Hay que alargar el Período Escolar al culminar la Cuarentena

Ni por Internet ni por las redes se puede concluir el Año Escolar

El ministro de educación Isturiz ha dicho públicamente que el año escolar se culminará de forma no presencial, desde la casa, por medios virtuales. Según el ministro, se usarán estrategias pedagógicas de aprendizaje a distancia, incluyendo plataformas digitales, telefónicas fijas y celulares (https://runrun.es/noticias/403605/isturiz-oficializa-suspension-de-clases-por-el-resto-del-ano-escolar/).

No tenemos estadísticas a la mano, probablemente no existan en Venezuela esas estadísticas (nada de extrañar en este gobierno cuyo lema es la opacidad). Pero tenemos la certeza que la mayoría de los alumnos del sistema escolar venezolano no tienen acceso a internet, no tienen computadoras en su casa, y tampoco poseen teléfonos inteligentes con capacidad para "recibir clases".

De lo que sí estamos seguros es que los profesores no tienen ni computadoras en sus hogares, ni servicio de internet, y muchos no tienen teléfonos inteligentes. Mi propia experiencia como docente, profesor titular de una universidad autónoma con 25 años de antigüedad: mis dos últimas computadoras que poseía de anteriores proyectos de investigación en LUZ dejaron de funcionar a comienzos de este año (luego de más de 10 años de uso). Actualmente trabajo en mi casa con una computadora prestada y un teléfono también prestado (ambos equipos muy viejos y muy deficientes, no actualizados tecnológicamente, y que además debo devolver en un corto plazo). Y el servicio de internet casi no existe en Maracaibo, salvo algunas empresas privadas que cobran altas mensualidades en dólares (30-40 $ y más mensualmente), inaccesibles para cualquier docente, que apenas ganamos entre 10 y 30 dólares al mes.

Una computadora nueva cuesta entre 300 y 400 dólares las más baratas. Inaccesibles también para cualquier educador venezolano. Un teléfono inteligente cuesta entre 80-100 $ los más baratos. Igualmente inaccesibles, por lo menos para mí.

De manera que esa educación virtual de la que habla Aristóbulo no puede funcionar ni desde los emisores (maestros) ni desde los receptores (alumnos), por una evidente incapacidad tecnológica de las familias venezolanas, incluyendo la comunidad de educadores.

Afirmar públicamente que el año escolar en Venezuela se culminará por medios virtuales es una vulgar mentira, para decir lo menos. No existe capacidad instalada de equipos digitales ni servicios de comunicación que permitan ese objetivo. Serán muy pocos alumnos y muy pocos maestros quienes pueden ejecutar esa "plataforma digital" de la que habla el gobierno.

Particularmente en los colegios y liceos públicos las limitaciones son mayores, tanto para alumnos como para profesores y maestros. Tal vez en instituciones educativas privadas el nivel social de los alumnos les permita mayores facilidades para el uso de internet, redes y acceso a computadoras y teléfonos inteligentes. Pero allí también se tropieza con las limitaciones de los docentes, cuyos ingresos, que siendo algo superiores a los del sistema público, siguen siendo mínimos e incapaces de subsidiar equipos para esta labor.

Siguiendo el discurso del ministro Istúriz, en sintonía con afirmaciones similares del presidente Maduro, la única manera de culminar el año escolar sería imponiendo una falsa realidad que implicaría aprobar por decreto a los alumnos, sin evaluación de por medio (o aplazar a todos aquellos alumnos que no hayan podido comunicarse con sus docentes, o cuyos docentes no pudieron comunicarse con ellos).

Por otra parte hay que tener en cuenta que las familias venezolanas están pasando la cuarentena en las peores condiciones posibles: con constantes cortes de electricidad, cortes de internet (cuando lo hay), con deficiencias en los servicios de agua y gas, con limitaciones significativas en la alimentación diaria debido a que muchas actividades laborales complementarias del sustento familiar, tanto de los grupos familiares de los alumnos como de los docentes, están suspendidas por la cuarentena y el ingreso mensual del pueblo venezolano se ha reducido considerablemente en el último mes. En otras palabras, tanto alumnos como docentes están (estamos) comiendo menos y sufriendo los malos servicios públicos. Condiciones nada favorables que se suman a las ya mencionadas limitaciones tecnológicas, para avanzar en esa pretendida culminación virtual del año escolar.

Mucho más razonable es la propuesta de RETOMAR EL AÑO ESCOLAR APENAS CULMINE LA CUARENTENA, Y ALARGARLO LOS MESES QUE SEA NECESARIO PARA PODER CULMINAR SATISFACTORIAMENTE EL PERÍODO DE ESTUDIO 2019-2020. Es la única forma de garantizar que se aborden todos los contenidos necesarios en cada nivel de estudio.

Hay que considerar que esta pandemia es una situación de emergencia mundial, nunca vista en un siglo, y el hecho de alargar el año escolar es preferible a piratear y mentir como lo pretende imponer el dúo Maduro-Istúriz.

La enseñanza que se deriva de esta crisis es la enorme responsabilidad que tiene el gobierno, al cual se le ha propuesto por años sin tomar jamás en consideración, de facilitar la existencia de una verdadera plataforma tecnológica para la educación a distancia, que incluya suministrar equipos a los docentes y a las familias de los alumnos, facilitar la existencia de servicios de internet y telefonía a costos accesibles para las familias populares y para los docentes, garantizar salarios adecuados a los docentes para que puedan satisfacer sus gastos básicos de la canasta familiar.

Mientras lo anterior no exista, y de hecho no existe en Venezuela salvo en un minoritario sector educativo, no se podrá hablar de "dar clases por internet" y "culminar el año escolar desde la casa, de manera virtual". Alertamos a la ciudadanía y al mundo entero de la falsa imagen que pretende trasmitir nuestro ministro de educación. Estaríamos a las puertas de una nueva modalidad, un "FALSO POSITIVO EDUCATIVO", con igualmente falsas estadísticas y falsas calificaciones finales. ¡ALERTA!

Maracaibo, 11 de abril de 2020



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Roberto López Sánchez

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Profesor Titular de la Universidad del Zulia (LUZ) con ingreso en 1994. Licenciado en Educación. Magister en Historia de Venezuela (LUZ, 2005) y Doctor en Ciencias Políticas (LUZ, 2013). Egresado en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Actualmente dicta 4 materias en la Licenciatura de Antropología en LUZ: Historia de América, Historia de Venezuela, Intercambios Económicos, y Poder y Movimientos Sociales. Ha dictado 3 seminarios a nivel doctoral y 2 seminarios a nivel maestría en universidades venezolanas; y seminarios de Historia de Venezuela en la Universidad de Playa Ancha (Chile) y en las Universidades de Vigo y de Cádiz (España). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, y de los Diplomados en “Formación Sindical y Prevención Laboral”; y en “Consejos Comunales” (16 cohortes graduadas). Ha dirigido 10 proyectos de investigación financiados por el CONDES-LUZ. Línea de investigación: estudio de los movimientos sociales. Ha publicado más de 50 trabajos científicos, incluyendo 8 libros, 5 capítulos de libros y 40 artículos en revistas arbitradas. Es autor de más de 50 ponencias en congresos científicos (22 de carácter internacional), organizador de más de 50 seminarios y conferencias de divulgación científica. También trabajó como profesor de Historia Universal, Historia de Venezuela y otras materias en el Colegio Fe Y Alegría, La Rinconada, Maracaibo, en 1993-1999. Entre otros reconocimientos, recibí la orden “Jesús Enrique Lossada” en su primera clase. (LUZ-2008); fué seleccionado al Programa de Estímulo a la Investigación (PEII). nivel C (más alto nivel),en las dos últimas convocatorias del MPPEUCT (2013 y 2015); y recibió el premio “Dr. Francisco Eugenio Bustamante” como mejor artículo científico (LUZ-1999). Ha publicado: “CARAL. LA NUEVA HISTORIA DESCOLONIZADA DE AMERICA” (2020); “UN NUEVO DEBATE SOBRE LA AMÉRICA INDÍGENA. ¿SE PUEDE SEGUIR LLAMANDO NUEVO MUNDO?” (2019); “EL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES EN VENEZUELA DURANTE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA: 1999-2012” (2017); “MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y PROCESO POLÍTICO VENEZOLANO” (2007); “EL PROTAGONISMO POPULAR EN LA HISTORIA DE VENEZUELA” (2008-2015); “LOS CONSEJOS COMUNALES Y EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI” (2009); y “VENEZUELA ANTE LA GLOBALIZACIÓN, LA CRISIS MUNDIAL Y LOS RETOS DE SU DESARROLLO” (2012). Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integró el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia. También coordinó la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo en 2004. En la División de Extensión de la FEC desarrolló anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela; y La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990. Dictó entre 2014 y 2016 los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado de la UBV.

 @cruzcarrillo09

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