Los procesos largos no garantizan el éxito socialista

El tiempo es un factor esencial para el desarrollo de la población, lo antes posible para conseguir que la revolución continué su crecimiento, de lo contrario se corre el riesgo de que, de hecho, sus condiciones de vida y motivacion se degraden. ¿Será entonces demasiado tarde?

Los programas sociales en Venezuela realizados en estos últimos años, si bien son menos expectantes de lo que se había prometido al principio, son, no obstante, considerables. Permiten encarar desde un nuevo ángulo el problema revolucionario del tiempo, usado como estrategia para la consolidación del proceso.

Cuatro años después de la proclama socialista y del comienzo de los diferentes esfuerzos autónomos y soberanos, los grandes problemas de arrastrar el lastre capitalista en las instituciones públicas, la cultura neoliberal de la población no han sido resueltas por negligencia política, falta de capacidad, conocimiento y convencimiento ideológico e interés político, determinado en alargar el proceso en el tiempo.

El tiempo es el peor enemigo de las revoluciones cuando los lideres la usan para perpetuarse en el poder; eso demuestra los diferentes procesos a lo largo de la historia en China, Yugoslavia, Rumania, Bulgaria y Cuba, a pesar que la revolución cubana es un ejemplo de dignidad, constancia y esfuerzo revolucionario, moral para todos los procesos en marcha, aun así, Castro, Tito, Mao, no garantizan el éxito en la evolución de la transición al socialismo. Fracasaron o se estancaron, partiendo del hecho que no existe un proceso socialista para comparar.

Repetidos fracasos no han sido estériles, son enseñanzas por la experiencia que proporcionan, en varios países progreso la toma de conciencia popular por resolver los eternos problemas sociales desde un cambio de sistema, principal obstáculo para lograr la transformación necesaria, garantía de esfuerzo mas positivo por los cambios legislativos.

Reformas constitucionales que se emprendieron permiten solucionar algunos de los problemas enquistados dentro del marco del mundo capitalista. A pesar de ello desperdiciamos el tiempo sosteniendo la fracasada estrategia de alargar infinitamente los liderazgos y los procesos.

La mayoría de las revoluciones sostenían que se requiere de mucho tiempo para lograr los cambios sosteniendo los liderazgos, hoy no es así, solo las consecuencias sociales bastante inmediatas son eficaces, una razón para que así fuera tiene relación con las causas finales del proceso, la conducta de la población tiene que quedar afectada para seguir con el cambio. La segunda razón se refiere a la relación funcional entre la conducta y sus consecuencias. Es decir, el fortalecimiento de una nueva conducta que efectivamente produjera resultados en el sistema.

Los tiempos, las circunstancias actuales económicas-energéticas, las diferentes crisis requieren un atajo revolucionario que ahorre tiempo, inversión, energía, para consolidar la revolución, hecho histórico cuya importancia debe ser apreciada verdaderamente. Nuevo esfuerzo de desarrollo autónomo requiere comprobar su eficacia antes de entrar en la transición.

Es el primero, en efecto, en vigorizar viejos esquemas basados en el infinito, control revolucionario que ha fracasado por abusar del tiempo sosteniendo gobiernos que no producen mayores cambios sociales revolucionarios. Nuevos esfuerzos en el empleo de toda la masa humana para convertir el malestar en innovación para acelerar el mejoramiento del nivel de vida de la población.

Es el momento del pueblo para que proyecte el mejoramiento de su calidad de vida. Todo depende de que el gobierno recapacite, porque este lleva un gran atraso con respecto al cambio revolucionario. Las mejoras en la calidad de vida de la población tienen por objeto la aparición de una nueva ola de procreadores revolucionarios subutilizados o no considerados, hay que encausarlos para que sea un alud revolucionario, y la única manera de controlarlo, es corriendo mas rápido que ellos para alcanzarlos y, juntos de la mano transitar lo que quede de revolución para llegar al socialismo.

Esta una verdadera inversión del problema de toda revolución aletargada en el tiempo, implica fundamentalmente, condiciones económicas y sociales fundamentalmente nuevas que deben tener apoyo político y desprendimiento personal de los liderazgos, sin las cuales es perfectamente irrealizable todo intento de transitar al socialismo.

Sostener la pobreza por interés político es una práctica capitalista de todos los imperios en todos los tiempos. La mayoría de procesos revolucionarios fracasaron por recurrir a esa estrategia por parte de una nueva elite de gobierno aferradas al poder que no mejora las condiciones de vida de la población en el tiempo y momentos oportunos para luego buscar pretextos o situaciones reales para justificar su accionar.

Si no es posible mejorar las condiciones de vida de 28 millones de personas ¿Como hacerlo parta el año 2021 con 35 o 38 millones de habitantes? El tiempo se convierte por lo tanto en un factor crucial, hay que conseguir el desarrollo humano y de la nación lo antes posible, y el gobierno que no este en condiciones de llevarlo a cabo debe retirarse, dar paso a otras personas del pueblo que entiendan que los procesos ahora son diferentes por las circunstancias que rigen al mundo.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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