Chávez: ¿Un legado en discusión?

Asistimos recientemente a un foro en el Centro Gumilla de Barquisimeto titulado “Chávez un legado en discusión”, organizado por el coordinador y un asesor de esa comunidad de indagación y difusión para el servicio de la fe y la promoción de la justicia, fundamentada en la Doctrina Social de la Iglesia y en un tiempo (décadas de 1970 a 2000) en la Teología de la Liberación, pero ahorita, como muchos centros de altos estudios de los jesuitas en Venezuela, son de la derecha más extrema, son ellos los señores politólogo Piero Trepiccione y sociólogo Nelson Fréitez, a quienes no conocíamos personalmente sino por sus frecuentes declaraciones por la prensa regional, en general vinculados a la MUD.

Por eso entramos a la salita de conferencias con cierta aprehensión, recelo o azoro, por no decir con sobresalto e inquietud; pero éstas son dos personas a las que, más allá de las diferencias ideológicas que son innegables, hay que agradecer su interés por discutir, en un ambiente de morigerada tolerancia, temas de historia actual y en el marco de esta coyuntura electoral, atípica, por cierto, ya que de la congoja del duelo por la dolorosa partida de este gigante que partió la historia reciente en dos, antes y después de él, como lo dijo con gran valentía la joven María Gabriela Chávez, se tiene la necesidad desde el campo revolucionario de darle continuidad, hasta hacer de esto un proceso irreversible.

El foro contó con la presencia de invitados de altos y largos viajes a muchos países como ponentes y observadores de formación académica, si bien cada cual mantuvo sus posiciones téticas, esto es, con proposiciones enunciadas teóricamente de un modo global para comunicar un hecho, el legado de Chávez, pero no fueron categóricos, es decir no usaron categorías sino que apenas conceptualizaron, o no hicieron, en sentido estricto, una predicación rigurosamente lógica y demostrativa de las dimensiones de un actante como lo fue y lo sigue siendo el muy querido nieto de Maizanta; más bien con la prudencia necesaria, sobre todo de una de los ponentes( Señor, Doctor, Reinaldo Rojas), sugirió que valorar históricamente con la justicia debida la actuación y el legado de Mi Presidente exige un estudio más riguroso, reposado y documentado. Ya que es un personaje que entró en la historia universal con letras de molde y alto relieve, lo que el otro conferencista negó rotundamente, señor, Doctor, Andrés Cañizales, quien a nuestro parecer no ha alcanzado aún lo que en mis clases a las que asisto con los condiscípulos del doctorado solemos llamar un “lenguaje doctoral”, de claro substrato epistemológico, ontológico, axiológico y metodológico, así decimos; porque creemos que sí es posible hacer ciencia social y no alegatos para justificar determinados intereses de los poderes fácticos nacionales y extranjeros, con mentalidad neocolonial; pero no, al Dr. Cañizalez la pasión política liberal-democrático, por ser un agente de la MUD, lo ciega y sesga su discurso, y actúa como un cruzado buscando el santo grial de la democracia del libre mercado, lástima porque hace tiempo ya leímos un libro suyo, su tesis de maestría en historia, sino no recordamos mal, donde analiza el período especial de Cuba en la década de 1990, y lo hizo con gran solvencia y con posturas muy solidarias hacia el socialismo y la revolución cubana pero comprobamos que ahora se volteó.. Con razón ahora es columnista de ese diario de nuevo cuño que es El Nacional de MHO, que es la antítesis de aquel otro fundado por MOS y fue escuela del pensamiento crítico)

Tal vez por eso los ponentes, que unas veces coincidieron y en otras disintieron, se lanzaron, como diría José Israel González, sus piedras y flores, sutilmente; junto a otras que vinieron de los asistentes, hasta formar un peñasco y un vergel sobre el legado del Presidente Eterno y Comandante Invicto de la Revolución Bolivariana. Peñasco y vergel semejante a aquellos montículos o promontorios de piedras y florecillas silvestres que se formaban en torno a ciertas cruces que existían a la vera de los caminos reales o de recuas en la Venezuela colonial y poscolonial del siglo XIX y principios del XX y que nosotros conocimos de muy niños en nuestros campos larenses a mediados de los años de 1970 y 80 y nos santiguábamos, devotos, ante esas cruces misioneras, que unían los pueblos y caseríos o comarcas de Baragua, municipio Urdaneta, estado Lara.

Así nos parece, y sin medias tintas o prudencias cobardonas, que hoy se levanta la figura egregia y señera de Hugo Chávez: una cruz que se levanta y frente al cual el pueblo se siente reconocido, es guardando las distancias como cuando Moisés levantó o mandó a levantar la imagen de una serpiente frente a la cual al mirarla el pueblo israelita de entonces quedaba sano y fortalecido, pues recordemos que el Espíritu sopla donde quiere y Dios hace surgir profetas y jueces sorprendentemente de entre los más humildes del pueblo; ergo, habría que preguntar, ¿fue Chávez un profeta y un juez o un gobernante, semejante, con perdón si alguien se escandaliza, a aquellos de los tiempos bíblicos? Pues le dio a la mayoría del pueblo venezolano una nueva voz, un nuevo protagonismo, rompiendo a su vez como bien dijo la Dra. Lucila Mujica de Asuaje, en el referido foro el monopolio comunicacional que tuvo en el país la oligarquía financiera y cierto sector industrial apátrida; además de que el comandante Hudo Chávez, mediante su pedagogía política desarrolló procesos de concienciación, organización y movilización, usando para ello la radio y la televisión, (Presidencia mediática, le dice el Dr. Andrés Cañizalez, que lastimosamente es un nuevo converso de la derecha y llevado de la mano de estos nuevos jesuitas, o tal vez fue que el mismo presidente Chávez también les quitó la careta aquella que tenían, que uno, medio pendejo como es y no otros que se toman esta expresión para ellos, de tan gran lectores y hermeneutas que son, los teníamos por tales. Aunque a decir verdad, hay mucho jesuita revolucionario, y chavista, además, abierta o subrepticiamente. Bueno, por algo son jesuitas, astutos como las serpientes y mansos como las palomas actuando en ambientes intelectuales sino recordemos a los malogrados por el militarismo en San Salvador, Universidad José Simeón Cañas, según se puede confirmar en el libro Sangre en la universidad de Roberto Martialay; aquello para los pelos de punta, por el compromiso que tenían esos carajos hacia el trabajo comunitario, educativo y de análisis de la realidad a través de la revista Ecca, si mal no recordamos, de donde se tiene que los jesuitas constituyen una comunidad diversa, como también pasa en nuestra santa madre iglesia, sea dicho esto sin ninguna pisca de ironía.

En fin, fue este un foro interesante y con mucha participación que más bien faltó tiempo, aunque me temo que volviendo a la intervención de la profa Mujica de Asuaje, tenemos que acostumbrarnos a interactuar en contextos académicos plurales en que todavía de parte y parte nos cuesta mucho respetarnos aún diciéndonos nuestras verdades, de hecho pudimos observar que quienes mayor se desesperaron y murmuraron sin mayor sustentación fue entre los partidarios de la MUD allí presentes, que no saben, parece mentira entre gente formalmente tan educada, sostener un argumento, inclusive el mismo Dr. Andrés lo notamos dubitativo y sin responder el fondo de las preguntas sino por las ramas como cuando lamentó que Globovisión ahora tendría una línea informativa oficialista y la supuesta alineación de los poderes públicos en Venezuela con el Poder Ejecutivo y lo que es más importante reconoció que el majunche de los ojos desorbitados y discurso inconexo y violento ¡Perdería con Maduro!

Chávez vive, la lucha sigue…Incluso en los espacios académicos… de allí que el presidente Nicolás Maduro, lo decimos nosotros sin hipocresía y falsas adulancias ¡debe atender como es debido y con prontitud a los trabajadores del sector universitario! Lo vimos recientemente desde El Orza anunciar la Misión Soldado Negro Primero o algo parecido, y bien está que así sea, pero hasta ahora no ha dicho nada del grave problema de la deficiencia presupuestaria de la universidad venezolana y el mísero sueldo de nosotros los docentes universitarios, también hay que señalar el gravísimo deterioro de la infraestructura física de las universidades, que también creo que tienen derecho a resplandecer y ser majestuosas y bellas como lo es la impresionante, al menos para nosotros, Universidad Militar Bolivariana, a donde nunca habíamos ido hasta que asistí con una compañera universitaria y otros panas ahí, como nunca hubiéramos deseado ir, llorando a lágrima suelta el día de los Funerales de Estado, y fortalecer más el compromiso con la Patria ante el féretro de nuestro hermano, padre y compañero, el Comandante Invicto. Por eso yo he sostenido y lo vuelvo a repetir por aquí que desde el gobierno revolucionado tienen esa gran responsabilidad de aumentar y fortalecer el vínculo con la universidad, pero como he dicho yo con gran dolor yo no sé si es que en el Ejecutivo le tienen como cierta arrecherita a la universidad, hablando en confianza y eso debe desaparecer, porque por la rendición presupuestaria y con salarios de hambre como la pueden poner al servicio de los grandes problemas del Estado_Nación, con perdón por haberme desviado del tema central de este artículo…¡Que viva Chávez! Ah, y finalmente, debo decir que el legado de Chávez no está en discusión sino que está regado por toda Venezuela, América Latina, el Caribe y más allá, por eso el 14 de abril le daremos otra paliza al lastimosamente ofensivo y provocador de baja estirpe que es ese llamado príncipe de Nueva York.


luissaavedra2004@yahoo.es


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Luís Saavedra

Docente, Trabajador popular.

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