Iris y Tascón en Margarita

Las revoluciones avanzan y en su camino se van dando las definiciones, los deslindes políticos e ideológicos. En la medida que los procesos se profundizan, se va creando la teoría. Se produce el extraordinario compendio del pensamiento avanzado y democrático universal, con las condiciones propias del pueblo que la protagoniza. Su cultura, su poesía, su historia, su aprendizaje y su libertad. Florece entonces por todos los rincones del quehacer popular, la teoría revolucionaria, nueva, vigorosa, indispensable para que haya revolución.

El pueblo crece. Madura como no lo había hecho durante siglos y en la dinámica produce y forma a sus cuadros Aquel enorme “vente tú” de los comienzos va necesariamente depurándose. Las revoluciones cuando son verdaderas, van dejando a un lado del camino a aquellos dirigentes cuya condición política e ideológica no les permite acompañar un proceso de transformación profunda de la vida. Notables expresiones de ello hemos tenido en la revolución bolivariana. Y las que faltan.

Por el otro lado están esos hombres y mujeres que ya traían una formación revolucionaria o aquellos que habiéndose incorporado por una motivación meramente intuitiva, sin mayor bagaje político ni ideológico, se van formando al calor de las luchas revolucionarias, compenetrándose con la vida diaria del pueblo. La expresión mas clara de un hombre que está creciendo con su pueblo es el propio Comandante Chávez.

Es la lucha política que se expresa en el movimiento revolucionario. No hay que ser muy zahorí para darse cuenta de que el movimiento revolucionario venezolano vive un momento de intensa lucha ideológica .Viejas concepciones, viejas actitudes, pujan por mantener su hegemonía en la definición y organización de lo que será el partido de la revolución bolivariana. Con sus viejas mañas y rojos rojitos de pies a cabeza, manipulan y tergiversan la dinámica del proceso que sentará las bases de lo que será el Partido Socialista Unido de Venezuela.

En este marco de cosas, resulta alentadora la gira que realizan por el territorio nacional, los compatriotas Iris Varela y Luís Tascón. Frontal y claramente para reunirse en asambleas con la militancia chavista, dándole así continuidad a lo que comenzó la diputada tachirense con su discurso en la Asamblea Nacional. Donde clama con urgencia por la necesaria vigilancia revolucionaria, para impedir que determinados personeros del chavismo, desvíen desde sus raíces lo que deberá ser la herramienta política para la construcción del Socialismo del Siglo XXI .

Iris Varela es otra de los que han crecido al calor del proceso revolucionario. La lucha sin cuartel que entabló en la investigación al gobernador del Guarico, ha quedado ante la historia como un testimonio, bastante solitario si se quiere, de una clara posición revolucionaria. Y ahora anda recorriendo el país junto con su paisano, para impulsar el carácter verdaderamente democrático y verdaderamente revolucionario que deberá tener el Partido que estamos impulsando. En esa tónica los vimos en una nutrida asamblea donde participaron camaradas de toda Margarita en la Casa de La Cultura de Villa Rosa el sábado pasado. Se está formando la vanguardia.

Como hemos podido apreciar en asambleas similares, los compatriotas tienden a expresarse más en torno a los problemas cotidianos, inmediatos de sus colectividades, que sobre los asuntos del Socialismo del Siglo XXI. Y en cuanto al Partido, el clamor general es la queja sobre la forma misteriosa y oculta en que han sido escogidos los propulsores.

Tal vez sea que los problemas cotidianos son hoy en día para nuestra gente el propio quehacer socialista. O quizás se deba a que a estas alturas poco o nada es lo que se le ha hecho llegar al pueblo sobre eso que llaman socialismo. Y mucho menos sobre los esquemas o parámetros del proyecto de lo que sería el partido.

Por otro lado, les sugerimos a los camaradas que están asumiendo tan importante tarea, que dejen propuestas entre la gente para la acción. Es decir qué hacer como se preguntaba Lenin. Es importante que los colectivos salgan de la asambleas con conclusiones y orientaciones para la práctica. Así será más difícil que mañana cuando vengan otros dirigentes también nacionales y tal vez impresionados nuevamente por la presencia de otras personalidades, se pierda buena parte del trabajo y volveremos con nuestro empeño de reclamarle a los diputados porque la cloaca de la vecina se derrama dentro de mi patio.

Es necesario que respaldemos con todos los hierros estas iniciativas. Por allí está el camino. En la valiente actitud de estos compatriotas que sencillamente están cumpliendo con su deber de contribuir a crear el Partido que necesitamos para el Socialismo que queremos. Tascón dijo en aquella histórica asamblea de Villa Rosa que los burgueses de la Rusia de hoy fueron los jerarcas del Partido en la Unión Soviética, el enemigo no puede sembrar sus semilla entre nosotros.


Desde Juangriego en la sonrisa del Caribe.

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