Vuela alto Diego

Que cosas Diego. No fue que te sorprendió la muerte, porque de hecho tú sabías que ella te venía rondando desde hacía tiempo. Lo increíble de todo ha sido que tú si has sorprendido al mundo con tu inesperada partida, que nadie, absolutamente nadie, se la esperaba tan prematuramente, por cuanto los partes médicos, a raíz de tus nuevos males, aseguraban que estabas en franca recuperación.

¿Qué pasó Diego?. No te trataron como era, o simplemente que allá en el cielo papá Dios requería de una estrella del futbol como tú, porque aprendió también a ver ese deporte que une e incluso y hace vibrar de emoción a las masas en conflicto en todo el mundo?

Como haya sido, Diego, ya hoy no estás con nosotros, pero desde luego, tu nombre brillará por siempre, cada vez que se hable del balón pie, que dominó a la perfección un argentino, amigo por demás, solidario, lleno de carisma, humanismo y desde luego un simple mortal, con virtudes y defectos.

Por cierto, mi querido y admirado Diego, hemos visto a muchos "boludos", como se dice en tu amada tierra, y sobre todo en mi país, expresar muestra de alegría, escúchese bien, por tu repentina despedida, solo porque te declaraste revolucionario, por demás practicante, y amigo incondicional de esos otros dos gigantes, como lo fueron Fidel Castro y Hugo Chávez.

Que cosas…Diego…para esos miserables, llenos de odio, al parecer tú no tenías derecho a darle rienda suelta a tus sentimientos, porque unos descerebrados, que incluso, como auténticos antipatriotas, han llamado a que la debacle y la bota insolente del imperio azote y pisotee, al mismo tiempo, a nuestro país.

Pero más allá de eso, Diego, hemos visto a otros "boludos", decir que fuiste un mal ejemplo para la juventud del mundo. Esa vaina, además de intolerable, da risa, porque ¿cómo se explica que el mundo entero, incluyendo niños, jóvenes y adultos, hoy te lloran desconsoladamente?.

Se argumenta, como si nunca hubiesen pecado, que consumías sustancias alucinógenas, como lo hace casi todo el imperio, que permite, en el caso de la cocaína, que se produzca a cielo abierto, sobre todo en Colombia, para satisfacer la demanda de esa poderosa nación, que vive en el espacio sideral, pero que nada hace, repito, para evitarlo.

Lo cumbre de todo es que no hay quien diga, o son muy pocos los que reconocen, que fuiste un simple mortal, un enfermo, un paciente, una víctima, que bajo engaño, te llevaron a caer en las redes y en el consumo de la maldita droga.

Si Diego, pero tampoco esos "boludos" reconocen que deseabas salir de ese mundo oscuro, que te causaba daño, al someterte voluntariamente a terapias de desintoxicación, bajo el cuidado y el control de expertos médicos, como lo hiciste, repetidas veces, en la amada Cuba.

Por cierto Diego, muchos olvidan que en Venezuela tuvimos un Presidente "cañita", que ya partió también de este mundo terrenal, es decir, alcohólico, pero con la vaina dicen algo en su contra simplemente porque llegó a formar parte de esa derecha que puso a nuestro país a los pies del bendito imperio. Entendemos que fue un enfermo también, pero irónicamente, tenía título de médico.

Pero que importa eso Diego…la ultraderecha tiene un guion preparado, desde hace tiempo, para actuar en contra de todos esos personajes o líderes que son contrarios a los intereses del monstruo del Norte.

Igual pasó, y viene pasando, con la figura de tu hermano el "Che" Guevara. Se le desacredita, se le expone al escarnio público, como igualmente se hace ya con Fidel y Chávez. Pero que equivocados están. Tu partida prematura simplemente te llevó a estar al lado de esos dos gigantes, para seguir junto a ellos, como El Quijote y Sancho Panza, recorriendo pueblos y Continentes, aunque esa extrema derecha chille y patalee, hasta el cansancio.

Las escenas de dolor que hemos vistos por tu ingrata partida en la TV, demuestran claramente, mi querido Diego, que has comenzado a trascender en el tiempo, aunque ya aquí, en este mundo terrenal, "la mano de Dios" te había trastocado para hacerte tan admirado y amado. Vuela alto, mi futbolista favorito.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 665 veces.



Italo Urdaneta

Periodista, historiador y profesor universitario

 italourdaneta@gmail.com

Visite el perfil de Italo Urdaneta para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas