

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