Privatización, Soberanía y Retroceso Político del Gobierno

Que ingenuidad la de quienes creen que la Operación Económica Internacional puesta en marcha por el gobierno nacional es un hecho casual o un antojito del presidente maduro, quien lo piense así está más pelao que rodilla de chivo como decía un humorista venezolano; y como dice el Profesor y Camarada Walter Martínez (Dossier), allí están a la vista de todos y a plena luz del día "Los acontecimientos en pleno desarrollo", hechos que en los últimos días han plenado la atención mundial de la economía por el inicio del remate porcentual de algunos activos del estado venezolano (privatización), según el presidente Nicolás Maduro es para "la recuperación económica" del país.

A cuenta de la imposición de un paquetazo accionario inicial de un conjunto de empresas estratégicas del patrimonio nacional como la industria petrolera y gasífera, las telecomunicaciones, petroquímica e industrias básicas de Guayana, es necesario dejar claro y diferenciar que una cosa es vender al precio justo el petróleo y otros productos de la industrias venezolanas en términos pragmáticos al imperio enemigo o al diablo mismo, pero otra es entregar en calidad de despojo al precio que sea, los bienes (lomitos) y derechos patrimoniales de nuestra soberanía industrial y económica a transnacionales de la economía y la burguesía nacional.

Quizás para los globalistas apátridas este acto de renuncia y entrega de la soberanía nacional no tenga la importancia referencial del eventual síndrome del Cisne Negro como gran acontecimiento económico, pero tampoco existe la menor duda de que el mismo es un acto de traición a la patria, a Chávez y a la revolución bolivariana, es una flagrante violación a ley, porque a partir de esa inconsulta venta activos patrimoniales de nuestra industria nacional, se comete el asesinato a sangre fría de EL PLAN DE LA PATRIA presentado por el Comandante Supremo Hugo Chávez (2013-2019), del Gran Objetivo Histórico No.1, que consiste en defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años, LA INDEPENDENCIA NACIONAL.

Según el presidente Nicolás Maduro, la venta de los activos patrimoniales del estado es para la recuperación económica del país, pero los trabajadores y la familia venezolana dueños de esos bienes públicos no le han visto el queso a la tostada, porque todavía no se sabe cuál será el destino verdadero de esa multimillonaria masa dólares a discrecionalidad del gobierno que no entrega cuentas al pueblo de los gastos de inversión, no se conoce el plan concreto y detallado de la supuesta inversión de esos recursos económicos y que entes públicos "confiables" manejaran esa montaña de billetes verdes, acaso los mismos samuros que hasta ahora han cuidado las carnes del país. Los venezolanos queremos saber si existe algún plan de inversión específico y exigimos por derecho constitucional a la participación a una explicación pormenorizada al respecto, no queremos pensar que será otro engaño más de tantos planes de recuperación económica anunciados con motores de todo tipo incluido.

El pueblo perdió la confianza en el gobierno nacional, porque las vocerías en los últimos años se han venido auto descalificando de tanto ofrecer caramelos de cianuro envueltos en papiros de gamelote, que hasta amenazan con quitarle los créditos a Margaret Mitchell por "Lo que viento se llevó". ¿Dónde está la fuerza de voluntad política y el compromiso ideológico del gobierno obrerista con los trabajadores, que les garantice mejor calidad de vida y optimicen las condiciones de trabajo?, ¿dónde está la credibilidad cuando el gobierno prepara el terreno con la anticipación le impone una camisa de fuerza a los trabajadores? ante lo que está por venir; no queda la menor duda que la burguesía dirige las decisiones del alto gobierno o es casualidad el reciclaje del esquirol sindicalero Francisco Torrealba, quien a su paso anterior por ministro del trabajo arruinó la vida de los trabajadores venezolanos cuadrándose con la patronal.

Un "súper ministro revolucionario" del trabajo, otrora militante de Alianza Bravo Pueblo y pupilo entrañable del vampiro adeco Antonio Ledesma; el ritornelo de este personajillo viene a ejercer una función específica y cumplir con el pacto de las elites del poder, lo cual consiste en cuatro aspectos importantes para garantizar a la burguesía la seguridad de su inversión en el proceso de privatización: 1- la reducción sistemática del personal obrero y administrativo en todas las empresas afectadas por la privatización. 2- ejercer control institucional en la congelación de los salarios y otros conceptos socioeconómicos de las convenciones colectivas de trabajo. 3- neutralizar o despedir la dirigencia sindical clasista, reducir la justa protesta laboral con la consecuente criminalización y el encarcelamiento de los trabajadores revolucionarios y críticos. 4- el no menos importante para garantizarle a la burguesía que la representación institucional del estado en el Órgano Tripartito defienda los intereses de Fedecamaras y el empresariado.

Lo cierto es, que en la alta esfera del gobierno se sabe muy bien que LA PRIVATIZACION es un esquema históricamente fundamentado propio del modelo económico capitalista, inherente al interés ideológico de naturaleza burguesa y la sustentación de la economía de mercado neoliberal, es decir que es absolutamente contraria al socialismo que tiene un esquema ideológico distinto en el cual se defiende y promueve la propiedad colectiva en esencia la empresa tiene carácter social, comunal y estatal donde los medios de producción operan en función del ser humano como el centro de distribución de la riqueza, y no la acumulación de riqueza con la consecuente concentración del capital en las manos de la burguesía.

De allí que el paso dado por el gobierno no puede calificarse como una simplicidad de gestión de estado, es un salto definitivo de talanquera hacia la derecha, hablamos de un salto político regresivo con adopción del capitalismo como sistema y modelo económico en términos del mercado, es la ruptura ideológica con chaves y su referente histórico socialista, con el consecuente abandono del camino revolucionario y la negación de la fuerza material y política de los trabajadores, para asumir la derecha como razón y propósito político en lo adelante al lado de la burguesía que ha sido el factor de poder más privilegiado de este gobierno, mientras los trabajadores se han quedado indefensos, sin protección, ni beneficios siendo cada vez más pobres; eso no tiene otra interpretación política sino el quiebre absoluto y definitivo de una dirigencia que se burló del pueblo otra vez traicionado; por lo que no hay duda de que los venezolanos estamos frente a ESTAFA POLITICA DEL SIGLO.

Los serafines políticos del psuv, esos que desde un micrófono o una tribuna con arrogancia se creen dueños absolutos de la verdad mostrando perfiles revolucionarios que no tienen, pero que contradictoriamente su actitud, su postura ideológica de derecha, sus actos desclasados y el silencio cobarde los delata en lo que realmente son, si rebobinamos hacia el pasado de CAP-2, todos los adecos de la dirección nacional de Acción Democrática se opuso abiertamente al paquetazo de Pérez, criticaron la apertura petrolera, el programa de ajuste estructural, a la privatización y hasta lo castigaron destituyéndolo; pero ahora vemos con pena ajena la tranquilidad inmoral y cómplice de la dirección nacional del PSUV y particularmente la de Diosdado Cabello Rondón, vicepresidente nacional del psuv y la cara de tabla de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, ambos con una postura indigna de un verdadero revolucionario chavista, al punto que hasta suspendió el Mazo Dando para esconderse y no dar la cara con valentía para enfrentar su propia realidad y explicar al pueblo y los trabajadores, claro están con la burguesía.-

VIVA Chávez, CARAJO!



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Aguedo Alcalá Machiz


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