Camino a Carabobo; mayo 21… ¡Claroscuros del horizonte electoral!

Cinco meses han trascurrido desde el alba de este 2021, año bicentenario de la gesta independentista iniciada en Carabobo, ¡crisol de libertad nuestra americana! Sin duda un camino tortuoso, de sacrificios y desesperanzas incuantificables, ¡aquí estamos, de pie!; desarraigas, desdentados, en conformación inverosímil de ejercito libertador, ¡solos, junto a Bolivia, en todo el continente!...

A escasos 23 días de tan magna y significativa fecha historia, no podemos y debemos asumirnos victoriosos, nuestros enemigos; los enemigos de la patria soberana y la idea bolivariana, más que nunca hoy hacen y deshacen desde las propias entrañas del Estado-Nación, desde la institucionalidad, «¡más han logrado nuestros enemigos internos; ambición personal, mezquindad, corrupción, dejadez institucional, que los enemigos externos!» Ese dejar hacer como estrategia de largo plazo, ya no debe ni puede seguir siendo el norte, siempre conducen a acciones de gobierno defensivas, circunstanciales, debe cambiarse la estrategia por una decidida y definitiva acción ofensiva, definitiva.

Sin duda, que la corrupción y el dejar hacer desde la institucionalidad del estado, define hoy buena parte del descontento social latente contra el gobierno que sumado a iniciativas antivenezolanas, antibolivarianas internas y externas; acaparamiento, inflación, como la no resolución del problema económico con la consecuente y bien definida pérdida del poder adquisitivo y desmejora profunda de la calidad de vida de los venezolanos, conducen a un escenario electoral del próximo noviembre adverso al actual gobierno y al proyecto bolivariano. Desde esta perspectiva, para quién escribe, no hay dudas que la acción empresarial y partidista opositora está orientada a la agudización del problema y sus variables económico, con la devaluación a desmedida se busca imposibilitar definitivamente la adquisición de los contados productos que hasta ahora se podía para la subsistencia diaria. Hacia allá va encaminado el escenario electoral opositor en dos vertientes, un mismo propósito; el descontento popular que desaloje al actual gobierno del poder político. ¡No valdrá que tenga el poder legislativo!

La vertiente uno; es ganar la mayoría de los cargos de elección, la vertiente dos, no reconocer los resultados adversos, para confluir, junto a la acción de descontento social imperante, hacia la irrupción social definitiva contra el gobierno, la institucionalidad y el propio estado nación. ¡Para la oposición no hay un más allá mejor y de mayor oportunidad que este! ¡Qué no tienen fuerza política partidista! Puede ser, pero tiene la fuerza mediática, y un alto descontento e insatisfacción social de mucha, mucha, energía acumulada. ¡Lo entenderán quienes dicen ser verdaderos y auténticos defensores del legado de Chávez! ¡Qué papel van a jugar! ¡Qué destino les aguarda en ese escenario poselectoral!

¡Vista y pendiente!

«El Sol de Venezuela, nace en el Esequibo y se oculta más allá, tras el relámpago del Catatumbo».

¡Viva Carabobo, crisol de libertades!



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Felipe Marcano


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