Venezuela y la búsqueda de la alternativa ante la debacle del Capitalismo

"La razón última de todas las crisis reales es siempre la pobreza y la limitación del consumo de las masas frente a la tendencia de la producción capitalista a desarrollar las fuerzas productivas como si no tuviesen más límite que la capacidad absoluta de consumo de la sociedad". Karl Marx

Es digno insistir en el recordatorio del origen de la Crisis actual, que es una crisis Global del Capitalismo, que desde el año 2007 comenzó a dar las primeras alarmas de inestabilidad y amenaza de estallido de la burbuja inmobiliaria o crisis de las hipotecas "Sub Prime" como se conocen en EEUU y que descalabró luego de su estallido todo el sistema financiero norteamericano y por consecuencia los mercados bursátiles de Europa y Asia, para darle un carácter mundial a la crisis que se avecinaba.

Si a esta crisis del mercado Financiero le añadimos la recesión de China y del estancamiento de EEUU y la UE nos damos cuenta de las posibilidades de repercusión desde el centro hacia la periferia, es decir hacia los países en desarrollo, Venezuela no podía escapar a la onda recesiva de la Economía Mundial, la sobre producción y la contracción del consumo mundial tuvo incidencia determinante en la baja de los precios petroleros, que es el motor de la producción.

La Crisis de Venezuela se prefiguraba como una crisis de divisas dado que la producción y exportación de petróleo es la principal fuente de ingresos de divisas del país, por ello la escasez de divisas fue el principal factor que generó la grave crisis sobre el modelo económico y la cultura Económica de nuestro país, Venezuela aun mantiene una composición Socio cultural e histórica rentista de la Economía.

Todos los factores Económicos productivos y financieros del país descansan sobre la base de la renta petrolera para crear riquezas de manera fácil y rápida, se vive de solicitar cuotas de divisas al Gobierno para importar insumos, materias primas y mercancías que no se producen en Venezuela, el sector importador es una gran industria depredadora de los ingresos de divisas de nuestro país, aquí se importa más del 80% de lo que se consume.

Por lo tanto cabe destacar que aunque fue previsible la tormenta económica de Venezuela, no se hizo a su debido tiempo lo correcto o lo más adecuado para atenuar las consecuencias de tan devastadora crisis, en primer lugar hubo tiempo de sobra antes que el Tsunami llegara a las costas para eliminar el derroche de Dólares preferenciales que se le otorgaba a viajeros e importadores, que luego de haberlos obtenidos, no le daban el uso para lo que fueron adquiridos y pasaban a manos del mercado paralelo de divisas, no se tomo las previsiones a tiempo para evitar el contrabando de extracción de alimentos, gasolina y de la moneda Venezolana hacia Colombia y así otros problemas que en su momento representaron un tormento no se atendieron con la celeridad necesaria o por negligencia u omisión fueron ignorados, todos esos problemas que se presentaron antes o durante la crisis también fueron aprovechados por inescrupulosos especuladores que se apoyaban en funcionarios del estado de altos y medianos rangos, militares y civiles de la administración pública.

La crisis se expandió exponencialmente en la medida que la corrupción administrativa y la voracidad especulativa de empresarios, importadores, contrabandistas y bachaqueros lograron una asociación tácita, se tornó incontrolable el desarrollo y metabolismo de la onda especulativa que aun persiste en nuestro país, las respuestas del Gobierno para contrarrestar los efectos de la especulación desmedida no surtieron el efecto estratégico que esperaba el Presidente Nicolás Maduro, las mutaciones que adquiría la crisis creó un sistema especulativo donde se asociaron igualmente la banca, los sistemas de distribución de alimentos, militares y funcionarios públicos y es en ese momento que la participación de la conspiración internacional entra en juego y comienzan los ataques contra la moneda soportada por la infraestructura sofisticada de especulación, mercado paralelo de divisas, extracción de la moneda nacional a las casas de cambio en Colombia y la participación de Dólar Today fijando precios del cambio del Dólar en la frontera con Colombia.

La crisis también impregnó el campo político con el mismo dinamismo que imprimió a la crisis económica, se conjuraron los factores económicos y políticos para lograr dos objetivos, sacar jugosas ganancias de la crisis económica y derrotar la revolución Bolivariana, lo primero lo lograron, fueron los empresarios importadores y especuladores los que han sabido sacarle mayor provecho a la crisis Venezolana, en lo político aunque todos los niveles de popularidad del presidente Maduro lo colocan a la baja, la oposición Venezolana no pudo concretar su doble estrategia para acabar con la revolución Bolivariana.

El sector empresarial, productivo, financiero y el sector político de la derecha Venezolana, combinaron esfuerzos con factores internacionales del poder Económico, para defenestrar la Economía, por un lado se desata una campaña internacional para desprestigiar y desvalorizar el crédito Venezolano, mientras que en el frente nacional amenazaban con incendiar el país.

Aumentaron y propagaron los crímenes por razones políticas hubo ejercicios de carácter fascistas a lo largo del período desestabilizador, la campaña mediática internacional propagaba informaciones magnificando los sucesos de nuestro país con el fin de posicionar la imagen de país forajido.

Este comportamiento es equivalente en su práctica a la doctrina del Shock que plantea Naomi Klein que lo describe de la siguiente manera:

"La doctrina del shock" trata del auge del llamado "capitalismo del desastre". Es un reclamo a los gobiernos de aprovechar periodos de crisis económicas, guerras, desastres naturales, ataques terroristas y epidemias, para asaltar los intereses públicos y llevar a cabo todo tipo de reformas a favor del libre mercado. Medidas tan despiadadas que sólo han podido imponerse mediante el miedo, la fuerza y la represión.

Klein demuestra como el mercado libre y global triunfó democráticamente, y que el capitalismo sin restricciones va de la mano de la democracia. Ese capitalismo utiliza constantemente la violencia, el choque, y pone al descubierto los hilos que mueven las marionetas tras los acontecimientos más críticos de las últimas cuatro décadas. El capitalismo emplea constantemente la violencia, el terrorismo contra el individuo y la sociedad. Lejos de ser el camino hacia la libertad, se aprovecha de las crisis para introducir impopulares medidas de choque económico.

Klein repasa la historia mundial reciente para dar la palabra a un único protagonista: las desbastadas poblaciones civiles sometidas a la codicia despiadada de los nuevos dueños del mundo, el conglomerado industrial, comercial y gubernamental para quien los desastres, las guerras y la inseguridad del ciudadano son el siniestro combustible de la economía del shock.

Naomi Klein del Libro "La Doctrina del Shock"

Venezuela se ubica dentro del contexto del "Sistema Mundo" como un factor subordinado dentro de los estratos de la clase política y económica de la globalización, para nuestro país ya está reservado el rol de proveedor de materia prima establecido por la división internacional del trabajo, si queremos comprender el devenir de la política y la Economía Venezolana, primero debemos conocer las necesidades del Imperialismo en materia geoestratégica.

La globalización está a las puertas de un desenlace catastrófico de no resolver la contradicción dialéctica entre la producción depredadora y la escases de recursos naturales, vieja contradicción que en el modo Feudal se superaba a base de idealismo y religión, pero que en la globalización capitalista no encuentra salida ni con los avances de la ciencia y la tecnología y solo tienen como alternativa las guerras.

Por ello estamos presenciando el reacomodo de las fuerzas Económicas y el surgimiento de polos de desarrollo que pugnan contra la hegemonía occidental representados por el imperialismo EEUU-UE, a su vez China, Rusia, India, Brasil, Sudáfrica han convergido como fuerza emergente para disputarle al imperialismo el dominio y control del sistema mundo o por lo menos jugar un papel de mayor rango dentro de de los estratos del sistema.

Han entrado en una dinámica de conquistar cabezas de playa en las zonas estratégicas de abundancia en recursos naturales y minerales, África Subsahariana y América Latina son los destinos más frecuentados por las potencias emergentes, la apuesta de China es más significativa en América Latina, motivo por el cual el imperialismo se coloca a la defensiva y reacciona con vehemencia contra países con procesos de resistencia anticapitalistas, como Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador y gobiernos progresistas como lo tuvo Argentina de la era Kirchner, Paraguay de Lugo y las relaciones de Venezuela con el Caribe.

De allí que en la lógica de del intervencionismo, el objetivo principal es la defenestración de Venezuela en primera instancia dado el músculo financiero que genera el petróleo para apoyar a sus vecinos del Caribe y del sur, para ello se hizo de un decreto que califica a Venezuela como amenaza a la seguridad de EEUU, lo que le otorga carácter legal a cualquier plan, acción contra nuestro país, es sencillo imaginarse que en un escenario de conflagración internacional donde esté involucrado el Imperialismo, que este debería contar con el petróleo Venezolano para sus actividades bélicas dándole carácter estratégico al petróleo Venezolano, tanto por que el Imperio puede acceder a este recurso por fuerza militar (Invasión a Venezuela) o pueda crear un bloqueo para que no sea extraído del país por otra potencia.

En cualquiera de esos dos escenarios Venezuela se verá sometida una fuerte represión imperial aun sin nosotros entrar a la guerra, ante estos pronósticos no es descabellado pensar en la presión que debe tener el presidente Maduro para afrontar cada una de las tensiones que se le vaya presentando de ahora en adelante y en la medida que el Imperio considere que debe seguir avanzando en la desestabilización de nuestro país, lo que se ha visto hasta ahora deber ser "La punta del Iceberg" en Venezuela si lo comparamos con lo que ha sido capaz de hacer el imperio en el medio oriente.

Volviendo al contexto, nacional hemos visto como han surgido de manera sistemática muchos elementos del autoritarismo en Venezuela, la enorme presión que cierne sobre el gobierno mella en las oportunidades de librar una batalla en el campo del pensamiento, de puro pragmatismo se dispara contra el enemigo de clase, en medio de una crisis atroz que obnubila la conciencia del pueblo, no se abren canales para crear espacios para la reinterpretación de las ideas liberadoras, de fomentar un nuevo dinamismo contrahegemónico a la dominación, ese es nuestro talón de Aquiles.

Aun queda tiempo para corregir entuertos, paralizar la aparente e irrefrenable descomposición social y política, recuperar la ética revolucionaria y colocar las fuerzas revolucionarias a la vanguardia de las luchas que precederán a la victoria contra el Capitalismo.

Las crisis del Capitalismo se resuelven por los burgueses extremando la pobreza de manera que se ajuste a la mejora sustancial de la tasa de ganancias, el problema estriba en cuando tendrían que cesar esta disposición transitoria de la obtención de plus valor, por que una vez aplicada se torna irrefrenable, lo que profundiza aun mas las distorsiones del sistema, ese es el caso del proceso instalado en la actualidad que desvirtúa la esencia de la economía real regida por las leyes de la oferta y la demanda.

La mayor referencia del apetito voraz de los capitalistas lo demuestra la Financiarización, un arma utilizada contra la misma actividad productiva, que afecta la posibilidad de estabilización de los mercados, que incide en el reordenamiento del control de las estructuras de la globalización y coloca al Capital financiero en la cúspide del poder Económico para desde allí definir las estrategias de inversiones que le darán las mejores retribuciones capitales.

Este modelo de disposición estratégica de la elite Económica internacional, le da preeminencia a las inversiones extractivas y muy poco a las productivas, lo que genera desempleo que es igual a pobreza, sus inversiones van dirigidas a obtener el mayor beneficio posible de la mínima inversión y por lo general son destinadas a la explotación de minerales preciosos como oro, diamantes, petróleo, coltan y otros que revisten carácter estratégico.

Fíjense que en Venezuela el Presidente Nicolás Maduro convocó a la inversión extranjera y las mayores inversiones fueron hacia el motor minero y muy poco para la actividad productiva, estas acciones comprueban que el poder financiero tiene claro el rol de Venezuela en la estrategia de la división internacional del trabajo y le permite a la burguesía Venezolana seguir participando en la renta extractiva.

En este contexto es necesario superar el inmovilismo, si bien es cierto que en Venezuela se han logrado avances en materia de igualdad, justicia y desarrollo social participación, Derechos humanos, también es cierto que casi todo se fue por el caño con la grave crisis Económica que nos golpea, retrocedimos a niveles inferiores que los de la década de los 80.

Urge la necesidad de plantearse una alternativa anticapitalista y socialista en los albores de este Capitalismo depredador, excluyente, voraz e incontrolable, una alternativa que promueva y desarrolle la producción desde la iniciativa individual y colectiva, que surjan desde los excluidos y explotados, obreros trabajadores, consumidores, que se convierta en una fuerza organizada para asociar la producción con las necesidades del pueblo, que sea un trabajo liberador y sirva de base para el progreso social y económico de trabajadores.

En nuestro país ya están funcionando una inmensa cantidad de experiencias de producción socialista, desde las comunas, control obrero, sociedades campesinas, solo basta potenciarlas desvinculándolas de la lógica burocrática, dejando la oportunidad protagónica al pueblo para la articulación productiva y reproductiva de la vida socialista por allí se puede empezar.

Buscar la vía rápida para salir de la crisis actual, es condenar el futuro de oportunidades, el socialismo es la alternativa de actualidad, que se construye pieza a pieza sin sacrificar futuras generaciones, comencemos a debatir como prefigurar el nuevo rol del estado y del gobierno en una verdadera transición socialista.





 



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Alí Anzola Escorche


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