Escasez de petróleo y su actual dumping macroeconómico

La Economía Política ofrece dos variantes sociales o enfoques cuantitativos con sus correspondientes características cualitativas. Así, tenemos y tratamos la E. de pequeña escala que en la sociedad burguesa alcanza su "máxima minimización" con la empresa privada que, aunque tenga muchos socios-caso de la compañía anónima-conserva su carácter personalísimo o individualista, o sea, no opera en favor de la sociedad que la alberga, como un todo, sino para sus propietarios de igual clase social. Teóricamente, las universidades burguesas la identifican como Microeconomía, disciplina altamente pragmática o ingenieril que da atención primaria al aspecto económico de la economía en general.

Y está la Macroeconomía de la que trata también la Economía Vulgar, pero siempre desviada hacia los asuntos estrictamente técnicos, o sea, haciendo abstracción de las relaciones que existen fuera de las fábricas entre la burguesía y el proletariado, clases que adoptan la personalidad de capitalistas o patronos y de trabajadores asalariados, respectivamente. Esta Macroeconomía o economía de conjunto, o social, recoge ampliamente toda la producción, circulación y distribución del valor agregado nacional, permite apreciar el grado de equilibrio y estabilidad entre todos los sectores de la producción y de todas las empresas capitalistas en cada uno de ellos. Sólo la Macroeconomía permite apreciar hasta qué punto los valores de uso se hallan en equilibrio para esos sectores entrelazados como un solo bloque, y no sólo sus precios.

Es la E. Vulgar la que nos habla del "libre" juego de la oferta y la demanda como determinante de los precios y como fuente de la ganancia burguesa-sólo gana la burguesía porque los proletarios no entran en la distribución de la riqueza creada por ellos, habida cuenta de que el salario recibido lo pagan con creces durante su jornada laboral, esa libertad comercial, queremos decirlo, descansa en la supuesta o real escasez de demandantes solventes o escasez de oferta.

Asimismo, a nivel mundial se ha pretendido imponer ese mismo criterio acerca de la abundancia como causa de bajones en los precios de la oferta. En este caso, hablamos del petróleo, y de otros "commodities". Sin embargo, en contrario a toda esa teorización sobre la oferta-demanda, la realidad es que, ciertamente, el petróleo, por ser un recurso irrenovable con alta demanda, se agota a nivel mundial, y la respuesta lógica y consistente sería que subiera su precio. Como no ocurre así, nos queda la alternativa de considerar la baratura actual de los precios internacionales del petróleo como una vulgar práctica imperialista, de un perverso y peligroso dumping macroeconómico.

03/10/2015 09:24:11 a.m.

 



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Manuel C. Martínez


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