El racionar de lo común prevalece sobre la ideología y la concepción

El desarrollo de la sociedad, implica una evolución o cambio positivo en las relaciones de individuos, grupos e instituciones, es decir desarrollo Económico y Humano, con un proyecto de futuro que es el bienestar social. Así como en la vida de numerosas personas, pasan décadas sin cambios aparentes, así sucede con muchas civilizaciones. En ese momento el que exponga un concepto utópico, con capacidad de convencer a un grupo de influencia o que motive a sus intereses. Una masa humana que observa las expresiones anímicas y verbales de esos grupos, identifica en ella como una señal y la interpreta, como una oportunidad que le va a dar sentido a su vida y que no están dispuestos a perder. Dependiendo de la magnitud de la masa y la concepción utópica, le da dirección y se transforma en una fuerza social liderizada por un líder emocional, con característica de provocar un proceso revolucionario; presentándose diversas alternativas y en ese momento se requiere un líder racional, para seleccionar la alternativa que en un futuro inmediato, le garantice su bienestar social.

Carlos Marx, no fue un líder, fue un connotado teórico, que interpreto la realidad en su época y bajo una concepción utópica, muchos lideres seguidores (marxista) iniciaron la Revolución Industrial. Me cuesta creer, que bajo la suposición de que la Ideología es la expresión de las relaciones materiales, la mejor forma de estudiar los elementos materiales y objetivos “empíricamente registrado” como dice Marx, se encuentra la forma como son transformados y expresados en la ideología y que el fundamento de la Ideología como alienación, no es otra cosa que la alienación material que ocurre en la estructura de las sociedades.

El error que cometió Marx, en aplicar el mismo métodos de análisis a objetos tan disimiles como lo es la ciencia sociales y la ciencias naturales, permite inferir que hay que interpretar los fundamentos teóricos, de acuerdo con la realidad sensible de la época a que se refiera. Y así profundizar los conceptos ontológicamente y epistemológicamente, con la finalidad de darle valor agregado y distender lo que hay de verdadero y lo que es verdad, en las cosas involucradas.

Considerando como un acto de fe, de que Dios hizo al mundo; la naturaleza esta impregnada de verdades. Mientras que las ciencias sociales todas las relaciones humanas, los conceptos están impregnados de cosas verdaderas, conformadas por verdades y cosas falsas, que da idea del nivel de la profundidad conceptual. Con esto se puede decir: que existe una incongruencia entre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, que es la misma incongruencia que existe entre ideología y utopía, es decir; son contradictorio.

Interpretando la concepción marxista sobre el principio de contradicción, creada por la colisión entre sociedad y naturaleza de diversas tendencias, donde la historia es dirigida por la las fuerzas de la sociedad y por la lucha de clases entre explotadores y explotados, sin admitir supersticiones y ni Mesías, me induce a pensar, que existen fuerzas inmersas en las civilizaciones, que impiden elevar el estado de conciencia. Esto me lleva a inferir, que el Capitalismo tiene como objetivo preservar una clase dominante, mientras que el socialismo busca preservar un colectivo con equidad social y el comunismo construir una sociedad homogénea; donde todas ellas se excluyen.

Trato de reindivicar a Joseph Dietgen, el filósofo del proletariado, reconocido por Lenin y Engels por su capacidad interpretativa y la profundidad de sus conceptos. Siendo estos comentarios, que no trascendió a nivel publico, por su condición social. Me permite gritar en silencio, como también se pierde en nuestra patria connotados políticos, técnicos e intelectuales, sin el más mínimo remordimiento de líderes emocionales, que le cuesta pasar el testigo a líderes racionales, cuando el momento lo exige. Recordando de nuevo al filósofo del proletariado, donde da una concepción clarísima sobre la contradicción. Esta es la naturaleza de la conciencia y analizando la contradicción entre materialismo dialéctico y materialismo histórico, se puede inferir que existen un porcentaje de cosas comunes y las diferencias; hay que conciliarla o negociarla, para lograr una conciencia armónica. Con respecto a la alienación, se debe de concebir como el racionar de lo común, que refleja el nivel de conciencia, que al profundizarse eleva el nivel social, la salud mental y conduce a un pleno bienestar social.

(*) Ing. Esp.

basilioalezama@gmail.com


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Basilio A Lezama (*)


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