La Tecla Fértil

Roma y el Vaticano, salvarían del comunismo al Sur?. EEUU no intervendrá a doble juego

El principal mérito de los Servicios de Inteligencia soviéticos fue hacer creer a muchos inocentes que actuaban por su propia iniciativa. De hecho, manipularon con éxito tanto a personas de izquierda como de derechas. En el plano del terrorismo internacional destacaron Siria, Yemen del Sur, Irán, Libia e Irak. Todos ellos, cabe destacar, tienen en la eliminación del Estado de Israel un nexo común. Pero siempre hay que tener en cuenta que la URSS para desestabilizar el mundo capitalista, creo una impresionante máquina subversiva siguiendo las directrices del prólogo de su propia Constitución. Por ello no es de extrañar que la KGB no dudase en ayudar a cualquier facción terrorista, marxista o no, en pro de su famosa alianza objetiva. Para dicho fin la URRS creo la Universidad Patrice Lumumba para la licenciatura en terrorismo y desestabilización.

En 1973 la ETA mató a Carrero Blanco. En octubre de 1977 la Fracción del Ejército Rojo asesinó al empresario alemán Hans Martin Schleyer. El 9 de mayo de 1978, las Brigadas Rojas, ejecutaron al líder italiano de la Democracia Cristiana. En 1979 el IRA asesinó a Lord Mountbatten. Y el 25 de enero de 1985, cerca de París, el ingeniero y General de armamento René Audran es asesinado. Era un alto funcionario responsable de los contactos militares con Alemania y era uno de los partidarios de la colaboración entre la OTAN y Francia. Todos y cada uno de ellos fueron golpes demoledores que el terrorismo internacional dio a los símbolos de Occidente.

En este contexto fue donde las tropas americanas y francesas estacionadas en Beirut fueron masacradas por camiones suicidas.

En mayo de 1980 los Servicios de Inteligencia franceses desarticularon una Red islamista, en París, que pretendía asesinar a un refugiado iraní en Londres. En 1984 Francia expulsó a Abdul Salem Mohamed, agente libio, cuando estaba organizando una Red, en París, para eliminar a los oponentes del coronel Gadafi. En este año los franceses también detuvieron a un armenio que pretendía eliminar a un periodista turco residente en París y detuvieron al ingeniero libanés Abdellah Georges Ibrahin por su relación con Abdellah El Mansura detenido en Trieste con siete kilos de Semtex. Eran parte de las Fracciones Armadas Revolucionarias Libanesas que pretendían relanzar los actos terroristas en suelo galo. Esta Fracción terrorista comenzó una cadena de atentados reivindicados: el 12 de noviembre de 1981 hubo un atentado contra Christian Chapman, encargado de los asuntos americanos, en Francia del que salió ileso; el 18 de enero de 1982 fue asesinado el Teniente Coronel Charles Ray, agregado militar americano en Francia; el 31 de abril de 1982 se abatió a Yacov Barsimantov, segundo secretario de la Embajada israelí, en París; y el 17 de septiembre de 1982 el coche de un miembro de la misión de compra de Israel explotó con él y dos de sus parientes dentro en París. Sus bases principales estaban en Siria y el Líbano.

En 1984, Irán tenía preparado ciento ochenta mil millones de dólares para comprar material bélico. Especialmente lanchas rápidas que deseaban utilizar para atentar contra los barcos que circulasen por el Estrecho de Ormuz. Es decir, cerrar el grifo del petróleo a Occidente. Así el mundo occidental tenía dos centros revolucionarios ante sí. El Kremlin y Teherán. El comunismo y el islam.

Si tuviéramos que situar en un punto el centro del terrorismo internacional, en aquella época, tendríamos que señalar al Líbano. Este país contaba en 1964 con 1.400.000 cristianos caldeos, católicos, jacobitas, maronitas, melquitas, nestorianos, ortodoxos y protestantes; 1.800.000 musulmanes chiítas y sunnitas, aproximadamente al cincuenta por cien; y unos 150.000 drusos. A lo que debemos sumar unos dos millones de cristianos emigrados que seguían votando para que el presidente de la República fuese un cristiano, como contrapeso el Presidente de Gobierno era musulmán como fórmula de estabilidad política y social, hasta la Guerra árabe-israelí. Tras ella la emigración Palestina que conllevó el conflicto rompió todos los contrapesos políticos. Este desequilibrio fue aún más preocupante cuando el número de palestinos llegó a los 450.000 en 1958. La anarquía política comienza a surgir en un avispero de clanes, facciones y refugiados en un país con un Ejército débil y conformado por comunidades llamadas a enfrentarse. En esta situación, durante 1965, comenzaron a germinar los grupos armados, que, con el pretexto de mantener la seguridad de los campos de refugiados, conformaron una fuerza militar de 50.000 soldados en 1968 que pronto encontró su líder. Yasser Arafat con el apoyo del presidente Nasser instaura el centro del terrorismo internacional, en el país del cedro, denominado Fatahland. La Tierra de Fatah, en el sur del Líbano, se compuso sobre los diez campos de refugiados a las órdenes de la OLP -Organización para la Liberación Palestina- que le permitiría dominar el Líbano desde 1969 hasta 1976 y ser el centro del terrorismo internacional.

Pero no podemos olvidar que los cursos para la formación del terrorismo internacional fomentados por el Bloque soviético en Moscú, Simferopolen, Crimea, Bakú, Odessa, Tachkent, Bulgaria, Checoslovaquia, Vietnam, China, Hungría, Alemania Oriental, eran sufragados por los propios países instructores. No se tienen datos sobre el número de "diplomados en terrorismo" que la Unión Soviética puso en circulación; pero sí se sabe que una gran parte fue destinado al campo de entrenamiento de la UNRWA, al norte de Saida, a favor de la causa palestina. En 1971 dicho campo ya era oficialmente la Academia Militar de la OLP.

Ahora bien, creo que con estos datos, vamos conociendo muchas realidades del mundo musulmán bajo un techo que el Islam y, cada grupo religioso tiene su techo y la manera de hacer sus cosas. La pregunta es que, hasta cuando se dice que es el Imperio norteamericano, quien va a atacar las nuevas tierras occidentales, cuando la realidad es otra y, la población no esta preparada para tales acontecimientos, la masacre será aún mayor y nuestros niños las primeras víctimas, ya sabemos sus patrocinantes, pero, la clave es Italia y el Estado del Vaticano.

Algunos expertos consideran que Italia ha podido esquivar la amenaza que representa el Estado Islámico porque domina algunos mecanismos legales y policiales que desarrolló durante los años que luchaba contra la mafia y la investigaba. Estos mecanismos nacieron, a su vez, durante los llamados "años de plomo", un periodo entre finales de la década de los sesenta y principios de los ochenta que se caracterizó por actos de terrorismo político cometidos por extremistas de derechas y de izquierdas.

Según cifras del Ministerio del Interior del gobierno de Italia, entre marzo de 2016 y marzo de 2017, las autoridades que luchan contra el terrorismo han interceptado e interrogado a 160.593 personas, 34.000 de ellas en aeropuertos. Unas 550 personas sospechosas de terrorismo fueron arrestadas y 38 han sido condenadas. También han cerrado más de 500 páginas web, y siguen de cerca más de medio millón de páginas.

" Una diferencia clave es que Italia no tiene, a diferencia de otros países europeos, un gran número de inmigrantes de segunda generación que se hayan radicalizado o se puedan radicalizar", indica Francesca Galli, profesora adjunta en la Universidad de Maastricht y experta en medidas para luchar contra el terrorismo.

Si se quiere hacer un seguimiento constante de un sospechoso, se necesitan unas 20 personas. Eso implica que para vigilar a un gran número de sospechosos es necesario contar con muchos recursos.

Dos hechos recientes, el caso de Zaghba y el apuñalamiento de un soldado y un policía por parte de un italiano de ascendencia africana, sugieren la posibilidad de que Italia podría sufrir la amenaza terrorista en un futuro. Sin embargo, Galli indica que en términos generales la policía y las unidades de contraterrorismo no han tenido que lidiar con un gran número de sospechosos de haberse radicalizado, a diferencia de Francia, Bélgica y el Reino Unido. Esto no quiere decir que Italia haya conseguido esquivar la actividad terrorista dentro de sus fronteras. Se cree que Anis Amri, el tunecino que el año pasado atacó un mercado navideño en Berlín, se radicalizó en una cárcel siciliana. La policía italiana constató que el tunecino que perpetró el atentado de Niza, había vivido durante un tiempo en la localidad fronteriza de Ventimiglia.

Giampiero Massolo, que fue director de los servicios de inteligencia de Italia entre 2012 y 2016, indica que no existe una "forma italiana" de luchar contra el terrorismo. " Aprendimos la lección a golpes durante los años de terrorismo político –indica–, aprendimos que es muy importante que las agencias de inteligencia y la policía mantengan un diálogo constante. La prevención es clave".

También señala que "también es importante controlar el territorio. Desde este punto de vista, el hecho de que no tengamos guetos como los que tienen las grandes ciudades de Francia y que en nuestro país abunden las localidades pequeñas y medianas hace que sea más fácil controlar la situación".



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Emiro Vera Suárez


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