Las Hallacas Navideñas y el Surgimiento de la Especulación como ingrediente en el Siglo XX

En las sociedades contemporáneas existe una relación entre la política, la economía y las manifestaciones culturales, todo lo cual conforman las llamadas culturas de masas, en las cuales se representan los estímulos culturales, psicológicos y sociales. Las fiestas navideñas y la elaboración de las hallacas convoca a los venezolanos a los fogones, cocinas y comedores familiares; es la tradición cultural venezolana más arraigada, extendida e influyente, la cual realizan los sujetos colectivos en un tiempo definido: la navidad, tiempo de fiesta de los venezolanos, quienes año tras año preparan y degustan colectivamente en los hogares familiares las mejores hallacas; las cuales preparan sus madres, porque para cada venezolano: "la mejor hallaca la hace mi mamá", en ellas se encuentra el calor del hogar, el amor de las madres y los múltiples sabores que activan las memorias afectivas-gustativas e identitarias.

Desde la progresiva consolidación de las hallacas navideñas que se empezó a instaurar en Venezuela en los años finales del Siglo XIX las familias venezolanas se esfuerzan para realizar las hallacas navideñas, ya que se constituyeron en un símbolo cultural de la venezolanidad, el cual ha tenido una serie de motivaciones simbólicas que han tejido los venezolanos, todas las cuales conforman todo un universo de representaciones colectivas. En el Siglo XX el escenario social va a estar influido por el panorama económico nacional e internacional, lo cual, siempre ha repercutido en la economía nacional. Entre los años de la Segunda Guerra Mundial el país va a experimentar las primeras consecuencias económicas negativas, luego experimento un crecimiento sostenido entre los años 1950-1980, posterior a ello y a raíz de la caída de los precios internacionales del petróleo (década de los 80') nuevamente el país atravesó contracciones económicas y experimento niveles inflacionarios que se extendió hasta los años finales del Siglo XX.

Las crisis en el país se han desarrollado de forma cíclica, debido a que Venezuela ha sido y es una economía inflacionaria, ya que es un país netamente dependiente de la Renta Petrolera, lo cual en diferentes momentos de la historia contemporánea ha sido palpable. Las hallacas como símbolo nacional han sido parte de tales distorsiones de la economía nacional e internacional, es interesante como en diferentes momentos del siglo pasado; el lugar enunciativo de algunos periódicos nacionales, ha sido un medio por el cual se "vaticina la muerte de la tradición navideña", vale la pena mostrar uno de ellos, como el que se publicó en el semanario El Morrocoy Azul (1945) "Psicología y Canalización de la Hallaca": "Para hacer una hallaca hoy día se necesita en primer lugar hacer un viaje a los Estados Unidos y gestionar un crédito para comprar las hojas" (Caracas, 22/12/1945. p.p 7), este es un artículos que apareció durante la crisis y recesión económica mundial de los primeros 50 años del siglo pasado.

Al entrar en la famosa década de los años 80-90, sobre todo a partir del viernes negro venezolano, lo cual va a repercutir en los bolsillos y los bonches decembrinos a los cuales se estaban acostumbrado los venezolanos producto de la bonanza económica, serán progresivamente afectados y cada vez más cuesta arriba celebrarlos. Las hallacas navideñas serán una de las tradiciones tal vez más afectadas por el largo periodo de crisis económica, la cual tendrá su resonancia en la prensa nacional, que solo basta con mencionar una docena de titulares de ese periodo nefasto de la economía del país: Las Hallacas: ¿Sobrevivirán a la crisis? (El Nacional 17/11/1986), "Hallacas comeremos este año sin guiso", "La muerte de la hallaca"(El Nacional, 23/11/1986), "Entre 20 y 30 bolívares cuesta una hallaca en Maracaibo" (El Nacional 12/16/1986), "Se respira pobreza en estas navidades"(El Nacional 23/12/1986), "La popular hallaca se hace inalcanzable" (El Nacional, 30/11/1987), "En Peligro las Hallacas de Diciembre" (El Nacional, 1987), "La hallaca está más cara que nunca" (El Nacional, 13/12/1987) "Las Hayacas a precio de escándalo" (El Impulso 24/12/1991), "Las hayacas costarán entre 120 y 150 bolívares" (El Impulso 19/11/1992), "Brusca alzas de precios en ingredientes para las hallacas" (El Impulso, 1992, D/7), "Hallaca y pan de jamón fuera de la mesa venezolana" (El Informador, 10/11/1993) "Las Hallacas costarán el doble de lo que dice el Ministro" (El Universal 2/12/1994). La mayoría de todos estos artículos fueron insertados en la sección (cuerpo) de economía, así que la tradición cultural de los venezolanos ha tenido vinculaciones con la economía nacional, todo lo cual ha llevado a algunos periodistas a "vaticinar" cuestiones como: la muerte de la hallaca, este diciembre no tendremos hallacas e incluso llegar a proyectar discursivamente sobre el precio especulativo. Todo esto se presentó de forma recurrente durante esta etapa de crisis económica por la cual atravesó el país. Durante todo ese tiempo se incrementó el precio de los ingredientes para las hallacas, llegando incluso a enunciar cosa como estas: "La especulación es un ingrediente más de la hallaca navideña" (El Nacional, 13/12/1988). Todos los ingredientes en las temporadas navideña por separado sufren alza especulativa, pero hay dos ingredientes que por su gran importancia gastronómica y culinaria; no pueden faltar: harina de maíz y la hoja de plátano; cuyas significaciones corresponden al: aglutinante (maíz) y al envolvente (hoja de plátano), sobre los cuales se especula y se incrementa su precio en las épocas decembrinas, lo cual no obedece a cuestiones que tengan que ver con el ciclo de siembra-producción, sino a cuestiones especulativas basadas en lo cultural-simbólico de la tradición venezolana.

En el caso de las hojas de plátano para la envoltura de las hallacas navideñas, estas son comercializadas especulativamente. Todo lo cual aparece año tras año publicado en la prensa nacional, cuyas intenciones son alarmantes, como se muestra en un artículo: "Quien madruga consigue las hojas de hallacas" (El Nacional, 1988,D/8 Economía) ), sobre lo cual tenemos que decir: La hoja de plátano se da en el país durante todo el año, es decir no existen variantes climáticas-productivas, que son las que afectan los costos y define los precios en los países tropicales. Las únicas variantes que se introduce para los costos son: La mano de obra para el corte-ahumado de las hojas y su trasporte para los mercados. Un titular de la época enuncia: "Subieron las hojas de las hallacas" (El Nacional, 6/12/1988, D/9 Economía), otro que se titula "Desaparecieron hojas de hallaca del mercado de Quinta Crespo" (El Nacional, 1988, D/10 Economía). La intención subyacente de este evento social que ocurre en los mercados populares en Venezuela y en relación con las tradicionales hallacas navideñas, se da para generar zozobra y angustia en los venezolanos, además de lograr el incremento de precio en la temporada navideña. Los gobiernos de turno "intentaron" frenar a través de regulaciones la especulación del precio de las hojas para las hallacas, como se muestra en este artículo "Nueva regulación para hojas de hallacas a Bs. 15 el kilo": Cambió la regulación de hojas de hallaca de Bs. 8 a 15 bolívares el kilo según informa la lista de la Junta Fiscalizadora de Mercados Libres. Como resultado de la medida terminó la escasez que venía afectando a los consumidores imposibilitando la producción del típico plato navideño. La falta del indispensable insumo de la hallaca se viene observando desde hace dos semanas, cuando los distribuidores comenzaron a presionar para lograr el aumento oficial del mismo, llegando a venderse a 20 y 25 bolívares por kilo en las cercanías de los mercados" (El Nacional, 16/12/1988, D/12).

Y en el caso del Maíz, su producción a "tempero", la cual inicia su ciclo de siembra (entre abril-junio) cosecha (julio-agosto) y arrime a los silos (septiembre-octubre), para su posterior transformación industrial como harina de maíz, todo lo cual ocurre previo a la llegada de las tradiciones navideñas y las hallacas. El maíz de tempero ha sido el indicador de precio en el país, ya que el maíz de riego se siembra y se cosecha durante todo el año. Las hallacas navideñas contienen algunos ingredientes que son importados (aceitunas, alcaparras, aceitunas rellenas y pasas) para los cuales el marcador de precios depende de las divisas-dólar, que a pesar de que suelen ser asignadas con anterioridad y con tasa preferencia a los importadores, estos siempre han especulado con los precios para la distribución-comercialización en la temporada navideña. Otros ingredientes son de producción nacional como: el tomate, la cebolla, el pimentón, harina de maíz y aceite, pero, de igual forma se vende a precios especulativos durante la temporada navideña-hallaquera venezolana. La crisis económicas por las cuales atravesó Venezuela en la década de los años 80' y 90' fue la génesis que ha generado la representación social: de especulación en las temporadas navideñas, todo lo cual ha obedecido a cuestiones netamente culturales y simbólicas, a las cuales los especuladores-mercaderes anualmente le sacan provecho en el país.

En las sociedades contemporáneas existe una relación entre la política, la economía y las manifestaciones culturales, todo lo cual conforman las llamadas culturas de masas, en las cuales se representan los estímulos culturales, psicológicos y sociales. Las fiestas navideñas y la elaboración de las hallacas convoca a los venezolanos a los fogones, cocinas y comedores familiares; es la tradición cultural venezolana más arraigada, extendida e influyente, la cual realizan los sujetos colectivos en un tiempo definido: la navidad, tiempo de fiesta de los venezolanos, quienes año tras año preparan y degustan colectivamente en los hogares familiares las mejores hallacas; las cuales preparan sus madres, porque para cada venezolano: "la mejor hallaca la hace mi mamá", en ellas se encuentra el calor del hogar, el amor de las madres y los múltiples sabores que activan las memorias afectivas-gustativas e identitarias.

Desde la progresiva consolidación de las hallacas navideñas que se empezó a instaurar en Venezuela en los años finales del Siglo XIX las familias venezolanas se esfuerzan para realizar las hallacas navideñas, ya que se constituyeron en un símbolo cultural de la venezolanidad, el cual ha tenido una serie de motivaciones simbólicas que han tejido los venezolanos, todas las cuales conforman todo un universo de representaciones colectivas. En el Siglo XX el escenario social va a estar influido por el panorama económico nacional e internacional, lo cual, siempre ha repercutido en la economía nacional. Entre los años de la Segunda Guerra Mundial el país va a experimentar las primeras consecuencias económicas negativas, luego experimento un crecimiento sostenido entre los años 1950-1980, posterior a ello y a raíz de la caída de los precios internacionales del petróleo (década de los 80') nuevamente el país atravesó contracciones económicas y experimento niveles inflacionarios que se extendió hasta los años finales del Siglo XX.

Las crisis en el país se han desarrollado de forma cíclica, debido a que Venezuela ha sido y es una economía inflacionaria, ya que es un país netamente dependiente de la Renta Petrolera, lo cual en diferentes momentos de la historia contemporánea ha sido palpable. Las hallacas como símbolo nacional han sido parte de tales distorsiones de la economía nacional e internacional, es interesante como en diferentes momentos del siglo pasado; el lugar enunciativo de algunos periódicos nacionales, ha sido un medio por el cual se "vaticina la muerte de la tradición navideña", vale la pena mostrar uno de ellos, como el que se publicó en el semanario El Morrocoy Azul (1945) "Psicología y Canalización de la Hallaca": "Para hacer una hallaca hoy día se necesita en primer lugar hacer un viaje a los Estados Unidos y gestionar un crédito para comprar las hojas" (Caracas, 22/12/1945. p.p 7), este es un artículos que apareció durante la crisis y recesión económica mundial de los primeros 50 años del siglo pasado.

Al entrar en la famosa década de los años 80-90, sobre todo a partir del viernes negro venezolano, lo cual va a repercutir en los bolsillos y los bonches decembrinos a los cuales se estaban acostumbrado los venezolanos producto de la bonanza económica, serán progresivamente afectados y cada vez más cuesta arriba celebrarlos. Las hallacas navideñas serán una de las tradiciones tal vez más afectadas por el largo periodo de crisis económica, la cual tendrá su resonancia en la prensa nacional, que solo basta con mencionar una docena de titulares de ese periodo nefasto de la economía del país: Las Hallacas: ¿Sobrevivirán a la crisis? (El Nacional 17/11/1986), "Hallacas comeremos este año sin guiso", "La muerte de la hallaca"(El Nacional, 23/11/1986), "Entre 20 y 30 bolívares cuesta una hallaca en Maracaibo" (El Nacional 12/16/1986), "Se respira pobreza en estas navidades"(El Nacional 23/12/1986), "La popular hallaca se hace inalcanzable" (El Nacional, 30/11/1987), "En Peligro las Hallacas de Diciembre" (El Nacional, 1987), "La hallaca está más cara que nunca" (El Nacional, 13/12/1987) "Las Hayacas a precio de escándalo" (El Impulso 24/12/1991), "Las hayacas costarán entre 120 y 150 bolívares" (El Impulso 19/11/1992), "Brusca alzas de precios en ingredientes para las hallacas" (El Impulso, 1992, D/7), "Hallaca y pan de jamón fuera de la mesa venezolana" (El Informador, 10/11/1993) "Las Hallacas costarán el doble de lo que dice el Ministro" (El Universal 2/12/1994). La mayoría de todos estos artículos fueron insertados en la sección (cuerpo) de economía, así que la tradición cultural de los venezolanos ha tenido vinculaciones con la economía nacional, todo lo cual ha llevado a algunos periodistas a "vaticinar" cuestiones como: la muerte de la hallaca, este diciembre no tendremos hallacas e incluso llegar a proyectar discursivamente sobre el precio especulativo. Todo esto se presentó de forma recurrente durante esta etapa de crisis económica por la cual atravesó el país. Durante todo ese tiempo se incrementó el precio de los ingredientes para las hallacas, llegando incluso a enunciar cosa como estas: "La especulación es un ingrediente más de la hallaca navideña" (El Nacional, 13/12/1988). Todos los ingredientes en las temporadas navideña por separado sufren alza especulativa, pero hay dos ingredientes que por su gran importancia gastronómica y culinaria; no pueden faltar: harina de maíz y la hoja de plátano; cuyas significaciones corresponden al: aglutinante (maíz) y al envolvente (hoja de plátano), sobre los cuales se especula y se incrementa su precio en las épocas decembrinas, lo cual no obedece a cuestiones que tengan que ver con el ciclo de siembra-producción, sino a cuestiones especulativas basadas en lo cultural-simbólico de la tradición venezolana.

En el caso de las hojas de plátano para la envoltura de las hallacas navideñas, estas son comercializadas especulativamente. Todo lo cual aparece año tras año publicado en la prensa nacional, cuyas intenciones son alarmantes, como se muestra en un artículo: "Quien madruga consigue las hojas de hallacas" (El Nacional, 1988,D/8 Economía) ), sobre lo cual tenemos que decir: La hoja de plátano se da en el país durante todo el año, es decir no existen variantes climáticas-productivas, que son las que afectan los costos y define los precios en los países tropicales. Las únicas variantes que se introduce para los costos son: La mano de obra para el corte-ahumado de las hojas y su trasporte para los mercados. Un titular de la época enuncia: "Subieron las hojas de las hallacas" (El Nacional, 6/12/1988, D/9 Economía), otro que se titula "Desaparecieron hojas de hallaca del mercado de Quinta Crespo" (El Nacional, 1988, D/10 Economía). La intención subyacente de este evento social que ocurre en los mercados populares en Venezuela y en relación con las tradicionales hallacas navideñas, se da para generar zozobra y angustia en los venezolanos, además de lograr el incremento de precio en la temporada navideña. Los gobiernos de turno "intentaron" frenar a través de regulaciones la especulación del precio de las hojas para las hallacas, como se muestra en este artículo "Nueva regulación para hojas de hallacas a Bs. 15 el kilo": Cambió la regulación de hojas de hallaca de Bs. 8 a 15 bolívares el kilo según informa la lista de la Junta Fiscalizadora de Mercados Libres. Como resultado de la medida terminó la escasez que venía afectando a los consumidores imposibilitando la producción del típico plato navideño. La falta del indispensable insumo de la hallaca se viene observando desde hace dos semanas, cuando los distribuidores comenzaron a presionar para lograr el aumento oficial del mismo, llegando a venderse a 20 y 25 bolívares por kilo en las cercanías de los mercados" (El Nacional, 16/12/1988, D/12).

Y en el caso del Maíz, su producción a "tempero", la cual inicia su ciclo de siembra (entre abril-junio) cosecha (julio-agosto) y arrime a los silos (septiembre-octubre), para su posterior transformación industrial como harina de maíz, todo lo cual ocurre previo a la llegada de las tradiciones navideñas y las hallacas. El maíz de tempero ha sido el indicador de precio en el país, ya que el maíz de riego se siembra y se cosecha durante todo el año. Las hallacas navideñas contienen algunos ingredientes que son importados (aceitunas, alcaparras, aceitunas rellenas y pasas) para los cuales el marcador de precios depende de las divisas-dólar, que a pesar de que suelen ser asignadas con anterioridad y con tasa preferencia a los importadores, estos siempre han especulado con los precios para la distribución-comercialización en la temporada navideña. Otros ingredientes son de producción nacional como: el tomate, la cebolla, el pimentón, harina de maíz y aceite, pero, de igual forma se vende a precios especulativos durante la temporada navideña-hallaquera venezolana. La crisis económicas por las cuales atravesó Venezuela en la década de los años 80' y 90' fue la génesis que ha generado la representación social: de especulación en las temporadas navideñas, todo lo cual ha obedecido a cuestiones netamente culturales y simbólicas, a las cuales los especuladores-mercaderes anualmente le sacan provecho en el país.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 3222 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter