La gestión pública revolucionaria

Las políticas públicas y la gestión pública en el marco de un proceso de transformaciones profundas como las que se pretenden en Venezuela no pueden ser las mismas que durante 40 años se trazaron y se implementaron en lo que se llamó la IV República, o el modelo de Democracia Representativa para fortalecer la sociedad capitalista venezolana. Esa políticas, doblegadas ante la burguesía nacional y el imperialismo, nos llevaron al estado de postración que generaron la irrupción del proceso bolivariano, liderado por el Comandante Hugo Chávez, a partir de 1992 con la rebelión militar y más concretamente, con el triunfo apoteósico el 6 de diciembre de 1998

Las políticas públicas definen el presente y el futuro de una nación, de un estado, de una comunidad. Y estas políticas que pueden ser de carácter genérico son concretadas a través de la gestión pública la cual implica: planificar, movilizar, desplegar, organizar y transformar recursos financieros disponibles, humanos, materiales, tecnológicos y metodológicos para proveer, asignar y distribuir bienes y servicios públicos tangibles e intangibles, solucionando problemas o satisfaciendo necesidades, originando resultados significativos para la sociedad y el país, consistentes con los objetivos gubernamentales, en forma eficiente y equitativa, para la sociedad como un colectivo.

De allí que si nos planteamos El Socialismo Bolivariano. "Se debe romper barreras con la visión ahistórica de la planificación, comprender el transitar que nos suscriben a las circunstancias actuales, teniendo claro que en la actualidad se dan las más importantes luchas y nos procura un futuro que al menos conceptualmente carece de indefiniciones y propone una ruptura del orden establecido". https://www.aporrea.org/actualidad/a199141.html.

En tal sentido, apelamos a los planteamientos de JESÚS RIVERO, quien estuvo en Nicaragua en los primeros años del proceso sandinista y de allí tomó experiencias de sociedades en transición (como la venezolana actualmente) para tener claridad en los procesos de planificación, administración y gestión de políticas públicas en contextos de complejidad y conflictividad propios de los inicios revolucionarios. Dice Rivero en su texto(*) refiriéndose a cómo se fundamentaban las políticas públicas:

"El enfoque de las reformas administrativas en Latinoamérica ha sido tradicional-funcionalista.

A. La finalidad perseguida es mantener el sistema capitalista dependiente y subdesarrollado, fortalecer las llamadas democracias representativas y el Estado burgués que le sirve de asiento.

B. Desde el punto de vista clasista, la reforma administrativa ha sido un instrumento al servicio de los intereses económicos del bloque de clases en el poder y su modelo de desarrollo.

C. La ineficiencia de la administración pública latinoamericana para la solución de sus problemas, ha sido el fracaso de las burguesías nacionales. No debe ser nuestro fracaso. Sería el fracaso de la Revolución".

Por supuesto que acá Rivero se refiere a las reformas administrativas en América Latina donde se plateaba la política "gatopardiana" de cambiar para que nada cambie, o incorporar reformas manteniendo la esencia capitalista, subdesarrollada y dependiente. Dichas reformas fracasaron rotundamente, por lo que ese fracaso se le atribuye a las burguesías nacionales. Hugo Chávez planteó que "la burguesía no le resolverá al pueblo los problemas que ella misma les creó". Y es así.

La Ideología del "funcionario público"

Respecto al concepto y las tareas de lo que antes se denominaba el funcionariado público Rivero expresa: "En la AP se pregona la "neutralidad" de su gestión, la "imparcialidad" de su acción y el carácter aséptico.

Así se cancela la presencia de clases sociales en las instituciones y órganos de la AP y, por tanto, la ausencia de lucha de clases. Ello implica un comportamiento "aclasista, imparcial y apolítico" del empleado público.

Este proceso sencillo influye para que funcionarios públicos "del proceso", asuman esa ideología, enfrenten a su pueblo, rechacen los trámites del mismo y se der necesario, los reprima, desaloje y desatienda, a nombre de la apoliticidad, imparcialidad, la neutralidad y el cumplimento de procedimientos formales.

He allí parte de la INEFICIENCIA, EL MALTRATO O DESPRECIO A QUE ES SOMETIDO EL PUEBLO EN MUCHAS INSTITUCIONES PÚBLICAS o en los Min Po Po cuando el pueblo acude a demandar la solución de sus problemas o a reclamar la ineficiencia de los organismos públicos que deberían a estar a su servicio y por encima de él.….

Y Chávez sentenciaba: "¿Qué significa gobernar socialistamente? ¿Qué distingue un gobierno socialista en la práctica? No en la palabra, sino en la práctica, en el día a día, en el cómo del gobierno. ¿Qué lo distingue de la forma de la vieja partidocracia y de los métodos de la burguesía parasitaria? Esto es, en lugar de la gestionalización de la política requerimos la repolitización de la gestión, no se trata sólo de hacer una carretera, o hacer esta obra, no. Todo esto debe tener un contenido político, debe estar inserto en una visión estratégica, política, y el pueblo debe sumarse asumiendo eso. No puede ser hecho a la espalda de un pueblo, a espaldas de un proyecto revolucionario". http://blog.chavez.org.ve/temas/noticias/estado-burgues-te-traga/#.XZuCU9JKjIU

PREMISAS PARA UNA GESTIÓN INSURGENTE:

Es eso precisamente en lo que Jesús Rivero enfatiza: "Los administradores, empleados y obreros públicos y privados, deben dejar de convertirse en reproductores teóricos-prácticos de la explotación capitalista... Para ello se requiere: "Una administración que sea capaz de atender las exigencias de: Los obreros latinoamericanos y sus luchas, de los campesinos pobres y sectores urbanos marginados por la vorágine del capital. Una administración para la redención humana, que enfrente el analfabetismo, el desempleo, la desnutrición y la insalubridad, el asalto a nuestras riquezas naturales, la represión, la injusticia... Una administración por la liberación nacional, para la paz y la felicidad".

De allí la necesidad de construir la administración para la insurgencia, y para la transición.

Sigue exponiendo Rivero:

LA administración insurgente:

"Cualquier intento científico en el campo de lo administrativo, que interprete las exigencias objetivas de la realidad económica subdesarrollada y dependiente, tiene que insertarse en el proyecto político que se propone superar tal realidad y por lo tanto se convierte en un proyecto administrativo insurgente. Si existe una administración para el capitalismo y una administración para el socialismo en este último caso, se exige su correspondencia; los procesos de lucha por superar las relaciones de producción capitalistas, deben tener una administración que sea correspondiente con ello".

LA DIRECCIÓN CONSCIENTE: En función de lo anterior surgen las siguientes conclusiones: "Una dirección consciente y planificada impone una práctica administrativa científica consciente y planificada, que implica:

a. Conocer científicamente la sociedad en la cual le toca actuar; es decir, obtener un profundo dominio de la forma y contenido de la Formación Económico-Social. (FES)

b. Comprender los principios y leyes que rigen la administración en todos los niveles.

c. Estudiar el desarrollo histórico de la administración.

d. Ubicar el carácter y función que corresponde cumplir a la planificación administrativa en un momento histórico determinado.

"Hay que elaborar una tesis latinoamericana sobre la transformación administrativa que responda a proyectos políticos nacionales de claro contenido liberador".

NUESTRA GESTIÓN PÚBLICA REVOLUCIONARIA.

Otro autor toma partido en la cuestión y en un artículo de la revista "Question" manifiesta:

"Nuestra preocupación está inmersa en la acción consciente y planificada de la economía; por lo tanto no la entendemos como una actividad tecnócrata, sino como la respuesta a la necesaria correspondencia, entre la estructura de los sistemas de dirección y el carácter de las tareas que los cambios en la formación económico-social determinan. Se trata, pues, de desarrollar una organización cónsona con el proyecto político de la sociedad por construir".

"Nuestra gestión pública debe desarrollar procesos de transformación y ELEVACIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA DE LA GENTE, que validen y defiendan los logros alcanzados. Esto sólo es posible si se invierte la ecuación planificadora, si a la tesis de la planificación centralizada le oponemos la centralización de las planificaciones, es decir, desatar miles de procesos de participación en la decisión sobre los micro y macro temas del país, esto acompañado con un vigoroso ritmo de desestructuración en las lógicas estadocéntricas y tecno burocráticas heredadas y presentes". Wilfer Bonilla. http://questiondigital.com/el-chavismo-y-su-legado-para-una-gestion-publica-revolucionaria

Es por ello que el Comandante Chávez en alocución pública y reunido con el Consejo de ministros les dio una lección, (aparte de el "Comuna o nada") "El patrón de medición -dice Mészáros- de los logros socialistas es: hasta qué grado las medidas y políticas adoptadas contribuyen activamente a la constitución y consolidación bien arraigada de un modo sustancialmente democrático, de control social y autogestión general". Hugo Chávez. Golpe de timón.

El gobierno bolivariano ha tenido enormes éxitos en la política social, más no ha avanzado mucho en el desmantelamiento de la estructura económica venezolana, la cual sigue estando en manos de la burguesía, sobre todo en los circuitos de distribución y comercialización de los productos. Y como hemos expresado en otras oportunidades,, podemos reconocer los graves daños que nos ha hecho la guerra multifactorial que se nos ha aplicado. Sin embargo, con ello debíamos contra. Es por eso que el presidente Nicolás Maduro, siguiendo el ejemplo de Chávez en cuanto a la crítica al gobierno y la autocrítica a su propia gestión expuso lo siguiente: 1.- "Estoy obstinado de la indolencia y del burocratismo, que dañan la vida del pueblo. Quiero una corrección profunda de los errores de la Revolución Bolivariana y un combate a fondo de la corrupción en toda sus formas ".

2.- No estamos haciendo lo suficiente ni lo estamos haciendo bien, hace falta una rectificación profunda, hace falta hacer las cosas de nuevo y mejor.

3.- Hay que buscar los resultados esperados en cada tarea que se entrega (…) a buscar la calidad, el resultado, la atención y solución de los problemas

4.-No hay excusas, tenemos todo el poder político de este país". (**)

Es partiendo de esa autocrítica que debe replantearse la gestión pública y la actuación de los servidores públicos venezolanos planificando con el pueblo la acción pública que permita que el Estado Burocrático existente tenga un rol transitorio en el que ejecuta acciones, promueve la participación y transfiere poder (competencias) a la gente, mientras que los ciudadanos y ciudadanas toman decisiones, ejercen contraloría y gestionan recursos de forma directa dando así carácter fundamental a la consecución de una nueva categoría: El Poder Popular, donde este último no termina siendo un apéndice de las instituciones gubernamentales o políticas sino que se adhiere al proyecto político con legitimidad propia.

(*)Rivero Jesús. Planificación Administrativa y Compromiso Social. Grupo Editorial Decisión Local, 2003

(**)Nicolás Maduro. Discurso durante la Juramentación como presidente de la República ante el Tribunal Supremo de Justicia. 10 de enero de 2019



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Cécil Gerardo Pérez


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