Las caricaturas, el humor inteligente y los dibujantes mediocres

“Hay dos clases de bromas: una incivil,

petulante, malévola, obscena; otra

elegante, cortés, ingeniosa y jovial”

Cicerón

Desde pequeño –saco cuenta por el tiempo de la mudanza desde el Hato de Bella Vista (donde ahora está el edificio de Corpozulia) hasta la casa en el sector Paraíso, cerca del templo de San José, en Maracaibo, antes de cumplir los once años− sentí pasión por el dibujo, como lo comprobaban mis maestros en Primaria i en Bachillerato. Sería largo de contar. Copiaba personajes i dibujos de El Gorrión i el Billiken, de publicación argentina, o aprendí a copiar caras en tinta china, en la revista norteamericana, propaganda de la Segunda Guerra Mundial, En Guardia para la Defensa de las Américas, de generales supuestos súper héroes. Para las clases en el colegio del querido Viejo Cuenca, dibujaba mapas o láminas de anatomía, botánica i zoología. Más adelante, cuando ya coleccionaba la excelente revista Cubana Carteles, obtuve láminas a color de cuadros de pinturas famosas o de dibujantes maravillosos como Charles Dana Gibson, La viuda y sus amigos, que también reproducía Carteles.

Con el paso del tiempo me interesó en la literatura, grandes humoristas como George Bernard Shaw i muchos otros que sería largo de enumerar, aunque en el dibujo o caricatura había en España en la revista Blanco y Negro las formidables caricaturas de Antonio Mingote (firmaba simplemente Mingote) quien acaba de fallecer en España, a los 76 años de edad. Dolorosa pérdida, porque era un abanderado de los pobres i hacía inteligente ironías con los ricos, mediante obras estupendas. Sin embargo, apareció en la Argentina un verdadero genio del humor i la caricatura, con un personaje que uno llega a amar i le estremece con su finísima ironía i humor, como es la maravillosa Mafalda, la que sentadita en una mesita de juego con sus amiguitas, imitando la hora del té de sus mayores, con mucha circunspección inicia la conversación así: −¡Bueno! ¿Con cuál estupidez comenzamos? Mi hijo Andrés Eloy, que tiene la vena humorística de mi padrino de bautizo, el tío Enrique, hermano de mi madre, tiene tanta simpatía i amor por Mafalda, que posee creo que dos gruesos libros de recopilaciones de ingenios, de su creador Quino, o sea la firma de pensador, dibujante i humorista argentino, Juan Salvador Lavado, autor de la tira cómica Mafalda, publicada entre 1964 i 1973, pero que sigue vigente en el mundo de hoi.

En Venezuela, para no seguir por otros senderos en el exterior, hemos tenido excelente humoristas i caricaturista desde Leoncio Martínez LEO, i su diario Fantoches, hasta hombres extraordinarios como Aquiles Nazoa i su hermano Aníbal, el Matías Carrasco, de EL NAZIONAL, pasando por otros como Fonseca, Zapata, Omar Cruz, etc. Recordemos a Aquiles como Lancero en el periódico que Antonio Arraiz i Miguel Otero hicieron como uno de los mejores de América hispana, i que su hijo Miguel Henrique Otero ha convertido en un pasquín sin credibilidad ninguna, sino en el desaguadero de odio i suciedad. Aquiles Nazoa, es un personaje grande en nuestra historia literaria i cultural, i merece supremo respeto, no lo que hicieron borrando grabaciones de su gran aporte a la cultura en Las cosas más sencillas. Además como todos los que colaboraron en aquel libro que causó un revuelo tremendo en la iglesia católica, como fue Las celestiales, con creadores i colaboradores anónimos que, años después se conocieron o se dieron a conocer, con las magníficas e irónicas notas de pie de página escritas por Miguel Otero Silva, i muchas ideas de Vera Izquierdo i otros. Poseo un ejemplar original, donde entre otras cosas leo que Cuando San Juan se cayó/ de la escalera pa’ bajo/ dijo Dios/ adiós carajo/ este santo se jodió/.

Empero, no puedo hacer referencia histórica de todos nuestros humoristas i caricaturista, a no ser de la realidad que hoi en plena Revolución Bolivariana. Estamos viviendo u observando. Mientras caricaturistas i humoristas excelentes como Omar Cruz siguen al proceso, i sobre todo en sus programas i otras actividades, desarrollan una verdadera cátedra o universidad del humor elegante, ingenioso, cortés i jovial como dice Cicerón, nos cautivan en ese 2% de audiencia, hombres extraordinarios como Roberto Malaver, Roberto Hernández Montoya, Earle Herrera, Iván Lira, Augusto Hernández, Britto García i muchos de los que colaboran en dos obras que marcan época, como Contragolpe del Humor i Humor con Humor se paga; unos con sus ingeniosas ocurrencias i otros con formidables caricaturas. Aquí, sin olvidad a esa dama inteligente, alegre i excelente escritora, como es Carola Chávez, quién nos deleita con sus artículos i fino humor. Merecen comentarios apartes. En cambio vemos que uno de los más publicitado por años, como lo es Pedro León Zapata, ayer un “hombre de izquierda” la oligarquía a lo ha convertido en una persona despreciable. En primer lugar debo expresar que a mi juicio, es un dibujante de los malos; de los mui malos, con un poco de ingenio que puede ser prestado o sugerido; mientras he recordado i guardado algunas como la de Jean Custou, ( cuando decía algo así: “yo no he dicho que el país ha subido a bordo del Calypso, sino que el país está al borde del colapso”) i algunas sobre el ranchito del cerro o las viejitas beatas que hablan, (todo en IV República) lo demás es de poco valor, i últimamente basura política impuesta o que de verdad su cerebro ha retrocedido por crisis de neuronas. Además, que como artista pintor es peor todavía. Parece que en México aprendió mui poco i sencillamente no sabe pintar; ha realizado óleos i murales infames, i en sus conferencias, por ejemplo alguna en Maracaibo, durante la IV República se burlaba del Servicio de Trenes, que tenía una oficina lujosa donde se veían las fotos de los más formidables trenes del mundo, mientras en la realidad, apenas se había iniciado la construcción i abandono, de uno de mala muerte por los lados del Estado Lara de Guárico; pero decía: “hai tantos trenes fotografiados i tanta propaganda que, tantas mentiras que,¡hasta huele a trenes! Zapata es simplemente un dibujante mediocre, sicario de la oposición.

I finalmente, en un programa de Mario Silva he visto sus trabajos i hasta el aspecto de una dama amargada i asalariada , como es la caricaturista Rayma o Rayman, cuyas producciones son todas ofensivas a la patria, a los símbolos de la nación, al presidente, a la revolución i por efecto bumerán, para ella misma. Realmente es deplorable en sus ideas de oposición, aunque es una dibujante del montón. Se burla hasta de Cristo en la Santa Cena, diciendo a sus discípulos que estaban infiltrados de espías cubanos, ¿Por qué no espías i conspiradores de la CIA, pues el imperialismo es un cáncer mui antiguo? Con sus deplorables caricaturas, ni tumba gobierno ni logra fama alguna. Debería dedicarse a decorar casas o planificar jardines. Como política es mui pobre lo que aporta su lápiz o barretón. La caricatura es un arte, como la pintura, tal como lo podemos ver en la Plaza del Tartre, en París, cercana al Sacre Coeur, que es todo un bellísimo rincón en Montmatre, al cual he asistido casi todas las veces que visité París, especialmente con mi amigo Martínez Acuña i mi hijo Andrés Eloy, donde escogimos un caricaturista que nos resultó chino. ¡Cosas veredes Sancho!

robertojjm@hotmail.com


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Roberto Jiménez Maggiolo


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