Exclusión social en la Venezuela de hoy. El caso de las gasolineras "Premium"

"La economía debe estar al servicio del ser humano, en función de lo social.

De allí nuestro rumbo: el Socialismo".

Hugo Chávez (*)

Luego de haber realizado tantos esfuerzos por traer la gasolina y otros implementos para su producción desde la solidaria República Islámica de Irán, luego de haber puesto al mundo en vilo acerca de si pasarían los barcos iraníes contra el bloqueo y las amenazas del imperio gringo, al fin llegó el preciado combustible a nuestras refinerías y el gobierno comenzó entonces a plantear cómo se haría el suministro al pueblo venezolano.

El nuevo esquema anunciado e implementado del suministro de la gasolina junto los 4 precios (1) que comienza a adquirir este producto fundamental en el desenvolvimiento de nuestra sociedad contemporánea, sólo profundiza la exclusión social en este nuevo período especial en Venezuela.

Este esquema de las estaciones de gasolina para ese sector de la sociedad venezolana llamado pomposamente PMI (Personas Muy Importantes o "Very Important People", VIP, en inglés), sólo profundiza los niveles de exclusión social que en este nuevo período especial se vienen reforzando en Venezuela desde hace algún tiempo, impulsado por las medidas de un gabinete económico de tendencia neoliberal encabezado por el ministro Tareck El Aissami.

Es decir, si usted tiene muchos dólares o divisas cambiables, puede surtir combustible cuantas veces quiera, sin importar el número de placa, al número de carros que disponga, a la hora que quiera y la cantidad que desee, siempre lo podrá hacer, sin obstáculo de ninguna índole. En cambio, si usted es un trabajador o trabajadora con reducido ingreso como los millones de trabajadores venezolanos, debe levantarse de madrugada para hacer tremenda cola de vehículos, pasar necesidades, durar horas esperando surtir y encomendarse a la divina providencia para que no se termine la gasolina o no haya interrupción del fluido eléctrico y al final, luego de la Odisea de Ulises, agradecer que pudo echar 30 litros de gasolina y a esperar su turno en una próxima semana y repetir este "viacrucis".

Es lo mismo que con la proliferación de los llamados "bodegones", o sitios donde expenden productos importados y que se adquieren con dólares en efectivo, constantes y sonantes, o el haber convertido los antiguos Mercales en supermercados entregados a la burguesía comercial, donde los productos son más caros aún que los que se adquieren en los mercados tradicionales. El noble pueblo que ha soportado estoicamente las consecuencias de la crisis venezolana, sigue estando excluido y sólo puede aspirar a que con los bonos sociales, pueda medio salir de la inopia en la que se encuentra.

Varios camaradas, profesores universitarios y luchadores de toda la vida, comprometidos con este proceso bolivariano con quienes analizamos esta situación nos comentaron lo siguiente (por respeto a ellos omito sus nombres):

  • "No sabemos de dónde proviene el asesoramiento del presidente Nicolás Maduro en materia económica contradiciendo los postulados que esboza como sus consignas favoritas, es decir que él proviene de los trabajadores, que es un "presidente obrero, que este es un gobierno obrerista" cuando este tipo de medidas constituyen mecanismos de discriminación social muy fuertes. Esto se viene haciendo, quien posee dólares puede comprar lo que quiera, mientras el pueblo se tiene que "calar" las penurias del bloqueo. La gente con Conciencia de clase puede soportar los rigores de la crisis, pero observa que mientras eso ocurre, hay sectores privilegiados que se aprovechan impunemente de la misma, se le genera un profundo malestar. Y ese malestar, amigos, va por dentro".

  • "Es la conciliación de clases en su máxima expresión, son políticas dirigidas a beneficiar sectores económicos pudientes y materializar el juego de "estar bien con dios y con el diablo", presumiendo que en el imaginario mental de los grupos económicos del gobierno como Pérez Abad y Tareck El Aissami, el diablo somos nosotros los sectores populares".

  • "En lo que a mi postura política se refiere la mantengo: una cosa es el ideario político y otra lo que estamos viviendo. Por su incompetencia gubernamental, he perdido toda la tolerancia para escuchar a la mayoría de voceros gubernamentales, incluyendo al propio presidente. Maduro y sus asesores económicos hace rato que abandonaron el proyecto, el proceso y el camino al Socialismo bolivariano".

  • "Con respecto al esquema de venta de gasolina, ¿Ya le podemos decir desviación neoliberal o todavía no?"

De allí que se hace impostergable un debate profundo acerca de estos temas, cuestión que el propio presidente planteó hace algunos meses cuando asumió la dolarización en el país (la de los precios, no la de los ingresos de los trabajadores).

Las preguntas entonces serán: ¿Así construiremos el Socialismo o renunciamos al mismo, mientras afirmamos que es sólo un período de transición? ¿Son visos o expresiones neoliberales de este gobierno, o la destrucción del legado de Hugo Chávez?

Siempre es propicio el debate acerca del modelo de sociedad que decimos tratar de construir. En Venezuela nos pronunciamos por el Socialismo y aunque nadie ha dicho que es fácil, hay que siempre tener presente el objetivo final y plantearse si las medidas que se toman, así sea coyunturalmente, apuntan a su consecución. Estas últimas no creo lo hagan, sino que se ha venido consolidando un estrato social privilegiado, de eso que llaman "clase media alta" en detrimento de la mayoría del pueblo venezolano: militares, altos funcionarios públicos, comerciantes de divisas (sin saber de dónde provienen) constituyen castas sociales, al estilo de los nuevos ricos de la época de CAP, derrochando una insolente prosperidad que contrasta fuertemente con la desesperación de la mayoría. Ello constituye un insulto para ese pueblo que decimos defender.

Y esto va en contra de la propuesta del Socialismo que tantos sacrificios ha costado al pueblo y al propio Comandante Hugo Chávez, quien dio su vida por la construcción de ese modelo de sociedad inclusiva, justa, solidaria y equitativa. Ya lo decía Chávez de esta manera: "O es por la vía del capitalismo o es por la vía del socialismo. Nosotros aquí lo hemos decidido: Socialismo" (**)

Insistimos en que la crítica y la autocrítica son necesarias para alertar ante las desviaciones que puedan ocurrir, sin que esto signifique desconocimiento de las realidades socioeconómicas o contextos geopolíticos en los que nos desenvolvemos.

(*) Hugo Chávez. Las líneas de Chávez. 10 de enero de 2010

(**) Hugo Chávez. Alocución dando cuenta de la gira por Euroasia. Palacio de Miraflores. Salón Ayacucho. 3 de julio de 2007

(1) Aún cuando el gobierno anunció un esquema de 3 precios como son 5.000 Bs para las personas normales, 0,5$ para la gasolina internacional en las estaciones llamadas "Premium" y subsidio total, es decir no paga el transporte público y de carga, hay una realidad inocultable que es la venta de gasolina en el mercado paralelo, delictivo donde llega hasta tener un precio de 2$ por litro. Así que son 4 precios del combustible.


 



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Cécil Gerardo Pérez


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