El Espejo

La cultura del encuentro

1 Cuando se trata de diálogo varían las opiniones y las posiciones. Para unos, se trata de una operación simplemente política; para otros, de algo mucho más profundo. Los hay que lo banalizan y los hay que lo sacralizan. El diálogo, per se, es tan solo un instrumento a través del cual se buscan determinados fines. Unos lo usan para engañar y otros para apuntalar un objetivo superior.

2 Para los venezolanos el diálogo ha pasado a ser tema cotidiano. O, por qué no decirlo, comodín. Cada quien lo invoca con determinado propósito, ocultando muchas veces lo que está detrás del planteamiento. A riesgo de ser catalogado como persona comprometida con determinada política, pienso que hay sectores que lo asumen como banderín de enganche. Para despejar las dudas basta recurrir a la historia. El sector político más consecuente con el diálogo es el chavismo. Chávez lo fue con un rigor que muchas veces lo expuso al desprecio por parte de sus adversarios. Como cuando retornó a Miraflores, luego del golpe del 11-A, y llamó a dialogar, incluso, a los que participaron en la aventura. Algo similar hizo Nicolás Maduro cuando su rival electoral reaccionó ante la derrota con arrogancia que provocó la violencia en las calles. Su respuesta fue la oferta de diálogo y el llamado a la oposición a Miraflores.

3 En cambio, la oposición se ha caracterizado por el rechazo a priori de cualquier llamado a diálogo. Siempre lo ve como una trampa. Como un recurso al que apelan tanto el Gobierno como el chavismo cuando tienen el agua al cuello. Nunca se ha paseado por la necesidad que tiene Venezuela de un tratamiento civilizado de los temas nacionales. Estas dos visiones en torno al diálogo, de lo que significa esta opción en un país polarizado, se traducen en una práctica que funciona en dirección opuesta a los fines que se persiguen. Se convierte así en un peligroso instrumento para el reciclaje de la polarización y en un nuevo estímulo de la violencia.

4 Creo en el diálogo. He participado en episodios en los que éste ha tenido éxito y en otros en los que ha fracasado. Actualmente creo más en él porque no veo otra alternativa. Y es más, considero que los venezolanos nos encontramos en un momento crucial. De ahí que en instantes de duda hallo refugio en el pensamiento de un sorprendente personaje que se ha convertido en estelar vocero del diálogo. Me refiero al papa Francisco. Leo todo cuanto él dice y todo cuanto se publica en torno a su apostolado. Últimamente el libro de un periodista argentino, Andrés Beltramo Álvarez, La Reforma en Marcha, quien hace un singular recorrido por el mensaje de Francisco, apasionante e ilustrativo. Se trata de lo que el Sumo Pontífice define como la "cultura del encuentro", que más que un modelo es un estilo de vida. Un camino que no impone desde lo alto sino que lo señala como vía para afrontar el mundo de hoy. En síntesis, una aproximación al entendimiento por encima de la confrontación.Que lleva a Francisco a decir lo siguiente: "Un verdadero crecimiento en la conciencia de la humanidad no puede fundarse en otra cosa que en la práctica del diálogo y el amor. Diálogo y amor suponen el reconocimiento del otro como otro, la aceptación de la diversidad. Solo así puede fundarse el valor de la comunidad: no pretendiendo que el otro se subordine a mis criterios y prioridades, no absorbiendo al otro, sino reconociendo como valioso lo que el otro es, y celebrando esa diversidad que nos enriquece a todos. Lo contrario es mero narcisismo, imperialismo, pura necedad". Palabra del Sumo Pontífice.

LABERINTO

Noam Chomsky dixit: "Si nos atenemos a la definición clásica de fascismo -una dictadura abierta, descarada, asesina y terrorista del capital financiero- no parece muy riguroso hablar de la entrada de un fascista a la Casa Blanca, pero sí es indiscutible que acaba de anidar en el Despacho Oval el huevo de la serpiente. No es la voluntad política de los sectores populares y clases medias estadounidenses, pero sí la candidatura de Sanders, que ha sido retirado con las malas artes habituales de los Clinton; no ha tenido otra opción que votar a quien denuncia el status quo desde la derecha extrema. Dependerá ahora de la movilización social que sea posible aplastar el embrión antes de que la cabeza de la víbora rompa el cascarón del huevo que la cubre, siempre y cuando Donald Trump no logre sortear las contradicciones de la insurrección electoral que lo ha llevado a Washington"…

Observación personal: El resultado electoral norteamericano conjuga la derrota del clan Clinton, de los partidos Demócrata y Republicano, los medios de comunicación, las encuestadoras, con las aventuras bélicas del premio Nobel de la Paz, Barack Obama…

Recibo del Ministerio Público el Informe sobre la masacre de Tumeremo del 4 de marzo de 2016, en la que resultaron asesinados 17 mineros. Nunca este organismo había realizado un trabajo tan exhaustivo y científico, que honra a la institución que dirige Luisa Ortega Díaz. Trabajo que por su seriedad contrasta con las irresponsables versiones que rodearon la monstruosa tragedia de la cual trataron de sacar partido factores políticos plenamente identificados. Como Informe, es la confirmación de que cuando las instituciones asumen con responsabilidad los hechos en determinadas circunstancias, esclarecen la verdad y generan respeto en la colectividad. La conclusión, en base a esta investigación, es que la impunidad puede ser derrotada cuando las instituciones funcionan. El país tiene suficiente capacidad para garantizar el ejercicio de la justicia si se actúa con rapidez y profesionalismo. Al final el Informe recoge esta dramática observación: "Aquella perturbada madre tuvo al fin descanso. El 3 de junio de 2016, en un acto solemne le fueron entregados los retos de su hijo, quien recibió cristiana sepultura en el Parque del Cementerio Metropolitano de San Cristóbal, estado Táchira. Ahora tendrá un lugar donde colocarle flores a su hijo en la tierra que lo vio nacer y así tratar, de alguna forma, de disminuir el dolor que ocasiona la pérdida de un ser querido". ¿Cuántas madres en el pasado hubieran querido ese doloroso consuelo de enterrar los restos de sus hijos desaparecidos para siempre?…

La dirección de la oposición tiene que poner orden. Las tensiones en la MUD proyectan a la calle la sensación de caos. No hay relación entre lo que anuncia y lo que se hace. La amenaza catastrofista de sus líderes mueve a risa. Cada vez que fija una fecha con el fin de desatar la expectativa nacional; cada vez que anuncia manifestaciones si no son aceptadas sus propuestas nada pasa y aumenta su desprestigio. Ocurre a cada momento. Lo más reciente: el clima creado a través de las redes sociales -y medios cómplices- con anuncios sobre lo que ocurriría el pasado 11-N, caso de no haber en la mesa de diálogo soluciones. Como el retiro de esa instancia. Pero nada pasó. Se repitió lo del rugido de la montaña y el ratoncito…

Pregunta personal: ¿Por qué el Gobierno no pone en libertad a aquellos presos que no representan peligro para la seguridad del Estado y solo sirven de bandera a la oposición?…

Insisto en lo del lenguaje de albañal de líderes de oposición. Mientras baja la tensión por el funcionamiento de la mesa de diálogo, Capriles suelta esta perla: "Lo que quiere toda Venezuela es que se vaya la plasta de gobierno"…

¿Qué le pasa al cardenal Urosa? Cada día difiere más del Vaticano respecto al tratamiento del diálogo en Venezuela. Y el otro cardenal sigue en la misma línea del 11 de abril de 2002.



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Últimas Noticias (http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/slider-inferior/espejo-jvr-la-cultura-del-encuentro/)



José Vicente Rangel

Periodista, escritor, defensor de los derechos humanos

 jvrangelv@yahoo.es      @EspejoJVHOY

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