Huelga universitaria, atrasos y conocimientos

No deja de preocuparnos las innumerables e incontables pérdidas que nos ha ocasionado, la injustificada y fracasada huelga de universidades autónomas venezolanas: en el orden de repetir el semestre y/o modificar el año académico; atrasos en las graduaciones; en el incumplimiento de funciones administrativas, laborales e implicaciones referidas a servicios; en la suspensión de actividades de tesis de grado, de investigación y los trabajos de campo, entre otras tantas actividades. Son situaciones, que en alguna medida e históricamente, se integran o justifican la sostenida pérdida del conocimiento de nuestra sociedad actual.

Reiteramos, indistintamente que justifiquemos o no; las justas reivindicaciones salariales, gremiales y de cualquier otro tipo; a estas hiper-burocratizadas universidades no se les exime, ni eximirá el habernos creado y dejado las condiciones de no poder avanzar en la producción de nuevos conocimientos con alta calidad y pertinencia, para la conformación y avance de la sociedad que estamos re-construyendo. Son caducos y desactualizados los contenidos de las materias, unidades curriculares, pensums de estudios y lineas de investigación que se siguen ofertando. Es una capacitación o formación repetitiva y sin transcendencia. Ello es una deuda histórica, impagable y para algunas generaciones que vienen en camino, luce inalcanzable.

Según los conocedores de la materia, aproximadamente cada cinco años se duplica el conocimiento a nivel mundial, esto implica que cada cinco años somos el doble de ignorantes. Queda entonces, a nuestro libre albedrío, mantenernos individualmente o no como sociedad de ignorantes, o dar el salto a la sociedad de los conocimientos. (Ramírez, 2012).

Es necesario dejar claro, que una sociedad de conocimientos no se refiere a la producción de conocimientos basados en la digitalización; informática y acceso libre a las tecnologías de la información y sus impredecibles avances. Obtener información no es garantía de obtener y desarrollar conocimiento. No nos confundamos, hay una brecha sustancial entre la sociedad de la información y la sociedad del conocimiento. La información, de ser bien direccionada, es una herramienta fundamental para la profundización y evolución de cualquier forma de conocimiento.

La sociedad del conocimiento la concebimos como un proceso activo del pensamiento, de las ideas y el diálogo de saberes, los cuales progresivamente van emergiendo en cada quien, colectivo y sociedad, haciéndose necesario y útil para transformar las distintas áreas del conocimiento y sus múltiples interacciones que convergen en todo proceso de cambio social. Por y para ello, debemos hacer revoluciones políticas, culturales y sociales, para liberar las ideas que nos limitan y nos obstruyen la revolución del pensamiento.

En Venezuela se pueden multiplicar distintos niveles de atraso en varias áreas y niveles del conocimiento. Malsanamente por las tantas razones ideológicas y políticas que convergen, estos desfases, demoras y diferimientos de lo actual, se han vistos reflejados en los sustanciales procesos de avances que en materia de educación e integración socio educativa la revolución bolivariana ha llevado a cabo. Los indicadores de inclusión de más de 2.500.000 jóvenes y adultos en el sistema educativo universitario, contrastan la calidad y cantidad del conocimiento que debemos proporcionarles a los recintos universitarios. En especial en el tránsito que debemos asumir, para la consolidación de un nuevo modelo de producción Ecosocialista.

En materia de ciencia, tecnología e innovación en el área agro-ambiental, el reto es inmenso, nuestro atraso data de más de 40 años (Núñez 2007, 2011). Ahora se hace más fehaciente e integrador, por cuanto al hablar de producción de conocimientos en el área agro-ambiental, es también hablar de prospección, producción e investigación de alimentos y tomar en cuenta, la generación de otros tipos de riqueza o bienestar para la sociedad del futuro. Es por ello, que en esta nueva producción de conocimientos que se potencian en lo agro-ambiental no pueden ir implícitas las razones de seguir profundizando en el extractivismo y con ello continuar con el deterioro y la contaminación de los recursos básicos naturales, como los son suelos, agua y diversidad biológica.

Incluso acá destacamos la tesis que se viene debatiendo ampliamente en la revolución ciudadana en nuestro hermano país del Ecuador, donde “requieren invertir en el extractivismo para salir del extractivismo” (Ramírez, 2012). En algunas áreas de los sistemas de producción (minería, petroleo) muy cuestionablemente se podría contemplar dicho planteamiento, pero en otras áreas, como los cultivos transgénicos, pareciera no tiene sentido, por cuanto la cuestionada producción de alimentos genéticamente modificados, además de continuar con la extracción de recursos básicos naturales, su otrora inversión sería para mitigar los daños a futuro que estaremos administrando en la salud pública humana y en reparar los cambios e interferencias que produciría la contaminación ambiental que ellos han de generar. Definitivamente los cultivos genéticamente modificados no son seguros, ni para la salud humana y mucho menos para el ambiente (Mae Wan Ho 2013). Se recomienda valorar esta investigación, la cual fue recientemente presentada en el Foro Internacional de Seguridad Alimentaria efectuado en Beijing, China.

Frente la pretensión transgénica, en la Venezuela revolucionaria se vienen dando modestos pasos por consolidar la revolución productiva agroecológica. Un resumen de este proceso histórico lo valoramos en la Edición N° 487 de julio 2013 de la Revista América Latina en Movimiento1, que explora “la Alternativa Agroecológica”. Allí se demuestra, que aunando las voluntades políticas con los diversos apoyos financieros, créditos, formación, producción e innovación científica y tecnológica que se dan entre los movimientos campesinos y sociales; la agroecología cada día más, se afianza y avanza sin detenerse jamás, por ocupar el espacio de la nueva ciencia agrícola, que orientara las nuevas políticas en Soberanía Alimentaria y su tanta nueva producción de conocimientos.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.

Mae Wan Ho (2013). Why GMO,s Never be safe.

http://www.i-sis.org.uk/Why_GMOs_Can_Never_be_Safe.php. En linea.

The Institute of Science in Society Science Society Sustainability
http://www.i-sis.org.uk

Núñez, M.A. (2007).Formación agroecológica en la Educación Superior Latinoamericana desde la realidad venezolana. http://www.aporrea.org/autores/nunezma, en línea.


Núñez, M.A.(2011) El veto de Chávez y lo que los rectores deben saber.

http://www.aporrea.org/autores/nunezma, en línea.


Ramirez, R. (2012) Conocimiento y Emancipación Social. Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación. Quito, Ecuador.

1 Para su consulta o descarga online <http://alainet.org/publica/487.phtml>

 



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Miguel Angel Nuñez

Director del Instituto Universitario Latinoamericano de Agroecologia " Paulo Freire" Venezuela

 ipiat2000@yahoo.es      @17MiguelAngel

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