Las elecciones parlamentarias del 6D en pico e zamuro negro

Por considerar de interés para el PROCESO BOLIVARIANO que vivimos y el actual debate, de la opinión y la crítica revolucionaria.

A la revolución bolivariana le falta conducción, en otros términos le falta un partido debidamente articulado con la sociedad y con su pueblo que marque el paso y defina las rutas.

Nos hemos acostumbrado a manejar las cifras en términos absolutos y relativos, pero muy pocos se han animado a analizar las tendencias¸ es decir lo que en el fondo está expresando el cuerpo social que fue consultado. No es cuestión de sumar y restar cuando de política se trata.

Los números fríos pueden servir para levantar ánimos pero también para esconder peligros

Una relación de 55-45 es el resultado que reflejan en estos momentos el sondeo de varias encuestadoras venezolanas, como intención de los votantes a la ANB este 6 de Diciembre, esto puede bien reflejarse como resultado de este evento electoral que está a las puertas, y podría transformarse el 6 de Diciembre, en un arma de doble filo, expresada en términos de la composición futura de la Asamblea Nacional.

Una representación proporcional de la derecha, se puede convertir en una camisa de fuerza para las iniciativas de transformación del país, en un mecanismo que neutralice desde la legalidad parlamentaria de las iniciativas políticas del gobierno bolivariano y del conjunto de fuerzas aliadas que comparten responsabilidades políticas en la marcha y conducción del proceso de cambio revolucionario.

Me preocupa también el poder de convocatoria de ese % del voto opositor expresados en términos del riesgo en que entraría eso que llaman gobernabilidad del país, al verse sometido el gobierno bolivariano a un proceso de desgaste de credibilidad sobre todo en sectores débiles, y por esta vía la revolución puede perder el piso que mantiene y naufragar. Sobre todo en estos momentos económicos, que aparte del bloqueo la inflación desmedida, el alza diaria de los alimentos y medicinas, el saboteo de los servicios: luz, agua, gas, internet, teléfonos y la pandemia del corona virus transformando todo este conjunto de eventos en un momento muy difícil para el vivir diario del pueblo venezolano.

Riesgo ya anunciado de que los partidos de la extrema derecha de la oposición terrorista respaldados por Trump, no reconocerán estas elecciones, pidiendo a lo loco que se extienda el actual periodo de la A.N.B.

Aparte del error cometido por el gobierno de Maduro (puede que no tuviera otro remedio) debido a la situación actual el de amnistiar a 110 y tantos enemigos recalcitrantes del proceso bolivariano.

El alacrán siempre obedece a su instinto natural.

Esa relación a la encuesta más reciente 56%-44% aparte de los indecisos un 24% y los que no votaran por miedo al contagio del coronavirus, o por seguir líneas partidistas o de grupos. Extrapolamos esto en un ejercicio de proyección nacional, nos indica, sin duda alguna, que somos más, pero ellos son bastantes. Esto debe ser tomado en cuenta para delinear las URGENTES iniciativas políticas, económicas y sociales de corto y mediano plazo, pero sobre todo para fijar la profundidad de los acentos en términos de la transformación que puede soportar más aún, y que esté en capacidad de asimilar, una sociedad tan dividida como la actual.

No es el momento de arriar banderas, de ninguna manera puede ser así, pero aquellas que sean levantadas deben serlo con fortaleza, con INTELIGENCIA, pero sobre todo mostrando EFICIENCIA en la gestión y TRANSPARENCIA ante el país en la ejecución de los recursos públicos.

Qué se debe hacer en POCOS DÍAS que vienen, realmente no lo sé amigo TORIBIO, pero tampoco veo anuncios, ni iniciativas o despliegues de ideas que apunten en alguna dirección, no más allá de una expresión de bla, bla, bla a la cual pocos o ninguno le dan un contenido real, de profundizar y llevar a la realidad, unir la acción a las palabras, para consolidar el sueño y la obra revolucionaria del Comandante Eterno.

No se debe caer en la situación de gobernar dentro de determinados márgenes de maniobra que se pacten o se acuerden con la oposición política o con grupos de presión.

Gobernar, dentro de nuestras circunstancias y objetivos, es transformar el país y los ritmos y acentos que se apliquen dependen de muchos factores tanto internos como externos, pero no obstante, bajo ninguna circunstancia debemos perder la iniciativa.

Resulta en extremo preocupante, que se estén perdiendo arrestos, entre otros factores por ese cortoplacismo electoral que se ha convertido en una camisa de fuerza que ha maniatado las posibilidades de avance del proceso revolucionario y lo que puede significar también, la pérdida de la iniciativa estratégica.

Resulta evidente que la correlación de fuerzas, tiene que ser analizada con seriedad y a profundidad, para identificar plenamente los espacios de maniobra que nos quedan, que tan holgado es el camino por el que debemos transitar, y qué hacer dentro de él.

No es el momento de arriar banderas sino de profundizar los cambios y anclar en tierra firme el proceso revolucionario.

El pueblo revolucionario debe ser oído, y darle más y más poder de participación y decisión.

¡No es momento de arriar banderas!



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José Juan Requena


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