Covid-19 Vs. el hambre

Seria obtuso decir que el COVID-19, o Coronavirus, no es mortífero, pero igualmente seria lerdo dictaminarlo como una epidemia o pandemia. Los dígitos son cuantiosos y serios, pero al amplificarla constantemente y exagerarla continuamente, queda en manifestó la fácil disposición de controlar las mentes humanas. Este magnetismo mediático, bien elaborado, cuidadosamente organizado, pone en jaque a todos los líderes mundiales, con o sin sus consentimientos, tendrían que obedecer la Nueva Orden Mental o Mundial, como prefiera. Dictaminado por la Organización Mundial de la Salud, (OMS) y financiado por los novedosos capitalistas autócratas en el ámbito mundial, que engordaron sus fortunas el 15% durante esta lógica cuarentena. Políticamente no sería viable ignorar la sugerencia de la cuarentena, ya que los condenados a morir los supuestos cargas para la economía global (viejos y enfermos) se acumularían y morirían en pocos días y la culpabilidad seria obvia.

La única dificultad de enfrentar el COVID-19 seria, tratar a quienes se les fue dictaminado a morir, por esta peste creada en laboratorio, serian los decenas de miles de enfermos, que requerirían hospitalizaciones al mismo tiempo e instante, el problema empieza allí, ya que no podrían dar abasto para atender los a todos, y la bacteria y no virus, se propaga con suma rapidez. Sorpresivamente el narciso Trump, no de costumbre, se le chipoteó un chispazo al no reconocer las sugerencias y tratamientos que la OMS, pero lamentablemente, en menos que canta un gallo, se trago su propio destello, al recomendar otro absurdo tratamiento, inyectarse desinfectante y exponerse a la luz.

El norte de Italia, en tan solo dos Geriátrico, el Pio Albergo Trivulcio, fallecieron 150 ancianos de mil residentes, mientras el segundo, el Instituto Don Gnocchi, falleció otro centenar. Italia como el tercer país bombardeado, siguió las sugerencias de la OMS. Meses sin resultados, los rebeldes médicos contradijeron las indicaciones de la OMS, haciendo todo lo opuesto, concibieron las prohibidas autopsias, descubriendo que es una bacteria y no virus, cambiaron los tratamientos y desde entonces, la tasa de mortandad cayó sorprendentemente. El erróneo y deficiente tratamiento y en especial el aislamiento que dictaminaba la OMS, lo deja bajo sospecha de confabulación, desviando la verdadera pandemia que exterminaría casi el 4% de la población mundial, solo en el 2020.

La humanidad en general involuntariamente se magnetizó, ignorantemente, obtusamente o ingenuamente, pero a su vez igualmente están temerosamente, aterradoramente y desconfiadamente de las situaciones de vuestros protagonismos y representaciones. Todos en general fueron, son y serán, los actores de repartos, en carne viva, de ser los promotores de triplicar la inhumana cifra de 24000 muertes diarios, y causantes de los invisibles, sordos y mudos lamentos y llantos de más de 70 mil padres, hermanas, hijas y familiares diariamente, durante los meses de acuartelamiento, ya que la pobreza extrema, según la FAO, se incremento de 5 a 15% desde que empezó, y más de 310 millones de puestos de trabajos perdidos, esta película de ciencia ficción, pero los muerto por hambre, son invisibles realidades, no informadas, pero muy bien ocultadas.

Aun antes del COVID-19, otras letras como la P.M.A. Programa Mundial de Alimentos, notificaron, al concejo de seguridad, de las otras sometidas siglas ONU, lea bien, 265 millones de almas humanas, (4% de la población mundial) morirían por hambruna solo en el 2020, a causa de las guerras, mas la gigantesca plaga de langostas en África, agregando los constantes desastres naturales, en especial las quemas premeditadas y adrede, de los sembradíos y semillas, y las crisis económicas mundiales, si no se hiciera algo de inmediato. Será que el inmediato, es la distracción del coronavirus.

Durante los primeros cinco meses del 2020, el debilucho pero supuesto aterrador coronavirus, asesinó a la muy significante cifras de 300.000 muertos, con el mismo tiempo, la diabetes, arraso con más del doble, 660.000 difuntos, mientras el cáncer mató a más de 3.5 millones vidas, en lo que va del año, pero lo más dolorosos durante estos cinco meses de largo metraje, la hambruna extermino a decenas de millones de almas. Los números son perfectos las ecuaciones están claras, pero la mente racional del ser humano, está controlada.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 481 veces.



Jaled Ali Ayoub Bazzi


Visite el perfil de Jaled Ali Ayoub Bazzi para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Jaled Ali Ayoub Bazzi

Jaled Ali Ayoub Bazzi

Más artículos de este autor


Notas relacionadas