Feliz Navidad y Venturoso Año Nuevo

Justo es hacer un alto en la cotidianidad o la rutina con la sana intención de compartir el mes de diciembre, que siempre es festivo, es de reflexiones, de paz, de familia, amistades, amigos y amigas, de enlaces matrimoniales, de compartir e intercambiar regalos, aunque se nos han ido muchas tradiciones como la del juego de aguinaldos, los pesebres caseros, las decoraciones navideñas más artesanales pero han surgido otras formas de celebrar como las decoraciones suntuosas, luminosas, ya dentro de las exigencias del mercado, que atraen la atención de la gente, según las edades, se exalta la Navidad en honor a aquel niño nacido en Belén, el Mesías, el prodigio de los mensajes del bien y la justicia, Jesús de Nazareth, el perseguido en su niñez por el imperio del rey Herodes, cobijado y salvado por María su madre y los que le adoraron desde su nacimiento en una humilde vivienda, del carpintero José, su padre.

Un alto para concentrar nuestra mente en esta fecha especial dentro del calendario de muchos países del mundo cristiano, propicia ocasión para por unos días archivar y distraer la atención de ese mundo de la política, la economía, que por más que queramos no podemos apartarla por siempre, pues nos copa la mayor parte de nuestro tiempo, aun para quienes trabajan en apariencia alejados de esta pasión, muchas veces exagerada, que nos hacen pasar momentos de dificultades y de desencuentros entre las diferentes maneras de pensar una ideología política o religiosa, desencuentros por las extremadas pasiones y fanatismos con que se desatan sin los debidos análisis del pensar y sentir.

Menester es escribir estas líneas para desear a toda la familia venezolana una navidad y un año nuevo en familia, en armonía y compartir, tanto en lo festivo como en aquellos difíciles momentos en que las circunstancias por designio de las leyes de Dios de la naturaleza, o por aquellos imprevistos que nos hunden en dolor y sentimientos por no tener a nuestros seres queridos o que la vida depare sufrimientos inesperados, todos y todas merecemos como seres humanos la consideración y el respeto recíproco, estos principios son garantes de la paz y la felicidad humana, debemos percibirlo así, si nos acogemos al privilegio natural y humano de ser poseedores del don de la inteligencia, y que por cierto aún olvidamos esta preeminencia de los seres racionales.

La humanidad de la inteligencia sobria clama por la PAZ en el mundo, después de tantas etapas, eras y siglos idos en el acoso de la guerra y las pugnas por las diferencias ideológicas y de otros intereses que privilegian la riqueza extrema, se llega a pensar que ya estamos en una etapa de madurez, de desarrollo de la inteligencia al servicio de la sana convivencia en las sociedades del mundo, por cierto destacamos el acuerdo de paz surgido en las Naciones Unidas por parte de quienes poseen poderes y decisiones de importancia para que prevalezca el diálogo, los acuerdos deponiendo conductas que extreman el egocentrismo y con ello las fuertes discrepancias que nos alejan de la sana convivencia humana, es DICIEMBRE el mes de la paz, el mes de los mensajes de amor y compartir dentro de la tolerancia del libre juego en la diversidad de las ideas, sabiendo que, cada cabeza es un mundo, como reza el viejo refrán, esto es elocuente porque nos orienta que incluso dentro de la misma familia cada quien piensa diferente aunque las coincidencias y acuerdos sean plausibles.

La familia venezolana ya está concentrada en sus actividades decembrinas una vez que salimos de la rutina absorbente, ya está la gran familia imbuida en los menesteres tradicionales, aunque con las variables que el tiempo con rigor va imponiendo en armonía con la misma sociedad cambiante o dinámica, aunque muchas veces esos cambios no son en equilibrio con la madre naturaleza, pero cambios en fin que no podemos pasar desapercibidos, y de una u otra manera nos vemos incluidos, como es el viajar dentro de nuestra geografía nacional para encontrarnos y abrazarnos entre familia, celebrar con alegría y también con sentimientos, que cada uno guardamos de aquellos seres idos y los postrados que gozan o disfrutan por tener vida, pero sus enfermedades les acongojan al lado de los suyos, finalmente aceptamos que las leyes de la vida actúan con rigor y que el tiempo nos va señalando el camino sin contemplaciones.

Necesarias reflexiones en estos días efímeros, para toda la familia venezolana, que debe retomar la tolerancia, el libre pensar y sentir sin las pasiones que desbocan, todo en bien, principalmente de las niñas y niños, que forman parte esencial en las festividades navideñas, de la juventud inquieta, estudiosa, trabajadora, que también debe reflexionar para pensar en la patria y su futuro, sus aportes producto de sus estudios, sus inquietudes, sus investigaciones marcan huellas en el camino al futuro, los adultos, padres madres, trabajadores y trabajadoras, en plena producción y formación de sus hijos e hijas, sin duda juegan un papel primordial en la construcción de una sociedad de valores morales y éticos para las generaciones en plena ebullición, los adultos mayores ya retirados por el rigor del tiempo, son un legado de ejemplo, que deben ponerlo a disposición de quienes se están formando, con pesar he observado algunos ‘’intelectuales ancianos’’, cuyos mensajes dejan mucho que desear en la orientación y aprendizaje de las generaciones en formación, esto no es de sana lógica.

En ese sentido abogamos por la PAZ en el mundo, habiendo paz mundial, nosotros formamos parte de un todo en la sociedad mundial, la sociedad de la Aldea Global, la era avanzada de la tecnología de las comunicaciones, tecnología que debiera ser aprovechada para lanzar por el mundo contenidos de aliento, de sanos comportamientos, para desterrar las rémoras de culturas que aún nos hacen seguir senderos muy escabrosos, la comunicación global podría contribuir en gran parte a ser Cátedras Abiertas para retomar los valores morales echados a pique por la cultura del mal, es decir de las causantes de las desviaciones de conductas humanas. Desde esta tribuna abierta por Aporrea a cientos de opiniones, y en la que con modestia uso, deseo a quienes con interés, cariño o por qué no con sentido crítico me leen y a veces recibo sus positivos incentivos, otros creen que uno se debe a intereses ideológicos políticos exacerbados, pero así no lo siento, la crítica si es oportuna, es justa, es equilibrada, de sugerencias o propuestas, es positiva y es a mi juicio la más sensata, otra es aquella de la diatriba denigrante, descalificadora a priori, o hasta calificadora a distancia sin que se conozca la trayectoria y vida de las personas. Al equipo de Aporrea, les auguro continuar en el empeño de divulgar las libres ideas, aquí se recogen las diversas opiniones, una por cierto exacerbadas pero es el estilo de cada articulista, que como sabemos asume su responsabilidad con valentía. Aporrea a pesar que estuve un tiempo fuera por decisión personal, volví y sin problemas abrieron su espacio para seguir opinando en temática diversa, hasta mediados o finales de enero volveremos si el Dios de la Naturaleza nos lo permite. FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO AÑO NUEVO



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Teodoro Guerrero Salas


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