Una humanidad que festeja su propio apocalipsis

"Una vez sucedió que en un teatro se declaró un incendio entre bastidores. El payaso salió al proscenio para dar la noticia al público. Pero éste creyó que se trataba de un chiste y aplaudió con ganas. El payaso repitió la noticia y los aplausos eran todavía más jubilosos. Así creo yo que perecerá el mundo, en medio del júbilo general del respetable que pensará que se trata de un chiste". (Soren Kierkegaard)

Hemos insistido en los artículos: La situación internacional no está nada fácil del 11/10/2022, ¿Viene el Armagedón? del 28/03/2023 y ¿Un mundo sin futuro? del 11/07/2023, que la paz del mundo pende de un hilo, como lo dijera ya, el 13/01/2012, Fidel Castro.

Las evidencias son claras y precisas. No es la palabra paz la que prevalece, sino más bien la guerra, que, además, está en pleno desarrollo por doquier.

Los países incrementan sus gastos, no a favor de beneficiar a sus pueblos o de la vida, sino en función de comprar más armas.

En esta oportunidad nos basaremos en declaraciones de voceros de los países que están en la lucha tripolar por la hegemonía del mundo.

Lo aprobado en el Congreso de EEUU

La Cámara de Representantes de Estados Unidos dio por aprobado un paquete de ayuda de 95 000 millones de dólares —por valor de $61 000 millones para Ucrania, 26 400 millones para Israel y de los $8100 millones para contrarrestar las acciones de China en la región del Indo-Pacífico y 2000 son para Taiwán.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, ante eso dijo: "La ayuda militar destinada por Estados Unidos a Ucrania, Israel y Taiwán exacerbará las crisis globales, ya que la ayuda militar al régimen de Kiev es un apoyo financiero directo a la actividad terrorista, la ayuda a Taiwán es una interferencia en los asuntos internos de China y para Israel es un camino directo hacia una escalada sin precedentes en la región".

Mientras que, Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, resaltó que este paquete de ayuda "enriquecerá aún más a Estados Unidos y destruirá aún más a Ucrania, y más ucranianos morirán a causa del régimen de Kiev".

Rusia advierte que la nueva ayuda militar de EE.UU. para Ucrania, Israel y Taiwán, agravará las crisis globales.

Respecto a la ayuda estadounidense a Ucrania, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, señaló que el fondo beneficiará principalmente a la industria militar del país norteamericano y "por supuesto que ganaremos, pese a los 61000 millones de dólares ensangrentados que alimentarán principalmente su propio sector insaciable de la industria de defensa",

El también expresidente ruso señaló que "alegres bastardos estadounidenses" votaron a favor de ayudar a "una banda de neonazis".

Como se observa: es un paquete para promocionar más guerra.

El Pacto AUKUS

AUKUS es un pacto de seguridad trilateral anunciado en septiembre de 2021 entre Australia, el Reino Unido y los Estados Unidos con el objetivo de contrarrestar la creciente influencia de Rusia y China en el Indo-Pacífico.

Se informa que, por esta nueva alianza de seguridad, Australia canceló un contrato de 40 000 millones de dólares con Francia para la fabricación de submarinos de propulsión nuclear. De este modo, el país oceánico optó por el acceso a la tecnología del desarrollo de submarinos de Estados Unidos.

Así, Australia, un país no nuclear, se convertirá en el segundo país, después del Reino Unido, en tener acceso a la tecnología nuclear norteamericana para construir submarinos de propulsión nuclear.

China alerta que la alianza militar entre Australia, Reino Unido y EE.UU. bajo el pacto AUKUS produce divergencia y conduce a la proliferación nuclear en la zona y se agrega que dicha asociación es "contraria" al tratado del Pacífico Sur que prohíbe armas nucleares en la región y que el mismo supone graves riesgos de la proliferación de armas nucleares en el Pacífico.

Según el pilar uno del acuerdo, EE.UU. y el Reino Unido ayudarán a Australia a obtener submarinos de propulsión nuclear. El pilar dos hará que las tres naciones trabajen más estrechamente en otros tipos de capacidades de defensa, como la inteligencia artificial y las tecnologías cuánticas.

Los estadounidenses buscan agregar más países a la segunda fase del pacto de seguridad Indo-Pacífico AUKUS para desafiar a China y Rusia, en medio de las crecientes tensiones entre las potencias mundiales.

Tanto Moscú como Pekín han advertido que tal alianza no atrae paz a la región, sino que intensifica las tensiones en la zona y aumenta competencia armamentista.

Rusia apoya la preocupación expresada por China y los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), respecto que el AUKUS tiene como objetivo contrarrestar la influencia de China en el Indo-Pacífico.

Lo que es totalmente cierto es que esa asociación tecnológica trilateral constituye una amenaza para la seguridad regional y, por extensión, para el mundo.

Europa

Este continente se resiste, por su propia decisión, a ser un continente de la paz.

A finales de febrero, Macron había generado controversia al afirmar que no se debía descartar el envío de tropas occidentales a Ucrania para frenar el avance de Rusia. Nuevamente, el 2 de mayo, el presidente francés ratificó que no descartaba enviar tropas a Ucrania.

Desde la cancillería de Rusia se dijo: "Si los franceses terminan en la zona de conflicto, inevitablemente se convertirán en un objetivo para las Fuerzas Armadas rusas".

El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvédev, aseveró que "el envío de fuerzas occidentales al territorio de Ucrania significa la participación directa de esos países en la guerra, a lo que debemos responder".

El mismo canciller de Rusia, Sergei Lavrov, habló y dijo que las fuerzas rusas están preparadas para enfrentar a las tropas de Occidente que entren en el campo de batalla por Ucrania y lanzó la siguiente sentencia: "Si Occidente quiere luchar por Ucrania en el campo de batalla, Rusia está preparada para ello", agregando que "es su derecho [de Occidente], si lo quieren en el campo de batalla, será en el campo de batalla".

El Kremlin ha dicho que enviar tropas de la OTAN a Ucrania sería potencialmente extremadamente peligroso y el presidente ruso, Vladímir Putin, ha sido lapidario, al decir que esto podría desatar la Tercera Guerra Mundial.

Debe resaltarse que Rusia ha manifestado en repetidas ocasiones su disposición a negociar para resolver el conflicto con Ucrania, pero teniendo en cuenta la realidad actual.

Así, las cosas en el viejo Continente están muy turbias y feas.

Conclusión

Como corolario de todo lo dicho, la revista británica The Economist ha afirmado que: "El orden que gobernó la economía mundial durante muchos años después de la Segunda Guerra Mundial ha sido socavado. Hoy está al borde del colapso. Un número alarmante de factores desencadenantes podría provocar un deslizamiento hacia la anarquía, donde el poder es lo correcto y la guerra vuelve a convertirse en el refugio de las grandes potencias".

Se agrega en esa revista que "las instituciones que protegían el antiguo sistema han dejado de existir o están perdiendo credibilidad rápidamente. La Organización Mundial del Comercio cumplirá 30 años el próximo año, pero pasará más de cinco años en estasis (una pausa artificial) debido a la negligencia de Estados Unidos. El FMI está atrapado en una crisis de identidad, atrapado entre una agenda verde y garantizar la estabilidad financiera. El Consejo de Seguridad de la ONU está paralizado y los tribunales supranacionales como la Corte Internacional de Justicia están siendo cada vez más utilizados como armas por las partes en conflicto".

Terminan diciendo que ahora los problemas del mundo los resolverán clubes de países con ideas afines, no instituciones globalizadas. Esto aumenta los riesgos de mayores guerras y desastres ambientales. También está plagado de una disminución de los estándares sociales, que alcanzó su punto máximo en los años 90 y 2000, cuando el orden mundial liberal estaba en la cima de su poder.

Así que, más claro, imposible.

Hay un argot que dice "del dicho al hecho hay poco trecho", porque lo que ocurre por el mundo no es un chiste, es un incendio a todas luces, que debe ser sofocado o, mejor, apagado, y muy pronto, porque después, seguramente, será demasiado tarde para impedir el apocalipsis de esta humanidad.

 



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Franklin González

Doctor en Ciencias Sociales, UCV. Sociólogo, Profesor Titular, Ex Director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. Profesor de Postgrado en la UCV, la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela y en el Instituto de Altos Estudios ?Pedro Gual? del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Fue embajador en Polonia, Uruguay y Grecia.

 framongonzalez@gmail.com

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