(Caso UNESUR)

A la miseria anónima: Alberto Moran

Tengo tiempo escribiendo en Aporrea, con mi nombre, mi cédula, mi correo electrónico siempre aportando desde cualquier trinchera escritos que permitan intercambiar los pareceres que nos fortalezcan ideológicamente para la defensa política de nuestro avance socialista. También lo hago a través de mi programa de radio, en los diarios o en cualquier espacio mediático con el fin de contrarrestar el ataque virulento y desestabilizador de la derecha apátrida en contra de nuestro proceso revolucionario, no desde ahora, sino desde 1992 lo que nos valió cárcel, persecución y amenazas no solo a mi sino a nuestras familias cuando en aquel entonces ser chavista era considerado un delito. Ahora es fácil vestirse camaleónicamente de rojo y gritar tres consignas y “estar preparado” para cuando caiga Chávez. Estoy seguro que ustedes, quienes firman como Alberto Moran pertenecen a esta fauna enquistada en las huestes revolucionarias y como todos sabemos, este no es el verdadero nombre y así lo hacemos público a todos nuestros aporreamigos.

En el año 1999 cuando se dio el pase de universidad privada y excluyente a universidad nacional e incluyente de la UNESUR, el ahora Vicerrector profesor Edgar Martínez, el licenciado Ángel Watts Director de Extensión, la licenciada Iraima Arteaga, el licenciado Yoger Valbuena y la licenciada Greddy Margot Montesinos, eran miembros del Frente Estudiantil Universitario 27 de febrero y del Centro de Estudiantes de la extinta UNISUR y fueron los que estuvieron dentro de las instalaciones de la universidad junto al pueblo sufriendo la arremetida de los cuerpos de seguridad para solicitarle al Comandante Chávez esta justa reivindicación social. Todos ellos actualmente con formación profesional de cuarto y quinto nivel y contestes política e ideológicamente con el proceso Socialista Bolivariano. Entonces, ¿Porque se critica a gente formada académica, laboral e ideológicamente y que fueron participes de la transformación de esta casa de estudios? Son jóvenes profesionales de aquí, del Sur del Lago, de Santa Bárbara, de San Carlos, hijos e hijas de esta tierra colonesa zuliana y ese gran amigo que es el Profesor Héctor Navarro, al que le dirigen su anónima esquela, conoce la trayectoria ética, moral, política y profesional de este grupo de universitarios revolucionarios.

Ahora bien, el antiguo rector Gabriel De Santis (Abogado jubilado de la Universidad de Carabobo) se junto a una camarilla de politiqueros para apoderarse de la universidad y la tomó por asalto para negociar espacios en ella. Resultado: persecución de los profesionales venidos del movimiento bolivariano y de los estudiantes revolucionarios, con la apertura de amañados expedientes en elaborados por abogados contratados y con la venia cómplice de las abogadas de la Oficina Legal de UNESUR. El 11 de abril de 2002 este Rector De Santis, junto a empleados de las dependencias administrativas hizo fiesta porque “Chávez cayó” y a pesar de esta aptitud artera, desleal y hasta delictiva aun siguen trabajando dentro de la universidad. De Santis regresó a su espacio natural de la oposición (respetable) es decir, volvió a su nicho natural político: la derecha.

No puede ser que ahora pretendan estas personas que participaron en estos desmanes, traicionando el espíritu universitario y que permanentemente sabotean la acción del Gobierno bolivariano querer ser personal de confianza de este gobierno universitario y como en otras instituciones del estado, viven en un permanente juego desestabilizador, buscando el fracaso de la universidad y de las nuevas autoridades que en solo tres meses han puesto poco a poco orden en casa. El Rector profesor Edgar Mart’inez Linares, es un profesional e investigador del agro zuliano y arraigado a este Sur del Lago productivo. En su claripensante posición esta realizando los cambios ajustados a realidad socialista de las universidades experimentales de nuestra patria y al igual que los profesores Edgar Martínez Mesa (no son parientes) Vicerrector y Luís Fuentes, secretario están comprometidos en levantar esta barcaza universitaria y llevarla a puerto seguro.

Y me pregunto, ¿Se deben buscar jubilados de otras partes del país que profesionalmente no tienen nada que ver con las carreras del agro y ni siquiera tienen pertinencia, querencia y pertenencia por la universidad y el entorno socio productivo de la zona? ¿Es que nuestros egresados formados meritoriamente en nuestra UNESUR no “deben” guiar esta joven institución? La nefasta y reciente experiencia de un par de profesores jubilados de la ULA (ingenieros eléctricos) que con su ineptitud paralizaron por mas de dos años y medio esta institución y comprometieron un millón de bolívares fuerte del ya mermado presupuesto que dilapidaron, con el ingreso de personal a discrecionalidad y aprobando de manera irregular ascensos sin meritos y sin realizar la evaluación del perfil correspondiente ni el tiempo que por ley laboral le concernía a sesenta y nueve casos es el peor de los desmanes administrativos que se ha realizado. ¿Por qué eso no lo dices, con nombre y apellido? ¿Por qué no dices las bacanales que se daban con despilfarro de dinero y la matricula estudiantil palo abajo, al igual que las prerrogativas que los estudiantes, obreros, empleados y profesores por derecho le pertenecen? ¿Por qué no dices que no hubo ejecución de obras nuevas sino construcción de viejas asignadas a un grupito del cual ustedes comían y muy bien? ¿Por qué no dices como destruyeron la vanguardia estudiantil universitaria revolucionaria porque no convenía tener sangre joven con ideales socialista? ¿Por qué no dices en que estado se encuentran las dos haciendas de la universidad? Esto, entre otras cosas que dejaron estas luminarias que teníamos como autoridades y de las cuales ustedes fueron cómplices, no por omisión sino por participación.

A este grupito desestabilizador manipulado por ustedes dos, que de manera cobarde utilizando peones políticos y la decadente derecha endógena golpeada en las elecciones del PSUV (quedan ya poquitos y poquiticas) y que se escudan en el anonimato, los reto a que digan su nombre verdadero con cedula para enfrentar estas acusaciones en la fiscalía o en el terreno que quieran. Allí estaremos para dar la batalla. Son el ejemplo de la mediocridad y de la mas baja ralea de la miseria humana. Los que escribimos en Aporrea damos la cara, porque asumimos nuestras acciones y nuestros escritos. Aporrea no debe ser utilizada para encochinar, sino para enfrentar la basura que como ustedes escriben para enlodar el Proceso Bolivariano en todo el estamento del estado venezolano y el Gobierno Bolivariano. Hay queda esto.


cajucont@yahoo.com.mx


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Carlos J. Contreras C.


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