El bochorno colombiano

Con el mayor cinismo que persona alguna pueda albergar, Juan Manuel Santos, ese santanderista perteneciente a la más rancia oligarquía colombiana criticaba apenas unas semanas atrás el llamado a elecciones presidenciales adelantadas que ha hecho el estado venezolano y que era un clamor de la oposición, con su consigna! ELECCIONES YA!

Según Santos, que de santo solo tiene el apellido, en conversaciones publicas con ese gringo anti venezolano y ahora expulsado por el otro demente de la Casa Blanca, Tex Tillerson, sumándose a la larga lista de renuncias y expulsados del gobierno de Trump; para Colombia y el grupo de Lima es muy difícil reconocer los resultados de las elecciones en Venezuela. ¡Claro que es difícil, Juan Manuel! Si ustedes, los perritos falderos del imperio tienen que obedecer o se exponen a sanciones si no hacen todo los que se les ordene desde el Norte. Por eso el gobierno colombiano aceptó que los gringos le instalaran nueve bases militares violando su soberanía con el pretexto de combatir la producción de drogas, que por el contrario se incrementó descaradamente para poder surtir las necesidades de Estados Unidos, el mayor consumidor de cocaína y marihuana en el mundo y principal cliente del gobierno colombiano de esos "rublos". Acotando que es la principal fuente de ingresos de Colombia, aparte del contrabando de alimentos, gasolina, cobre y todo lo que tenga valor que le entra desde Venezuela, como el café, el cual se llevan para empaquetarlo y venderlo como un producto colombiano a otros países, incluyendo el nuestro.

Santos dice que Estados Unidos y Colombia comparten los valores democráticos y las libertades así como el interés de consolidar una región próspera y segura (¿?). Tan segura y de valores democráticos que en Colombia asesinan diariamente a dirigentes y lideres sociales que no comulguen con la política de la oligarquía y el narco paramilitarismo uribista. Y tan prospera que la Goajira colombiana tiene el triste record de muertes por desnutrición infantil más alta en toda el área del Caribe.

Pero a Santos lo que más le preocupa es la falta de limpieza, honestidad e imparcialidad del proceso electoral venezolano, que para él no ofrece ningún tipo de garantías a los electores y a los candidatos participantes, porque lo que se vislumbra es un fraude. A pesar que el sistema electoral venezolano ha sido catalogado, hasta por el mismo Jimmy Carter, ex presidente norteamericano, como el más seguro y confiable del mundo.

El caradurismo de Juan Manuel Santos es asombroso, En lugar de ese inmerecido premio Nobel que le dieron deben otorgarle la medalla de oro al cinismo. Sobre todo viendo como en estas pasadas elecciones en Colombia se demostró un descarado acto de corrupción y fraude en perjuicio de los electores colombianos, obligados a votar con unas papeletas fotocopiadas por ellos mismo y que no garantizan ninguna pulcritud al proceso comicial pues imposibilitan cualquier intento de una auditoria, aparte que se comprobó por la grabación de videos la compra de votos a favor de algunos candidatos a favor del narcouribismo. Con otra anormalidad de que se encontraron en los basureros papeletas rotas pertenecientes al candidato Petro, en una clara demostración que no fue incluido en los cómputos, sumándose a esta prueba el video ampliamente difundido donde aparece un joven mostrando las papeletas quemadas pertenecientes al mismo candidato, aun si ser contabilizadas.

Pero a todas estas que dice la OEA ?. Por supuesto que nada. Su único propósito es descalificar al gobierno venezolano. No les dan importancia a los hechos de corruptelas y fraudes electorales ocurridos en otros países del aérea, como lo ocurrido recientemente en Honduras donde con un descarado fraude le robaron el triunfo al candidato de la oposición Salvador Narsalla, quien hasta el ultimo minuto de los escrutinios aventajaba al presidente y candidato a la reelección, Juan Hernández, pero bastó un apagón para que al regreso de la luz apareciera como ganador este ultimo. Así y todo ningún organismo internacional, esos mismo que sin haberse celebrado las elecciones en Venezuela ya cantan fraude, ha salido a protestar o criticar las elecciones en Honduras. Mucho menos lo harán con este bochorno que acaba de ocurrir en Colombia, que Santos con su caradurismo dice que son las más pulcras que se han realizado ese país.

La misión es acabar con el proceso bolivariano de Venezuela. Ellos saben que Maduro ganará estas elecciones, ya tienen sus números, pero harán lo que sea para que no se realicen y de fracasar en este propósito optarán por desconocerle el triunfo para alentar a que de nuevo surjan brotes de violencia buscando desestabilización que les de motivo a una intervención, que de paso por los vientos que soplan también les será cuesta arriba, pues Estados Unidos no cuenta con las condiciones políticas y geografías que le permitan una invasión a Venezuela tan fácilmente. Ellos saben que Rusia y China, así como otras potencias en el mundo y la mayoría de países del área, les obstaculizarían sus intenciones armamentistas en esta región.

Estas elecciones en Colombia me recordaron dos cosas: Como funcionaba el sistema electoral en la cuarta republica aquí en Venezuela y las elecciones internas que hace la oposición para elegir sus candidatos, que luego queman los cuadernos para evitar cualquier prueba que pueda delatar un fraude. Así actúa la derecha, se empeña en obtener por la fuerza cuando las condiciones legales le son adversas.

hermoj28@yahoo.es



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Hermo Rosales

Comunicador social, poeta, cuentista, escritor, autor entre otros de los libros, “Evocaciones”, “El jardín de las Dalias”, “Mi abuelo el cazador”. Sus trabajos han sido publicados por los diarios “Provincia”, “SigloXXl”, “El Norte” y la revista “Síntesis”, es cofundador del semanario “Anzoátegui hoy”

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