El Guri de occidente

Vivo en un lugar de Maracaibo donde de manera invariable se suspende el servicio eléctrico a las ocho de la noche, así que la vida familiar se organiza en función de esta condición y antes de esta hora, toda actividad que implique el uso de electricidad debe estar realizada, de manera que solo queda conversar o descansar. Raras veces tenemos servicio las veinticuatro horas.

Desde los eventos catastróficos del año pasado, el servicio eléctrico no es el mismo y la vida de los ciudadanos y ciudadanas que habitamos esta ciudad tampoco, así que frente esta realidad nos quedan dos opciones, al menos; la primera quedarnos esperando que los distintos niveles de gobierno resuelvan efectivamente el problema o decidir formar parte de la solución del problema. Responsablemente, la segunda opción es la que considero que puede dar mejores frutos y es la que a muchos nos está convocando. Ahora bien, participar en este asunto exige varios desafíos, comenzando por educarnos sobre el tema eléctrico, tener un análisis serio de la situación y finalmente, tener claras las opciones disponibles y convenientes para nuestro país.

La problemática actual podemos sintetizarla diciendo que la demanda eléctrica nacional, no está cubierta por la generación en el Complejo Hidroeléctrico Simón Bolívar. El Estado Zulia, ubicado al occidente del país, se encuentra en la cola del sistema, y es candidato idóneo para que llegue la energía eléctrica de último, lo que nos coloca en una situación constante de vulnerabilidad, a lo que hay sumar las afectaciones de la red de distribución por factores climáticos y humanos.

Históricamente el sistema eléctrico nacional de nuestro país ha dependido de la generación en el Complejo Hidroeléctrico Simón Bolívar, ubicado en el sur de nuestro país; y que durante décadas fue suficiente para cubrir la demanda, incluso para venderle a los vecinos. A principios de siglo en función el aumento población y el crecimiento económico estimado por el gobierno bolivariano se comenzó a diseñar e implementar otros proyectos de generación para alimentar el sistema eléctrico nacional, basado en fuentes eólica, solar y termoeléctrica. Dentro de un marco de diversificación de la matriz de generación energética, nacieron iniciativas como el programa "Sembrando Luz", los Parques Eólicos de la Guajira y Paraguana, y la ampliación del parque termoeléctrico. Las inversiones no fueron las previstas y el desarrollo de los proyectos se interrumpieron.

Las acciones del gobierno bolivariano se concentran en la actualidad en recuperar el parque termoeléctrico ubicado en la región, buscando cubrir parte de la demanda estadal, pero seguimos vinculados al suministro que viene de sur del país. Estas instalaciones están paulatinamente aportando electricidad gracias a los combustibles líquidos, es decir gasoil, que demandará mantenimiento ya acortará su vida útil; aunque pueden operar con gas natural, pues se diseñaron para ser duales.

La situación actual requiere una solución estructural para afectar las causas de problema eléctrico en el occidente del país y eso pasa por reimpulsar la estrategia de diversificación de la matriz energética. Asumir esta dirección implica relanzar los programas claves como "Sembrando Luz", que llevó electricidad a poblaciones rurales e indígenas y los parque eólicos, en particular el de La Guajira, que tiene el potencial para erigirse como el Guri del occidente. Además de garantizar la soberanía energética, estaríamos siendo líderes en la generación de energía, con un impacto mínimo en nuestro ambiente.

Venezuela es el tercer país en la región en cuanto a potencial eólico, con una ventaja que no tienen otras zonas, como el hecho que este se encuentra cerca de zonas urbanas que la pueden consumir y de instalaciones de distribución. Es por ello que el Parque Eólico de La Guajira es clave, incluso ya se cuenta con una inversión realizada, que puede ser el arranque para disponer de 2.000 Mw en el corto plazo, de los 10.000 que se contemplan en la totalidad el proyecto. Es urgente que las autoridades de Corpoelect realicen una evaluación de las condiciones en las que se encuentra hoy el parque, de manera que se pueda estimar los costos de reactivar el proyecto.

Impulsar el Parque Eólico de La Guajira permitiría generar un equilibrio en el sistema eléctrico nacional y estabilizarlo, y en el caso particular del Zulia ya no seriamos la cola dependiente, sino un extremo que aporta.

Hacer posible "El Guri de occidente", tal como lo dijera Ali Rodríguez Araque; significa sortear las limitaciones que tienen las medidas coercitivas unilaterales que pesan sobre nuestro país, al igual que exige la recuperación del talento humano formado (aquí y fuera) y ahora está en otros países o dedicados a otra actividad. Implica un desafío social, entre los que encontramos desarrollar capacidades para hacer contraloría energética y en función de ellos actuar organizadamente.

Hacer posible "El Guri de occidente" no es solo una tarea de ingenieros, especialistas o burócratas, sino de todo el pueblo y de todas las formas asociativas de la ciudad, porque lo que está en juego es un derecho fundamental: una vida digna.

 



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Jesús Alberto Rondón

Sociólogo. Se desempeña como Facilitador en el Inpsasel, ha sido electo Delegado de Prevención (2011-2013 y 2013-2015) y es Vice-Presidente del Consejo de Vigilancia de la Caja de Ahorros de los Trabajadores y Trabajadoras del Inpsasel (2.011).

 jesusalbertorondon@gmail.com      @JesusRondonVen

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