Palabras, pero no sólo palabras

"De la paz se deben esperar todos los bienes y de la guerra nada más que desastres. Somos hombres y debemos usar la razón antes que la fuerza" (Simón Bolívar).

Comencemos repitiendo una afirmación, ya dicha. Los botones de las alertas están prendidos. La situación internacional cada vez se oscurece más. El instrumento de la guerra es lo que prevalece y la sensatez y sindéresis brillan por su ausencia. La locura se ha desatado y cualquier escenario es posible, incluyendo el de la autodestrucción.

Esa afirmación la sustentaremos con frases de actores internacionales, que abonan, lamentablemente, en ese camino y que fueron extraídas de distintas fuentes.

El peor escenario.

El secretario general de La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, ha sido sincero y ha dicho, sobre la utilización de armas occidentales para atacar el territorio ruso, que la Alianza "lleva muchos años" aceptando que "sus armas se utilicen para ataques contra objetivos legítimos dentro de Ucrania".

"El Reino Unido ha proporcionado misiles de crucero Strom Shadow durante mucho tiempo sin ninguna restricción. Así que este ha sido el caso durante mucho tiempo", destacando que "asumir que Ucrania no debe responder [a los ataques desde Rusia] no es en absoluto razonable, porque Ucrania debe ser capaz de defender su territorio también, por supuesto, golpeando la artillería y los misiles que se lanzan contra ellos desde el interior de Rusia". "Ucrania tiene derecho a la autodefensa, nosotros tenemos derecho a ayudar a Ucrania a ejercer su derecho a la autodefensa. Y eso no convierte a los aliados de la OTAN en parte del conflicto".

Ante eso, el expresidente y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, ha señalado "Todo su equipo militar y especialistas que luchan contra nosotros" serán eliminados tanto dentro de Ucrania como dentro de otros países desde los que se lleven a cabo los ataques contra Rusia y que "no se trata de ninguna ayuda militar, sino de la participación en una guerra contra nosotros".

Afirmó que, si la OTAN opta por interferir en las hostilidades, "ya sea guiando sus misiles de crucero de largo alcance o enviando un contingente de tropas a Ucrania" habrá "una seria escalada del conflicto" y Kiev y sus aliados de la OTAN "recibirán una respuesta de tal fuerza destructiva que la Alianza simplemente no podrá evitar verse involucrada en el conflicto".

Y advirtió "hace unos años, decían que Rusia no entrará en un conflicto militar abierto con el régimen de Bandera para no pelearse con Occidente. Calcularon mal. Hay una guerra en marcha" y "también pueden calcular mal en cuanto al uso de armas nucleares tácticas. Aunque esto sería un error fatal", agregando que "los países europeos tienen una densidad de población muy alta". "Y para aquellos países enemigos cuyas tierras están más allá del área de cobertura de las armas nucleares tácticas, existe finalmente un potencial estratégico".

Finalmente, dijo: "el actual conflicto militar" entre Moscú y Occidente avanza "por el peor escenario". "Se produce un aumento constante de la potencia de las armas utilizadas de la OTAN. Por lo tanto, nadie puede descartar que el conflicto pase hoy en día a su fase final".

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, también se pronunció: "Cada semana estamos más cerca a la guerra. Así que cada semana ocurre algo que apunta en la dirección de la deriva hacia la guerra". Destacó que "entrar en guerra no ocurre de la noche a la mañana". "Tiene tres fases. Está la discusión, luego la preparación y después la destrucción. Ya hemos superado la fase de las discusiones. Lo que debatimos ahora, lo que analizamos ahora, es una cuestión de preparativos, y eso significa que estamos a centímetros de la destrucción real".

Comparó la situación actual con la Primera y Segunda Guerra Mundial y sostuvo que durante estos dos conflictos la paz fue alcanzada solo en cuatro y cinco años. "Hay que aprender de la historia. Hay que ahorrar estos cuatro o cinco años. Así que podemos decir ahora, al principio, que no hay solución para esta guerra en el campo de batalla. Quien quiera ganar esta guerra en el campo de batalla se está condenando a sí mismo a la guerra y se arriesga a una guerra mundial".

Y sobre las discusiones en la OTAN de dar el permiso a Ucrania a usar armas occidentales contra el territorio ruso, la calificó de "preocupantes", comentando: "Como los rusos anunciaron, ven esto como la mano de la OTAN en los daños armados causados por los ucranianos en territorio ruso, por lo que, sin la OTAN, Ucrania no sería capaz de disparar sobre territorio ruso", agregando que, con este permiso, la Alianza dio "un paso más en su implicación" en el conflicto.

El genocidio en desarrollo.

El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, ha amenazado a los palestinos de Cisjordania con correr la misma suerte que los habitantes de la Franja de Gaza si no dejan de resistirse al Ejército del país hebreo.

El funcionario, que también es miembro del gabinete militar, hizo su advertencia de esta forma: "Nuestro mensaje a los vecinos de más allá de la valla, en Tulkarm, Nur Shams y Kalkilia, les convertiremos en ciudades en ruinas como la Franja de Gaza, si continúa el terror que infligen a los asentamientos".

Según el ministro, "si, Dios no lo quiera, surgiera un Estado palestino", los sucesos del 7 de octubre podrían ocurrir también en Cisjordania.

Lluvias de fuego.

Corea del Norte realizó un lanzamiento masivo de misiles balísticos de corto alcance durante un ejercicio de demostración de potencia de fuego, el cual "servirá para mostrar claramente las consecuencias que enfrentarán nuestros rivales si nos provocan", destacó el líder del país, Kim Jong-un, haciendo hincapié en que las fuerzas de Pionyang deben estar mejor preparadas para llevar a cabo rápida y correctamente la misión de disuadir una guerra y tomar la iniciativa en cualquier momento.

Al lanzamiento lo llamaron las "lluvias de fuego para aniquilación" que demostraron la voluntad del Norte de "defender su soberanía y reaccionar contra el enemigo" y que fue respuesta al "régimen mafioso de [Seúl] y su Ejército títere".

Por su parte, el portavoz adjunto del Ministerio de Unificación de Seúl, Kim In-ae, denunció que el ensayo de misiles, junto a un lanzamiento fallido de un satélite norcoreano y son "provocaciones ilegales", que amenazan la paz en la península de Corea.

Hasta que cesen la agresión.

Desde Yemen, los hutíes anunciaron que atacaron con misiles el portaviones estadounidense Dwight Eisenhower en el mar Rojo, en respuesta a ataques previos de EE.UU. y el Reino Unido sobre el territorio de Yemen.

Se dijo que el ataque fue en "respuesta a la agresión estadounidense-británica en apoyo al enemigo sionista, que causó 58 mártires y heridos", y que tenía como objetivo "disuadir a nuestro querido pueblo y a las Fuerzas Armadas de su posición de apoyo al pueblo palestino oprimido en la Franja de Gaza".

Los yemeníes afirmaron que la operación se llevó a cabo con varios misiles balísticos y que el impacto "fue certero y directo".

El Comando Central de EE.UU. comunicó que, en conjunto con las Fuerzas Armadas del Reino Unido, llevaron a cabo ataques contra 13 objetivos hutíes en áreas de Yemen bajo su control y que fueron objeto de ataque varios edificios que albergaban instalaciones de control terrestre de drones y proporcionaban almacenamiento para drones de muy largo alcance, así como para armas tierra-aire utilizadas para impedir operaciones de la coalición dirigidas a salvaguardar el transporte marítimo en la región. Los servicios de inteligencia habían identificado esos objetivos en dos lugares cerca de Hudaydah y en Ghulayfiqah, más al sur de la costa yemení.

Los británicos precisaron que en sus ataques utilizaron bombas guiadas tipo Paveway IV, lanzadas desde aviones Typhoon FGR4 de su Fuerza Aérea.

Los hutíes denunciaron que el ataque británico-estadounidense dejó 16 muertos y 41 heridos, entre los que se incluyen civiles.

Recordar que este movimiento yemenita lleva meses atacando embarcaciones en la zona del mar Rojo, incluyendo naves de EE.UU., Reino Unido e Israel, como protesta contra el genocidio israelí en la Franja de Gaza y sostiene que mantendrán esas operaciones militares hasta que "cesen la agresión y el asedio al pueblo palestino en Gaza".

El país de la guerra perpetua.

Finalmente, debe decirse que en el trasfondo de todo esto, hay un actor, presente en todos estos conflictos, y tiene nombre y apellido: Estados Unidos, porque, según el reconocido economista estadounidense Jeffrey Sachs, es el "país de la guerra perpetua".

Mientras Silvana Di Lorenzo dice en una canción "palabras, palabras, palabras, tan sólo palabras, hay entre los dos", nosotros decimos: guerra y guerra es lo que hay, pero no entre dos, sino entre muchos.



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Franklin González

Doctor en Ciencias Sociales, UCV. Sociólogo, Profesor Titular, Ex Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Profesor de Postgrado en la UCV, la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela y en el Instituto de Altos Estudios ?Pedro Gual? del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Fue embajador en Polonia, Uruguay y Grecia.

 framongonzalez@gmail.com

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