Diputados del Polo Patriótico; para atrás ni para agarrar impulso

El Polo Patriótico siempre ha tenido presencia como una necesidad impostergable de agrupar fuerzas politicas, progresistas, nacionalistas y revolucionarias para hacer frente a las fuerzas imperiales. Hay que reconocer el papel fundamental que le ha tocado cumplir a la hora de aglutinar fuerzas politicas revolucionarias; cuyo objetivo ha sido preservar La soberanía nacional y ser un móvil para el momento de decidir una confrontación electoral. Muchas de las razones que esgrime para montar tienda aparte, podría tener razón; pero no es el momento de divisiones, ni confrontaciones; sino de unir fuerzas. Tampoco el de dirimir diferencias públicamente. Se debe limar las asperezas con respeto, convenciendo y no ofendiendo. Cada uno de estos interlocutores a la hora de allanar diferencias, deben tener presente aquella alocución del 8 de diciembre del 2012; de unidad, fuerza, batalla y victoria. No pongamos en peligro el legado de Chávez y regresemos al pasado nefasto neoliberal que vivimos en la IV República; porque para atrás ni para agarrar impulso. Tampoco es el momento, que por razones estériles abordamos un barco sin brújula, sin horizonte, sin rumbo, a la deriva; simil a como se encuentra la ultraderecha fascista, que lo único que los anima a unirse es el botín que le ofrece Trump y sus lacayos.

No debe ser relevante que los candidatos a escoger, en este caso para la Asamblea Nacional, sean de tal o cual tolda o posición política de la revolución; pero eso si debe ser un requisito sine qua non, que esté guiado por la presencia señera del liderazgo que nos dejó el presidente Chávez. La elección la tenemos a la vuelta de la esquina. Es por ello que este proceso electoral, debe estar acompañado de una definición política e ideológica que transite hacia un parlamento con capacidad legislativa, que sean verdaderos legisladores y no discurseadores de ocasión; hombres y mujeres que no vayan a dormir o a bostezar en sus curules de la Asamblea Nacional. Que le dé a esa institución lustre, actividad, movimiento y contenido revolucionario y de esta manera se convierta en un itinerario para la refundación de la República. Mas que elevar el número de parlamentarios, el país exige a los partidos que presenten candidatos con ética y moral revolucionaria y no clientes o adulantes de dirigentes de partido. No queremos elegir a diputados con toda una plantilla de asesores que les escriben hasta los anteproyectos para los trabajos de comisión. Ya hemos visto a muchos desfilar por ese parlamento y nada hicieron o hacen poco por profundizar el proceso revolucionario

Esos diputados por encima de todo, deben ir acompañados de las siguientes fortalezas, aunque nos parezcan utópicas, deben ser así; porque nos estamos jugando el pellejo de la patria. Deben ser leales y no traidores o tránsfugas; deben buscar el bien colectivo y no aspiraciones personales o partidistas; deben dialogar y no atacar; sumar y no restar; informar y no desinformar; construir y no destruir; humildad y no soberbia y sobre todo leales y no traidores. No aquellos que a la hora de una campaña electoral, patean calles y barrios y al salir electos, se instalan en lujosas oficinas y se olvidan del pueblo. No deben hablar por hablar, ni lanzar corrillos sin ningún fundamento. Deben ser líderes de las propias comunidades a las cuales representan. No sean corruptos; sino honestos a toda prueba. No importados y turistas que desconocen las necesidades del circuito a la cual van a representar. Ni aquellos pantalleros, que se desviven por salir en una cámara de televisión En el estado Bolívar no deberían insistir con los mismos bates quebrados del 2015. En esa campaña electoral, los candidatos pensando que las tenían todas ganadas, en plena campaña electoral, se echaron las bolas al hombro y el resultado fue catastrófico. Un solo diputado salió de chiripa, que luego fue electo gobernador por el estado Miranda, mientras que el suplente es el galardonado olímpico Rubén Limardo, que por razones deportivas no ha parado en el país. No al regreso de la IV República.



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Luís Roa

Licenciado en Administración de Empresas (ULA). Luchador social. Jubilado de CVG Alcasa

 Luisroa519@gmail.com

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