La propaganda impera en Occidente

Las mentiras acerca de Rusia y de su presidente se han tornado tan groseras que amenazan al mundo con una devastadora guerra, esto ha hecho que distinguidos ciudadanos norteamericanos hayan formado el Comité Americano para el Acuerdo Oriente-Occidente. Los miembros del comité son el ex senador Bill Bradley, Jack Matlock que fue embajador norteamericano ante la Unión Soviética durante los gobiernos de Ronald Reagan y George H.W. Bush; William J. Vanden Heuvel, que fue embajador ante la ONU durante el gobierno de J. Carter; John Pepper, ex presidente y gerente ejecutivo de la empresa Procter & Gamble; Gilbert Doctorow, hombre de negocios con un cuarto de siglo de experiencia comercial con Rusia y los profesores Ellen Mickiewicz de la Universidad de Duke y Stephen Cohen de la Universidad de Princeton y de la Universidad de Nueva York.

Resulta extraordinario que la cooperación entre Rusia y Estados Unidos, desarrollada a través de décadas por sucesivos gobiernos, comenzando por el de John F. Kennedy y culminando con el fin de la Guerra Fría con los acuerdos de Reagan-Gorbachov, haya sido destruida por un puñado de norteamericanos neo-conservadores traficantes de la guerra, durante el último año y medio. Los logros de cuarenta años de lucha, borrados de la noche a la mañana por un puñado de enloquecidos traficantes de la guerra, que creen que Washington tiene derecho a la hegemonía mundial.

El problema se inició cuando el presidente Clinton violó las promesas dadas a los rusos en el sentido que la OTAN no llegaría hasta la Europa Oriental. Este incumplimiento de la promesa norteamericana fue seguido por el retiro del régimen de George W. Bush del Tratado de Misiles Anti-Balísticos y el cambio de la doctrina militar de Estados Unidos para permitir a este, ataques nucleares preventivos contra otros países, principalmente contra Rusia.

Estas provocaciones fueron seguidas por el anuncio de bases misilísticas cercanas a las fronteras de Rusia.

Por su parte, el régimen de Obama agregó un golpe de estado en Ucrania, largo tiempo una provincia rusa y el establecimiento de un gobierno vasallo que amenaza la seguridad de Rusia.

En el pasado, tales provocaciones habrían conducido si no a la guerra, por lo menos a contra provocaciones. Sin embargo, Vladimir Putin es un personaje sereno y meditativo, un valor de la especie humana. Putin de manera cortés se queja de las provocaciones, pero continúa refiriéndose a Washington y a los pseudo-gobiernos de los estados vasallos como los "socios" de Rusia, aun cuando él sabe que se trata de los enemigos de Rusia.

Putin responde a las amenazas, a las ilegales sanciones y a la incesante propaganda con declaraciones acerca de que los gobiernos necesitan respetar los intereses nacionales de cada uno y trabajar juntos para el beneficio común. Ningún político occidental se expresa en estos términos. Los políticos occidentales, incluyendo a mediocres tales como el perrito faldero de Washington, Primer Ministro, David Cameron, quien emite amenazas contra Rusia en lenguaje violento que deja a las amenazas que profirió Adolfo Hitler como suaves en comparación. Rusia podría destruir al Reino Unido en unos pocos minutos, no obstante, tenemos el espectáculo del estúpido primer ministro emitiendo amenazas contra Rusia a pesar del hecho que el Reino Unido no es capaz ni siquiera de reunir una fuerza significativa con la cual enfrentar a Rusia.

El perrito faldero de Cameron confía en Washington, al igual que el tarado gobierno polaco confió en la "garantía británica."

Los subdotados de Washington creen que ellos están aislando a Rusia, pero lo que estos imbéciles están consiguiendo es aislar a Washington y a sus vasallos del mundo. Los grandes e importantes países de Asia, África y América del Sur se han aliado con Rusia, no con Washington. Los BRICS, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica han creado su propio banco de desarrollo y están llevando a cabo el intercambio comercial entre ellos con sus propias divisas, prescindiendo del dólar norteamericano, la fallida "divisa mundial de reserva".

Amigo lector, tome nota de la dirección electrónica del Comité Americano para el Acuerdo Oriente-Occidente, http://eastwestaccord.com y manténgase al día con su trabajo. No confíe en la prostiprensa. Robert Parry, hace poco describió de manera precisa al New York Times como la versión de Washington del Hermano Mayor (Orwell, 1984) en "Dos Minutos de Odio."

Putin es la imagen que el prosti-periódico New York Times publica en pantalla para evocar el odio inculcado "del enemigo". El odio al enemigo mantiene en desarrollo las guerras de Washington y acondiciona a los ciudadanos norteamericanos para que acepten su propia pérdida de libertad, como el habeas corpus, el debido proceso y el derecho a la vida, todos desintegrándose frente a sus propios ojos que no ven, ojos cegados por la propaganda.

Justo al concluir el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, al cual fui invitado pero que no pude asistir, cosa que lamento puesto que pude haber sido presentado con el Presidente Putin. El presidente ruso convincentemente aseguró al enorme conjunto de hombres extranjeros de negocios presentes que Rusia está comprometida en el marco de la ley y que sus actividades en Rusia están aseguradas.

Si Ud. amigo lector, da crédito a cualquier propaganda que divulga la prostiprensa occidental, incluyendo a Bloomberg, acerca del "colapso de la economía de Rusia" Ud. mismo podrá zafarse del abuso de tanta mentira leyendo el recuento de Putin sobre la economía del país en http://en.kremlin.ru/events/president/transcripts/49733 .

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en

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Traducción desde el inglés por Sergio R. Anacona



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Paul Craig Roberts


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