Lecciones del 13 de abril para enfrentar el golpe en camino desde el 12 de febrero

La revolución bolivariana al irrumpir contra el viejo régimen de la Cuarta República asumió dos tareas fundamentales, la independencia nacional y la otra de clase: liberar a Venezuela de las políticas neoliberales del capitalismo mediante la propuesta del Comandante Chávez, el socialismo bolivariano. En este momento la tarea fundamental y estratégica es la construcción del socialismo bolivariano, para cumplir el segundo objetivo del Plan de la Patria, para lograr la emancipación socialista del trabajo frente al poder de la burguesía parasitaria que pretende derrocar la revolución bolivariana.

A pesar que el pueblo trabajador estaba dividido en numerosas partes, el proyecto original de Chávez logró unificar las fuerzas para avanzar en las tareas iniciales de la democracia participativa, y que la burguesía planificó derrumbar. Pero la revolución bolivariana luego de la jornadas heróicas del 13 de abril se detuvo a mitad del camino y no expropió a la burguesía que había sido derrotada. La revolución se ilusionó con el estado burgués y no creó instituciones controladas por el poder popular como garantía para salvaguardar la construcción socialista. Luego del sacrificio y las víctimas del 11, 12 y 13 de abril, la revolución bolivariana en lugar de eliminar del panorama político a sus enemigos, trató de convencerlos, dialogar e influir moralmente sobre ellos, mientras que la contrarrevolución aprovechó el tiempo para reunir las fuerzas macabras que lideraron saboteos empresariales, ejecutaron la semana sangrienta luego del triunfo presidencial de abril de 2014, y la carnicería del 12 de febrero que está en desarrollo.

Sin embargo, a pesar de todos los errores, la lucha popular revolucionaria del 13 de abril de 2002 para restituir al Comandante Chávez constituye un digno ejemplo la fuerza del movimiento bolivariano del siglo XXI. Por significativas que fueron las pérdidas humanas de las jornadas del 11 al 13 de abril, la significación de esta lucha para continuar las revolución luego de la siembre del Comandante las ha compensado: allí se mostró la fuerza de la unidad cívico-militar, tiró a la basura las ilusiones de contar con una burguesía patriótica y abrió el camino para la fe en la construcción de una Patria Socialista.

Únicamente el socialismo, con un trabajo de pedagía y metodología revolucionaria logrará educar al pueblo trabajador para asumir las formas superiores de la lucha mediante acciones de masas, que no desprecien los medios pacíficos de lucha, pero que en memoria de sus mártires y héroes nunca debe olvidar que, en determinadas condiciones, la lucha de clases requiere de decisión y firmeza para ser implacables con los enemigos del pueblo humilde.

Independencia y Patria Socialista...Viviremos y Venceremos
CBST-Miranda.
Sintraintevep-Futpv


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Lucidio García


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