En tiempos de reacomodos y claudicaciones

El ocaso de la decencia

Siguen las torpezas y los insultos a los que militantemente como a Bolívar ...

¡¡También nosotros amamos y defendemos la memoria del Cmdte Hugo Chávez Frias!!

¡¿Ciertamente?! Seguramente pensará la canalla. Referido a Bolívar y Chávez; en lo físico que ...

¡¿Muertos están?!

Ignoran que intangibles. Sin poder asirnos a ellos de existencialidad material. Pero de infinita y eterna ellos; presencia cósmica ...

Son en nosotros; acicate constante de nuestra tozudez revolucionaria en el diario devenir de bajo ninguna circunstancia ... ¡¡Claudicar!!

Claudicar. Entregar al enemigo en la forma mimética que ese enemigo adopte. Nuestro bagaje de armamento ideológico. Y nuestra constancia socialista.

¡¿Porqué no debemos claudicar?! ...

¡¡Porque hacerlo, sería morir de indignidad!!

Lo de Hilda Abraham y el inoportuno comercial de ella para Conviasa. No es un acto trivial ...

No es de inocente, estar en presencia de un disparate sin trascendía de mal oliente y malvado patopsicomensaje oculto.

No debe evaluarse de acto pueril angelical y dadivoso; en el mundo comercial de la publicidad.

Exprofeso y cruel ...

¡¡Es un deliberado acto de maldad el que se nos ha infligido; a fin de herirnos ya que esa malvada enferma mujer, hacia fiestas por el fallecimiento de nuestro Cmdte Chávez!! ...

¡¡Mientras rota el alma, nosotros no sabíamos que hacer con tanto dolor y tantas lágrimas!!

¡¡Y eso!! ...

¡¡Eso lo cobraremos como motivo de irrenunciable deber moral!!

¡¡Deber ser por cobrar!! En este desmadre de timoratos reacomodos ...

De vergüenzas, impotencias. Inconsecuencias y claudicaciones.

Todo lo anterior. Por carecer de real poder participativo y protagónico.

Permanecemos. Arrinconados por las indecencias. Las felonias que desde el poder. Ya no saben cómo maquillar detrás del lenguaje sordo y sin sentido; que ahora marca a la cupular élite política de nuestro país y gente ancla (TV) que respetabamos pero ahora. En lo singular de ese programa por pérdida de filo. Pierde el rumbo enmarañado en la justificación de lo injustificable.

La generalización simplona y el más de lo mismo, que causa tedio y nos obliga al cambio de canal para no agobiarnos de tristeza.

Repetimos. Lo de Hilda Abraham no es una travesura de quienes gerencian un trozo de poder.

Es subliminal y exprofeso el asomo de la maldad y el bofetón subyacente. Por qué se trata del ocaso de la decencia en tiempos de reacomodos y traiciones.

No queremos banalizar. Pero posterior al insulto de observar la presencia en la mesa de discusiones en Mexico del vándalo terrorista de Freddy Guevara. Nada tendría de extraño en esta novicima rebelión de los ofensores. Que un tóxico sujeto como el transvety de Tic Tac Virgués. Nos sorprenda contratado por nuestras autoridades; en desempeño actoral. Rodando un documental o una película en homenaje histórico a Francisco De Miranda. Simón De La Santísima Trinidad. El General Zamora; o nuestro Hugo Rafael Chávez Frías.

¡¡Nada Sancho!! ...

Ya nada Sancho para terrible angustia de nuestro espíritu. Nos sorprendera de observar en estos malogrados tiempos ...

¡¡El ocaso de la decencia!!



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Julio César Belisario

Revolucionario. Contador Socio Director de la firma Secoafin, SC. Belisario, León & Asociados. Contaduría. Auditoría. Impuestos. Asesoramiento Gerencial, etc.

 juliocesarb72@gmail.com      @SigloXXII78

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