¿Será esta la causa del desastre económico?

Una repetida frase en economía dice que el dinero es lo más cobarde que existe. Precisamente, sobre esa base es que el Departamento de Estado norteamericano ha centrado el aspecto más diabólico y eficaz de su guerra económica en contra de nuestro país.

En efecto, a través de páginas creadas en Internet han logrado manipular el precio de la divisa norteamericana con relación a nuestra moneda en el mercado negro, manteniéndolo sistemática y sostenidamente al alza en los últimos años, logrando que dicho valor se haya establecido en nuestro país como el de referencia para las divisas extranjeras divisa.

Esa constante devaluación de nuestra divisa ha impulsado a los poseedores de dinero venezolano a tratar de cambiarlo por divisas extranjeras, como forma de protección ante esta constante devaluación. Por ejemplo, si algún empresario que poseía para diciembre de 2019 50 millones de bolívares en liquidez y los cambió en 1.000 $ a la tasa para aquella época de 50.000 Bs. por dólar, si hoy vendiera esos 1.000 $ obtendría 75 millones de bolívares. Pero si hubiese conservado esos 50 millones de bolívares y quisiera cambiarlos hoy por dólares, obtendría solamente 660 dólares, sufriendo una descapitalización de más del 30%.

Eso es muy fácil de entender, y queda perfectamente establecido que esa conducta de refugiarse en divisas extranjeras no solo no es ilegal, sino que es perfectamente lógica y de ninguna manera criticable, ya que es su dinero y debe protegerlo.

LOS ZAMUROS DE LA CRISIS

El problema está en que esa situación puede ser aprovechada, y de hecho lo es, por quienes manejan dinero que no es suyo utilizándolo para enriquecerse jugando a la especulación de esa devaluación.

Esa conducta delictual fue la que precisamente acarreó el juicio a Carlos Andrés Pérez, cuando éste tomó dinero en efectivo del Estado y lo cambió en dólares en el BCV justo antes de decretar el mismo una devaluación. Al ocurrir ésta, volvió a vender al BCV los dólares a la nueva tasa de cambio, reintegrando al Estado el mismo monto, obteniendo así pingues ganancias con el diferencial. Este hecho fue tipificado como malversación de fondos.

Igual ocurriría ahora. Cualquier administrador de un ente público o privado que maneje dinero puede hacer lo mismo. Tomar dinero circulante de una Caja de Ahorro de empleados, de un Banco, de una empresa de seguros, etc., o de un ministerio o empresa del Estado para adquirir divisas en un momento dado para luego venderlas con un precio superior y reintegrar el dinero sustraído, quedándose con el diferencial y aquí no ha pasado nada.

En el ejemplo anterior de los 50 millones de bolívares vemos que una actuación así de compra-venta de divisas hubiese proporcionado nada menos que un 33% de beneficio!!!

Por eso es, más que preocupante, sospechoso ver como son repetitivas las denuncias de falta de pago oportuno de los compromisos tanto por parte del empresas privadas como algunos seguros como de empresas públicas, ministerios u organismos del Estado. Son constantes las manifestaciones reclamando el pago a tiempo de obligaciones contractuales como las de los jubilados del Seguro Social o de quienes no reciben el pago de sueldos y otros beneficios en su momento, o en la ejecución de obras. Hasta el mismo presidente Maduro mostró su molestia al ver la demora o la inexistencia en la ejecución de trabajos para los cuales el Ejecutivo bajó los recursos, al punto de tener que decir que él no puede ejercer las funciones de un Alcalde. Claro que hay incompetencia, pero ella por sí sola no explica tales demoras.

LA ESTABILIDAD DEL DÓLAR IMPIDE ESA ESPECULACION

Demoras que se han visto incrementadas en las últimas semanas, probablemente por la estabilidad, e incluso disminución del valor de las divisas extranjeras que se ha observado y que, evidentemente, constituiría un gravísimo problema para aquellos que sustrajeron dinero de otros para adquirir divisas y ahora corren el peligro de obtener menos bolívares de los invertidos comprándolas.

Por cierto, sobre esa reciente estabilidad mi opinión es que es consecuencia del regreso de muchos de los compatriotas que se marcharon a otros países, como se puede deducir del aumento sustancial del tráfico y de apartamentos iluminados. Es que estos viajeros no vienen solos, traen consigo las divisas ahorradas, y eso suma mucho dinero.

Esto deja claro que para que el precio del dólar aumente sostenidamente tiene que haber una demanda constante y creciente de divisas. Si no hay esa demanda o hay una sobreoferta de divisas, el precio de las mismas no aumenta, trayendo como consecuencia que esa conducta delincuencial no puede hacerse. Elemental querido Watson. De allí el terror que debe haber causado el comentario de Maduro mostrando su acuerdo a dolarizar la economía. Medida que en lo personal no la apoyo.

SERÁ ESA LA CAUSA POR LA QUE NO SE TOMAN MEDIDAS PARA FRENAR LA ESPECULACION Y EL ALZA DE LOS PRECIOS?

Por eso es que encuentro altamente sospechoso y preocupante que el Ejecutivo no tome ninguna medida tendiente para reducir el circulante que pueda ser utilizado para demandar divisas, como controles para frenar la especulación y los precios, así como implantar una eficaz política fiscal, aumentando los impuestos, tanto a las ganancias como a las transacciones en divisas, etc.

Esa ausencia de controles y medidas ha convertido nuestra sociedad en un caos, en la que los precios suben escandalosamente, cada quien cobra lo que le da la real gana. Si en Gaceta se publica que el precio del pasaje las camioneticas es de 5.000 Bs, pues ellos cobran 7 o 10 mil bolívares impunemente, por poner solo un ejemplo.

Y es lógico que sea así, porque mientras más se especule y robe, más dinero tienen los especuladores en sus manos y más divisas demandaran ocasionando el aumento de su precio, que es en definitiva lo que buscarían los que trafican con el dinero ajeno.

Por la avaricia de unos pocos se está desencuadernando el país, destruyendo sus valores éticos y morales, convirtiendo nuestra sociedad en una versión corregida y aumentada del recordado tango Cambalache.

Visto así, la conclusión es que esa política, o más bien, falta de política se origina en los más altos estratos del Estados.

Pero quiero aclarar que en lo personal descarto que el presidente Maduro ni Diosdado ni los dirigentes del proceso probados en las luchas del pasado, estén a la cabeza de un plan de esta naturaleza, y no lo creo porque esa situación puede ocasionar la caída del gobierno y serían ellos las primeras víctimas si el fascismo sube al poder. Para mí son individuos arribistas, sin ninguna moral revolucionaria, que de alguna manera han escalado posiciones de decisión.

EL MISMO CUENTO DE CUANDO CARLOS ANDRES

Quienes impulsan ese desbarajuste por supuesto que no lo hacen sosteniendo que es para beneficiar a los especuladores y destrozar al pueblo. Claro que no, ellos esgrimirán los mismos argumentos diseñados para incautos por el Departamento de Estado cuando CAP, como cuando se sostenía que la única forma de lograr una inversión privada productiva era garantizándoles a los empresarios márgenes de ganancias superiores a los normales, y se colocaba para ello el ejemplo descrito por Marx de la acumulación originaria del capital en el nacimiento del capitalismo en Inglaterra, y demás sandeces como esas.

Esa política ha sido un fracaso. Ese exceso de dinero producto de la especulación cuando no se ha convertido en dólares se ha invertido en "bodegones" o en lujosos edificios. Muy poco se ha direccionado hacia la producción. Basta ver como las cajas de los CLAP traen ora caraotas y azúcar brasileñas, pasta turca, harina de maíz mexicana etc.

Y allí es que encuentro la principal diferencia entre el gobierno de Chávez y el de Maduro, Aquel tenía al frente de la economía y la planificación a personas formadas y altísimamente competentes en dichas áreas y este gobierno no, descansando esas tareas en personas que formadas en otras áreas, como el abogado como Tareck El Aissami, el geógrafo Meléndez o el militar como Castro Soteldo, etc., los cuales que podrán ser muy capaces en sus disciplinas, pero que ante esas gigantescas responsabilidades necesitan tanto apoyarse en terceros como economistas, estadísticos, administradores o planificadores de la economía, como creer en lo que dicen esos terceros.

Esa estructura explicaría la queja de Maduro al decir en una cadena que si a él le mentían, é terminaba mintiendo.

No es que yo sea partidario de lo que denominaba Chávez el economicismo, es decir, dejar en manos de unos "sabios" el manejo de la economía. Al contrario, esta deber ser entendida por la población, pero yo lo comparo con la salud, en la que el paciente debe conocer lo que le sucede y su tratamiento, pero es el médico el que lo dirige.

Si el Ejecutivo llegase a entender esta situación y tomase los correctivos necesarios, la situación del país mejoraría drásticamente. No es que no haya guerra económica, pero se pudiese combatir mejor y minimizar sus efectos.

Y eso es urgente vistas las próximas elecciones legislativas. Las últimas encuestas dan solo un 30% al PSUV y así no se ganan elecciones, Como siempre se ha dicho, las elecciones se ganan o se pierden en los mercados libres y en los supermercados.



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Carlos Enrique Dallmeier


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