Laureano: Esa carta no la pudo haber mandado Dios

Apreciado Laureano:

Dudo mucho de la originalidad de esa carta, aunque admito que eres muy bueno en tu estilo: causas risas, o por lo menos sonrisas, hasta en quienes desde la acera del frente te observan como un bicho raro de esos que nunca se sabe con irán a salir.

Una de las cosas que me hacen dudar de la originalidad de la misiva, es que no le veo la firma por ninguna parte y eso me hizo recordar el episodio de un texto renuncia que una vez leyeron por los medios que acostumbran reproducir las cosas que ustedes piensan, asegurando la había firmado el entonces presidente Chávez y cuya firma original jamás mostraron (porque no había existido).

Otra de las cosas que me hacen dudar es el estilo, ¿sabes? Nos acostumbraron quienes aseguran haber visto y oído a Dios a imaginarlo como un viejito barba blanca, con cara de buena gente, ojos profundamente azules y voz de trueno con palabras elitescas y sacadas del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española; tanto así que alguna vez llegué a pensar que para traducirlo a los otros idiomas los hombres debieron estudiar mucho; hasta que entendí que no hizo falta pues el mismo Dios se había encargado de hablar y escribir así en los diferentes idiomas; claro si el mismo había creado la lengua, como no la iba a hablar; por cierto Lauro que me cayó muy mal enterarme en etapas de mi formación, que Dios no había hablado en español como lengua principal; primero me enteré que había sido un dialecto árabe-persa, lo cual me gusto (por esa reacción infantiloide de bajarle los humos a los que sientes, te jodieron) hasta que la maquinaria de Hollywood me hizo entender que la lengua original era el inglés, eso me cayó muy mal pero me hizo entender la supremacía del imperio del norte, quienes acuñaron la frase “En Dios creemos” en sus monedas y con ese boleto compran y fabrican armas de destrucción masiva, amén de países y economías (y peor aun algunas conciencias) .

Dios, según nos informaron, Laureano, jamás habló en venezolano y mucho menos en caraqueño, así que esas expresiones de “así de panitas” y “parales bolas” me hacen sospechar de la autenticidad de la misiva y me invitan a enviar la carta en cuestión a los sabios que nos enseñaron sobre la forma de Dios y, no sé Laureano, pero casi tengo la certeza de que no va a pasar la prueba; mucho me temo mi estimado Laureano que la misma se vuelva solo papel mojado ante el primer chorrito de agua bendita que le lancen encima como seguramente estipulará el protocolo de confirmación como primer paso de verificación.

Otro punto Laureano que me hace dudar de tu autenticidad de origen, es que ese cuento ya lo habíamos escuchado antes en una versión donde Dios concluía que para que no todo fuera magnifico en el paraíso llamado Venezuela (por los españoles por cierto, no por Dios) él iba a colocar sobre tan bello suelo a los venezolanos (aseguró una versión) y a los adecos y copeyanos (aseguró otra).

Estimado Laureano en tu imaginativa y muy bien desarrollada carta todo esta armoniosamente colocado menos el titulo, yo creo que fuiste tú quien mezcló aquel viejo chiste aprovechándote del comentario de Maduro y te pusiste a escribir esa carta, yo no creo que Dios, habiendo tantos seres merecedores de ser sus interlocutores, te haya elegido a ti; no se pero creo que te estás sobreestimando y eso pudiera incluso ser un problema sicológico; mira que ya varios personajes han pasado por este planeta haciéndose pasar por mensajeros de Dios, algunos, y otros peores creyéndose serlos.

Me preocupa un poco (aunque te soy sincero tampoco mucho) tu estado de salud mental, pero mas allá de eso me preocupa el ataque de lombrices que tienen los que se oponen al chavismo en Venezuela y en el mundo al multiplicar por las redes sociales tu escrito creyéndose que de verdad Dios la envió contigo; con comentarios como: “mira o miren lo que Dios le mando a Maduro” “¿leíste la carta que Dios le mandó a Maduro?”, “Que buena esta la carta que Dios le mando a Maduro”; Laureano eso, de panita te digo (usando el mismo lenguaje del Dios de tu carta) eso es altamente preocupante.

Laureano, en la carta que , aseguras, Dios le envió a Maduro por tu intermedio, hay una corta lista de personalidades que pasaron o aun pasan por nuestro suelo y en ese párrafo Dios se pasa de mezquino al no nombrar a Hugo Chávez quien fue el que empezó a poner orden en la pea de doscientos años de destrucción de ese paraíso que Dios describió en el párrafo anterior de la misiva; Hugo Chávez, quien en contra de todos los demonios que habitaron y habitan en el suelo venezolano logró, quizás inspirado por Dios, pero seguramente ayudado por él, levantar el precio del petróleo que la gente con la que te rodeas, Laureano, tenía por el suelo desde más de cincuenta años y con esos recursos benditos creo las misiones, para repartir ese dinero de forma efectiva sobre los más necesitados por primera vez en la tierra de gracia que los invasores europeos llamaron Venezuela, después de exterminar a todas las hermosas creaturas que el mismo Dios había moldeado sobre su suelo. Aumentó la construcción de más hidroeléctricas en el rio que Dios nos dio para ese fin. Construyó otro puente sobre el rio que Dios nos dio para la navegación a fin de hacer más corto el camino de los venezolanos. Construyó en quince años mas hospitales escuelas de los que se habían construido en los pasados cuarenta que tanto añoran algunos. Inició la construcción de la red ferroviaria que acabará con el monopolio del transporte de carga que sigue en manos de quienes derrocaron a Pérez Jiménez y no sigo porque esta lista sí que es larga.

Laureano yo creo que tu carta no fue escrita por Dios, porque este no necesita mandar cartas; Dios habla con hechos y según nos enseñaron todo lo da, todo lo puede y nada lo niega; Dios debe estar muy orgulloso de que un ser imperfecto de los tanto que creó (Nicolás maduro) reconozca su poder y humildemente se acoja a su providencia divina; Dios debe estar regocijado de que un pueblo entero se acoja bajo su manto protector y a él se someta; bajo la sabia expresión :”Dios proveerá” mira que mayor acto de fe para que Dios responda de manera tan despectiva; Laureano yo creo que tu carta es una mentira.

Laureano, quienes mintieron al país hace tiempo leyendo una carta falsa donde el presidente Chávez aseguraba renunciar al poder que los venezolanos le habíamos conferido (carta que después de leída por los medios que hoy publican la tuya, fue llevada por unos de los curas de negro al sitio donde tenían secuestrado al Comandante de la Revolución Bolivariana, para intimarlo a firmarla antes de suicidarlo) quienes mintieron con aquella carta, te repito, sino están presos es porque en esa época aun eran dueños de los tribunales terrenales y se auto determinaron “preñados de buenas intensiones” Pero, Laureano, lo que tú hiciste al ponerle un titulo engañoso a esa carta (que mientras más escribo más me convenzo de que fuiste tú y no Dios quien la escribió, basado en aquel mal chiste de los años 70-80) tú debes tener pesadillas; porque, ni tu ni tu grupo son dueños de los tribunales divinos y, según aseguran los expertos en la materia, Dios habla en sueños y te debe estar atormentando por haber usado su nombre en vano.

Usa ese don que Dios te dio Laureano para hacer el bien, yo a veces siento que hay algunos signos de grandeza entre tus escritos que te hacen acercarte (aun lejos pero si te empeñas lo puedes lograr) a Nazoa, (que por cierto Dios tampoco recordó en la carta, mientras no olvidó a Zapata) de quien seguramente tomarás inspiración.

Para finalizar Laureano, solo si haces las cosas con honestidad podrás incluso engrosar la lista en la que el Dios que aseguras te uso de intermediario ante Maduro obvió a Chávez y a Nazoa (entre otros, como Zamora, Sucre, José Gregorio Hernández y mi papá), solo que Laureano; paradójicamente cuando tu estés al final de esa lista lo más seguro es que el Comandante de la Revolución Bolivariana este entre los primeros.

El señor proveerá Laureano, no pierdas la fe que el pueblo venezolano no la pierde; de todos modos para que no creas que solo con pedirle a Dios saldremos de este inmisericorde ataque, te recuerdo una frase del comandante Chávez (que ahora se escucha periódicamente todas las semanas por la señal de todos los venezolanos): “A Dios rogando y con el mazo Dando”, Laureano, así estamos.


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Oscar Jiménez


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