(El amplio espectro de la explotación)

Sociedad con Clases Sociales es un Absurdo

“El colonialismo es la influencia o la dominación de un país por otro más poderoso de una forma violenta, a través de una invasión militar, o sutil, sin que intervenga la fuerza. Los motivos pueden ser poder riqueza o dominio. Esta dominación puede ser política, militar, informativa, cultural, económica o étnica. DE Wikipedia, (sic)Internet.  http://es.wikipedia.org/wiki/Colonialismo

Aunque choquemos contra  la Historiografía que “clasistamente” se halla elaborada, una “sociedad”, en el estricto sentido de comunidad, coordinación, cooperación y comunes acuerdos humanos, tal sociedad jamás ha existido.

No podemos seguir hablando de sociedad donde haya clases sociales perfectamente contrarias entre sí por su religión, por su poder económico, por sus particulares intereses, sean estos deportivos, económicos, étnicos, técnicos, profesionales, familiares o políticos. Debemos hablar de colonias sociales.

Las “colonias sociales” nos dirán que allí, en esa región, en ese conglomerado demográfico, coexisten dominados y dominantes, unas clases sociales contrarias en intereses y antagónicas por la explotación de una por parte de la otra.

La simple distinción entre varias familias, el respeto a la privacidad de cada una, por ejemplo, ya nos indica que entre ellas no puede haber transparencia ni comunes acuerdos, salvo que renuncien a todo tipo de rasgos distintivos extranaturales.

Preguntémonos: ¿por qué debemos mirar a los maestros como algo superior a sus discípulos, siendo que estos últimos son quienes permiten que aquel exteriorice todos sus aportes como persona madura y ya cargada de herencia cultural?  Mientras subsista esa distinción extratécnica no podremos hablar de sociedad, como personas los unos y los otros.

¿Cómo podemos hablar de sociedad en un conglomerado informe de pobres y ricos que modernamente derivan de esa oprobiosa distinción entre patronos y asalariados, entre burgueses y proletarios, entre amos y desposeídos?

El presente caso que se desarrolla actualmente en la convulsionada   Grecia sirve para nuestra elucubración: porque la explotación de una clase por otra va más allá de la explotación laboral fábrica adentro. La explotación implica una dominación total que abarca    plusvalía, plusproducto, bienes de tercera para el explotado y b. de primera para los explotadores. En caso de crisis, tributos al proletario y subvenciones al explotador.

Grecia, como Estado sumado a la Comunidad Económica Europea ligada al “euro”, hoy nos muestra un cuadro “social” de crisis presupuestaria y económica. Nos   evidencia el caso de un colonialismo económico, el mismo que se da donde quiera que el capital, apátrida por naturaleza propia, se asienta mediante inversiones industriales y mercantiles.

Resulta que el déficit fiscal griego exige más de 100 M MM de dólares, un bocado financiero que deglutirán los financistas internacionales. Vale acotar que la banca mundialista no pertenece a alguien en particular, sino a la clase “colonizadora” capitalista, y dentro de esta los hay con grandes fortunas, pero también se subsume al pequeño ahorrista trabajador y a los pequeños pero frecuentes y numerosos depósitos que la banca alberga por aquello de los pagos por nómina, depósitos en estudio compensatorios, etc. (El cálculo de intereses opera en fracciones de segundos. Los intereses a favor de un pequeño capital por segundo es de hecho cero, pero no así para de los   grandes capitales.) 

Bien, todo hace prever que en Grecia se redoblará la carga tributaria de los trabajadores, se alargará su tiempo laboral de prejubilación, sufrirán desempleo sin alternativa. Todo un paquete de presiones y exacciones contra los “colonos”, contra los llamados asalariados, pero que no castigará en absoluto a los capitalistas industriales ni a la banca nacional ni a los comerciantes domésticos.

Un Estado no colonial le exigiría un sacrifico o una colaboración a todos los ricos del país, a quienes se han   enriquecido sin límite durante milenios, y a quienes ahora esa “patria” les exige una cuota financiera. En el caso de la crisis “hipotecaria” de EE UU, recuerden que fue peor la mediad adoptada por el gobierno: Desempleo y ejecución de hipotecas de los trabajadores, y grandes financiamientos blandos para los banqueros, cosas así.

Definitivamente, no debemos seguir llamado sociedad a esta vulgar colonización monetaria y económica que se practica en el modo de producción más colonizante que hemos conocido con el rimbombante nombre de capitalismo.

marmac@cantv.net



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Manuel C. Martínez M.


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