Criptomentiras y Petropatrañas

El presidente Nicolás Maduro en su programa dominical, anunció la creación de una supuesta moneda digital (el Petro), con el cual se pretende superar la crisis que afecta la economía venezolana. Como ya es acostumbrado, esta "innovadora idea" es presentada como una panacea que resolverá todas las dificultades económicas del país, y no faltan tampoco los que reciben de manera entusiasta dicha propuesta, bien sea por ingenuo optimismo, o por la más maliciosa de las adulancias. Desde el domingo pasado algunos amigos y compañeros me han consultado sobre el asunto, razón por la cual me he tomado un tiempo para exponer las razones por las cuales no comparto el entusiasmo de algunos, veamos:

1. La posible adopción de una criptomoneda por parte del gobierno nacional es una admisión de la incapacidad de estabilizar el signo monetario de curso legal (Bolívar) y de detener el ciclo de hiperinflación iniciado. Aunque el propio gobierno no lo quiera admitir directamente y no se revelen cifras oficiales sobre el INPC, la hiperinflación es evidente y avanza un proceso acelerado de sustitución del Bolívar como medio de pago, por tanto la criptomoneda luce como una medida desesperada para enfrentar la agudización de la crisis.

2. El uso de criptomonedas se origina en la necesidad de transferir y legitimar capitales que por restricciones legales o debido a su origen ilícito, no pueden ser movilizados por los canales regulares, es decir, a través del sistema financiero. Tras las criptomonedas se amparan actividades como la fuga de capitales, la evasión fiscal, la trata de personas, el narcotráfico, la venta ilegal de armas y el terrorismo. Algunos ultraliberales apoyan su utilización debido a que no son emitidas por ningún gobierno a través de los bancos centrales, sino por medio de una red de operadores, muchos de los cuales actúan en el completo anonimato.

3. Las criptomonedas tienen el respaldo de activos líquidos (divisas, acciones, etc.), por tanto son convertibles una vez que son movilizadas a través del sistema descentralizado que opera a nivel mundial para tal fin y que recibe comisiones a cambio del trabajo de desencriptado (minería digital). Esta denominada minería digital (blockchain), es en realidad una forma fragmentada de transferencia de fondos que dificulta determinar su origen y destino, ya que se movilizan sin el monitoreo de las autoridades encargadas de supervisar el sistema financiero.

4. De igual forma, su difusión se fundamenta en la confianza de los usuarios, como es el caso del bitcoin, por ello se trata de una forma de dinero fiduciario, es decir, se respalda en la confianza, en el uso extendido y en la aceptación dentro de una comunidad específica. Sin embargo, ello no escapa de un alto componente especulativo, por lo cual se trata de otra "burbuja financiera", con enormes riesgos asociados y cuya sostenibilidad en el tiempo es discutible.

5. Por otra parte las criptomonedas logran cierta aceptación luego de varios años de emisión. El Bitcoin por ejemplo fue creado en 2009 y en la actualidad su utilización sigue siendo muy limitada ya que es usada para mover dinero de origen ilícito. Por ejemplo, Bolivia fue el primer país en prohibir el bitcoin en 2014. Otros países han adoptado medidas contra esta modalidad de legitimación de capitales.

6. Es necesario advertir que la legalización y uso extendido de criptomonedas en Venezuela, puede dar pie a que el país se convierta en un destino para el lavado de dinero ilícito (como en el caso de Panamá), lo cual generaría una alta dependencia de los flujos de capital internacional, atentando no solo contra la estabilidad a largo plazo de la economía venezolana, sino profundizando el parasitismo que caracteriza al capitalismo en nuestro país.

7. La idea anunciada del Petro se diferencia de otras criptomonedas en primer lugar porque será emitida por un gobierno (¡y no cualquier gobierno!), elemento que atenta contra su aceptación generalizada y contra la sostenibilidad de su cotización. En segundo lugar, no estará respaldada en activos líquidos sino supuestamente en reservas mineras, petroleras y gasíferas, por tanto su convertibilidad no es inmediata ni tiene respaldo de divisas u otros activos líquidos valorados en divisas. Tampoco escapa de la posibilidad de que su emisión no se ajuste a criterios de racionalidad económica, sino que se realice para financiar el déficit fiscal, tal como ocurre con el Bolívar, lo cual es causa de su acelerada pérdida de valor.

8. Hay quienes tienen la opinión de que se trata de un mecanismo alternativo que intenta crear el gobierno para emitir más deuda, colocando recursos naturales propiedad de la nación como garantía. Ciertamente, el Petro pudiera tratarse de un "derivado", concretamente una opción a futuro que comprometa a la nación a entregar materias primas a un precio acordado, cuyo plazo de vencimiento se cumpla en algunos meses. Particularmente no comparto esta idea ya que si se tratase de otra forma de endeudamiento, difícilmente inversionistas internacionales comprarían esta opción debido a los vicios de ilegalidad en su emisión, lo cual implica riesgos elevados de incumplimiento.

9. Me inclino por pensar que el gobierno intenta frenar la hiperinflación mediante la adopción de otro signo monetario que en las primeras de cambio tendría la forma de moneda virtual, dicho de otra forma, es la sustitución del Bolívar por otra moneda mas "fuerte ", lo cual es una medida adoptada en países que han sufrido períodos de hiperinflación. El ejemplo más cercano es Brasil a principio de la década de los 90, cuando el Real sustituyó al Cruzeiro, en una primera etapa como moneda virtual "fuerte", que terminó imponiéndose como la moneda oficial de dicho país. Existen otros ejemplos de sustitución del signo monetario asociado a hiperinflaciones (Nuevo Sol en Perú, Austral y Peso argentino, la dolarización en Ecuador).

10. En caso de implementar el Petro como moneda virtual, y de que el gobierno adopte mecanismos para su introducción (como realizar subastas por Dicom), ello contribuiría a una depreciación más acelerada del Bolívar y al abandono de dicho signo monetario, lo cual va a acelerar la espiral de hiperinflación hasta tanto no existían garantías de estabilidad de la nueva moneda.

11. La estabilidad del Petro dependerá de las medidas de estabilización económica que se adopten, en caso de que dichas medidas no se tomen, el nuevo signo monetario tendrá una depreciación acelerada y la hiperinflación seguirá su curso. Si se implementa el Petro y dicha moneda es convertible por otras divisas, se va a acelerar el abandono del Bolívar (desmonetización). Aunado a eso, un Petro inestable puede acelerar el ya iniciado proceso de dolarización. En este sentido la eventual adopción del Petro puede convertirse en un mecanismo de transición hacia la dolarización o bien en una dolarización velada.

12. Si por el contrario el Petro no es convertible, continuarán las presiones sobre el tipo de cambio y su incidencia sobre el resto de los precios de la economía, lo cual tenderá a agravarse de continuar el desorden fiscal y monetario que se suma a la parálisis del aparato productivo.

13. Sin embargo existe la posibilidad de adopción de una serie de medidas de estabilización que acompañe a la eventual introducción del nuevo signo monetario. Eso implica una política monetaria restrictiva y recortes en el gasto público. En la práctica se trataría de un programa de ajustes ortodoxo como los aplicados en otros países con hiperinflación, todo ello en un contexto en el cual el gobierno negocia una reestructuración y/o refinanciamiento de alrededor de 70 mil millones de dólares de deuda externa. Esto puede ser indicio de que se trata de una medida "acordada" con el capital financiero internacional.

14. En todo caso, hay que esperar más detalles sobre el anuncio ya que es característico del gobierno "anunciar anuncios" sin medidas concretas que finalmente se adopten. Mientras tanto, el país sigue sumergido en su primer episodio de hiperinflación, que se agrava en medio de un festín electoral cuya mayor oferta es la emisión disparatada de dinero por medio de la entrega de subsidios directos sin discriminación, sustituyendo la indexación salarial por una masiva y demagógica bonificación del ingreso, convirtiendo al "carnet de la Patria" en una licencia para matar al Bolívar.

avilladiegox@gmail.com



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