A mí me llaman el negrito de batey

Acabo de recibir una invitación de la Universidad de Oriente para que esté presente en el acto de graduación de nuevos profesionales que se realizará el día 8 de julio en la Isla de Margarita. Asistiré a pesar de las diferencias ideológicas que me separan de la profesara Milena Bravo, actual rectora de esa casa de estudios.

No vayan a creer que yo soy hijo del obispo de la arquidiócesis ni mucho menos intelectual de alto reconocimiento; como tampoco soy empresario potentado que financia alguno de éstos eventos que ahora no se realizan en los espacios de las universidades sino en hoteles o locales de buena facha. Sencillamente fui invitado porque entre los graduandos en Ingeniería Civil se encuentra Delvalle y junto con el paquete de contratación de Toga, birrete y fotos, se incluye dos tarjetas de invitación para acompañantes. No vayan a pensar tampoco que Delvalle se puso a estudiar después de vieja o que estuvo 20 años en la carrera. No, se trata de mi hija que se llama como mi esposa. Respiren profundo, pues.

La UDO, realiza 5 actos de graduación en el año, o cohortes como le dicen, y en esta ocasión la cosecha es de 1.300 nuevos profesionales. Si en cada caso se promedia un total de 1.000 graduandos por cohorte, entonces la doctora Bravo tiene la oportunidad de repetir su mismo discurso venenoso a 5.000 estudiantes, 10.000 padres o representantes, fotógrafos, periodistas y cualquier otro asomado que asista a un acto de graduación de la Universidad que tiene como grito de Guerra “Del pueblo venimos y hacia el pueblo vamos”.

Un discurso en el que les pone a los jóvenes un panorama tan macabro y tan lleno de fatalidades, que yo creo que algunos de ellos salen del acto corriendo a emborracharse, no para celebrar que se graduaron sino para olvidarse del peo en que están metidos ahora. ¡Dígame usted! Unos muchachos que estarán locos por salir de esa quemadera de cauchos y secuestradera de gandolas que se presenta en la UDO, y esta señora prácticamente los manda a la calle a tumbar el gobierno. Y eso lo hace en la imposición de medallas y lo repite en la entrega de títulos; y no lo hace en la misa porque ese trabajito se lo deja al cura que también zumba su candelazo. Si no me creen vayan al Centro de Convenciones de El Sambil de Margarita que allí es el negocio esta vez.

Pero no es a ese discurso grosero al que me quiero referir porque basta con oír los comentarios a la salida del evento para darse cuenta que en vez de gracia cae en morisqueta; ya lo viví el año pasado en Pto Ordaz, donde también fui invitado por la misma razón expuesta arriba , aunque con hijo distinto. Lo que quiero mas bien es sacar una cuenta para que vean que “cero mata cero y guayqueri mata pescaos “, como me decía mi amigo Lenchito Lista.

En el país hay actualmente 5 universidades autónomas, todas con una matrícula estudiantil similar a la de la UDO, 18 universidades experimentales incluyendo la Bolivariana pero también la Simon Bolívar, y 27 Universidades privadas. Si tomamos como referencia los egresos de la UDO podemos decir que de las autónomas han salido 25.000 profesionales entre Julio y Julio. Digamos que si las experimentales gradúan 1.000 cada una al año serian 18.000; y las privadas con 500 cada una agregan 13.00 lo cual totaliza 56.500 profesionales universitarios que salieron en un año, no a tumbar la dictadura como les ordena Milena, sino a buscar chamba. Esta dictadura si tiene cosas. Mira que formar profesionales de ingeniería y ciencias en vez de formar torturadores y asesinos como debe ser.

Seguramente algún amargado dirá: “ ¡ Bueno si ¡. Salen a buscar trabajo la vaina es que no consiguen “. Pues amiguito aquí está otra cuenta que los estadísticos y economistas manejan muy bien. La población Laboral activa en Venezuela al cierre del mes pasado está en 12.902.122, de los cuales hay 1.047.156 desocupados. De esos desocupados hay 83.830 B.T.P.P.V. Estos últimos, por lógica son en su totalidad jóvenes, porque que va a hacer un viejo Buscando Trabajo Por Primera Vez. Ahora bien si estadísticamente se demuestra que en nuestro país el 16% de la población laboral activa son profesionales universitarios entonces podemos decir que de esos BTPPV que hay ahorita solo 13.413 son egresados de universidades, es decir que de los 56.500 que salieron entre Julio y Julio ya hay 43.087 arrimando la canoa a su familia. Malo no es.

Salazarfu@pdvsa.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2993 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter