Hablar cutycontra

La dirigencia opositora inicia el año con una interesante novedad. Es un tonito de voz que propone: “… ganaste, pero aquí se gobierna como digo yo o salimos a tomar la calle…”

Hasta cierto punto comprensible que seamos tolerantes con esta nueva paparruchada. Dada la privilegiada asesoría matemática que exhiben, debemos agradecer que no se atrevan a más.

Entre una y la otra, nos están debiendo un nuevo diccionario, porque son pocas las palabras cuyo significado no han cambiado, aún.

En lo personal no me quitan el sueño, más bien considero pintoresco que le hayan puesto democracia a la antigua exclusión, o totalitarismo a la justicia de antes. Tampoco creo que a los guardianes de la propiedad privada y garantes de un cupo para los pobres en el paraíso celestial, les vaya a molestar el calificativo de jerarcas de la iglesia cristiana. Mucho menos a la maquinaria difusora, le caerá pesado que englobemos a estas perlas, de una, bajo el término libertad de expresión.

Vale. Pero queremos entenderles, desde el fondo del alma que sí. Necesitamos el diccionario para hablar el mismo idioma, por favor, una edición económica y fácil de llevar, si no es mucho pedir.

Vamos a ver si estoy aprendiendo a dominar el cutycontra: “Chávez está maduro de lo gordo, viene cayendo en picada como mango de mayo y lo bueno es que no hay daños colaterales que lamentar. Libre como está el camino de disociados, podemos afirmar sin temor a equivocaciones que la infofrenia es un mito y les reto a demostrar lo contrario”.

Tengo el “flow”, solo falta deslastrar el engolado marginal... el último pedacito sonó raro, pero nadie es perfecto.

Disculpen el lapsus, pero encontré una referencia mejor, cuando al principio les llamé dirigencia, ¡eso si que es hablar cutycontra!, el resto es cuestión de práctica.

¿Y cual es el problema de presentar el mundo al revés, acaso alguna vez ha estado al derecho?

Estoy mejorando.

Dígame cuando cuente con el repertorio del nuevo diccionario.

Mientras lo publican, aprovecho el tiempo de espera estudiando el cutypro, legítimo antecesor del cutycontra y entrado en desuso desde que dejaron de ser gobierno.

La gente de la COPRE por ejemplo, lo habló y escribió de manera impecable cuando trazó las líneas maestras de lo que llamaron proceso de descentralización. Vaya si sabían de nomenclatura los padres de la enorme nómina de empleados estadales y municipales del país, siempre diligentes y prestos para servirle a la comunidad. Aunque no nos habilitaron para escogerlos a todos, al menos hicieron lo propio concediendo la libre elección de gobernadores, alcaldes, concejos y asambleas. También dejaron servida la mesa con las autonomías regionales, llamadas cosiatas en el lenguaje anterior, para quienes no sean bilingües aún.

En fin, la elite centralista se trasladó a un sinnúmero de gobiernos independientes, en todos los idiomas.

cordovatofano@hotmail.com


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Daniel Córdova Tofano


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