El firmazo antimperialista y las trapacerias petroleras de la oposición venezolana

En los veintidós años que corrieron entre 1976 y 2008, ocurrieron en la política petrolera del estado venezolano, una serie de cambios antipatrióticos y proimperialistas que todavía nos cuesta entender, dada la magnitud del daño que se le hizo al patrimonio de la nación. Fueron miles de millones de dólares que se les entregó a las multinacionales del petróleo, por parte de una elite política y gerencial que tarde o temprano, deberá rendirle cuentas a nuestro pueblo. En este periodo se regaló nuestro principal recurso natural a los consumidores de los países capitalistas desarrollados, mientras los venezolanos de a pie nos consumíamos en la más abyecta pobreza económica. La elite entreguista está hoy debidamente identificada: son la llamada GENTE DEL PETRÒLEO, antiguos "Hombres Shell" y "Hombres Creole" que ocuparon la gerencia de la antigua PDVSA. Sin embargo esta elite no actuó sola: contó con el decido apoyo político de las direcciones nacionales de Acción Democrática y Copei, las que para la época dominaban el Congreso Nacional.

Los mecanismos que utilizó la elite entreguista petrolera fueron:

1.-Reducción a su mínima expresión de la Regalía petrolera. El General J.V. Gómez la dejó en un 12%; el General Medina Angarita la llevó a un 16%; el General Pérez Jiménez la elevó a un 25 % y el puntofijismo en su primera etapa(1958-1975) la dejó en un 16%. La Meritocracia petrolera entreguista la redujo al 0,0 %.

2.-Rebaja del ISLR a las multinacionales petroleras. De un 64% se les rebajó su contribución fiscal a un 34%.

3.-PDVSA se convirtió en rehén de las multinacionales, al dar su autorización para ser demandada en tribunales internaciones, en el caso de que el Estado venezolano le impusiera cargas tributarias al capital petrolero extranjero.

4.-La internacionalización de PDVSA para ponerla fuera del control del Estado. Se compraron refinerías chatarra y las que funcionaban sólo procesaban petróleo liviano, siendo Venezuela un exportador neto de petróleos pesados y extra pesados. Además, se subsidiaba a los consumidores de los países en los cuales se compró refinerías, al suministrarle crudo nacional con descuentos hasta de un 25% por debajo del precio del mercado mundial. Estas subsidiarias de PDVSA en el exterior, no declararon un dólar de ganancia hasta la llegada de Chávez al poder; siendo sus costos trasladados a la empresa PDVSA.

Esta situación que hoy nos luces como una enorme traición a la patria, fue impulsada por la referida elite sin que la mayoría de los venezolanos se enterara, pues, los medios de comunicación y las universidades fueron comprados por la Gente del petróleo. Los dirigentes adeco y copeyanos que tenían el deber de custodiar los bienes de la nación desde el Congreso se hicieron de la vista gorda, dando a entender que también fueron engrasados por la Meritocracia petrolera.

Este desmadre petrolero de la Gente del petróleo se explica en tanto estos Gerentes fueron captados ideológicamente por el capital transnacional, y de esta manera, una vez encargados de PDVSA, siguieron actuando como si fueron los funcionarios de las corporaciones extranjeras. Nacionalizamos el equipo capital de las petroleras pero no el cerebro de los gerentes transnacionalizados. Lo grave fue que la desnacionalización ideológica de los gerentes de petroleros hizo metástasis en las dirigencias adeco-copeyanas. Por eso estas dirigencias políticas arrearon las banderas del nacionalismo impulsado por Betancourt, Pérez Alfonzo y tantos otros pensadores que defendieron con ahínco el recurso natural petróleo.

Hoy, cuando el diputado Diosdado Cabello los llamó en el Congreso a firmar contra el Decreto-Obama, mostraron el feo rostro del cipayaje junto con sus hijos y sobrinos políticos (Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo et al). Allí mostraron el rostro de la desnacionalización y del entreguismo; demostrando de paso que las trapecias de la Gente del petróleo, los tuvo como cómplices en la funesta etapa de la llamada Apertura Petrolera. Lo bueno para la patria es que este nuevo escarceo entreguista de esta dirigencia política, es que tuvo como testigo al pueblo de Venezuela, que le sabrá cobrar con votos revolucionarios, el haberse puesto de espalda al proyecto de nación de nuestros libertadores. El entreguismo y el cipayaje hoy no se pueden pasar por debajo de la mesa, tal como lo hicieron en tiempos del Puntofijismo decadente.



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Humberto Trompiz Vallés

Historiador y profesor universitario jubilado, especializado en historia petrolera de Venezuela.

 htrompizvalles@gmail.com      @trompizpetroleo

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