¿Son los Módulos Médicos de atención al Soberano adecuadamente evaluados en su eficiencia?

La Auditoria Interna en su aplicación se apoya fundamentalmente, en Programas de trabajo previamente elaborados de acuerdo a la organización que deberá someterse a experticia; y asimismo, a Cuestionarios de Control Interno tendentes a evaluar la consistencia en la aplicación de Normas y Procedimientos que garanticen la eficiencia, la racionalidad de la inversión y lo asertivo o no, de la gestión. Sea esta gestión, de perfil Administrativa, Operativa, o Financiera. Persigue igualmente, como conclusión de su trabajo profesional, la elaboración a posteriori de Carta de Gerencia y/o Informe de Auditoria; en la cual se formulan las recomendaciones de lugar que apliquen, abundando las persuasivas y/o las imperativas de irrenunciable acatamiento. ¿Por que este introito de presuntuoso saber catedrático y énfasis en el tácito control previo y control posterior? ¿Qué queremos formular? ¿Qué molesta nuestro espíritu? – Sencillo: Nos molesta el arraigo de la Ineficiencia. Nos molesta El imparabolismo. Nos molesta la inercia como herencia de legado Cuarto Republicano. Nos molesta la omisión voluntaria y/o involuntaria. El no permitir que otros acometan, hagan las cosas; sin importar que fallen en el intento y luego corrijan como maravilloso ejercicio de aprendizaje. El admitir que a veces nos invada el estigma que nos castra la capacidad de protestar, -de formar un inmenso peo- De revelarnos ante las vainas improvisadas, sin seguimiento, mal hechas o mal gerenciadas. Nos molesta, que al denunciarlas, en acatamiento a sanos principios de control, tal iniciativa nos exponga a la descalificación y a los improperios. Nos molesta la peligrosidad de que en infaustos e impredecibles momentos, nuestro colmo se desborde y nos conduzca a umbrales de infarto, por la agonía perversa de contemplar que no nos atienden como ciudadanos. Todas estas consideraciones, pues, las drenamos, las explanamos, sumatoriando los reclamos y frustraciones de gente de pueblo. Gente que plenamente comparte nuestro proyecto de redención; y gente que tímida, pero reflexiva y valientemente cruza el puente de los encuentros y nos dan las manos, un abrazo, y el corazón; en el intento de soñar y pretender construir una sociedad mejor para todos.

Este sector masivo y expectante, carece por estar aun vigente el burocrático, satánico, e intacto Estado Burgués, de acceso real a niveles de autoridad que resuelvan problemas de rutina de normal surgimiento en los conectores de humanas relaciones. Y asimismo, evitar que estas carencias, estas rutinas, se reviertan en crisis; y estas a su vez posteriormente se catapulten hacia la cúspide del poder, extenuantes y notoriamente, en incontrolables carcinomas organizacionales. Todo esto, originando legítimas angustias en nuestro Camarada Presidente; y rebasando su manifiesta y noble intencionalidad de llevar a cabo en tiempo real y cuanto antes, las tareas de proporcionar la mayor suma de felicidad posible a los venezolanos. De allí, la expedita alternativa de acceso directo del pueblo llano al presidente, a través del persistente bombardeo de papelitos y solicitudes. Y en consecuencia, y por oposición, el rechazo de algunos sectores “políticos” francamente minoritarios a la conformación del Partido Unido Socialista, que recelosos entienden, intuyen, que el mismo en las primeras de cambio, guillotinará cotos y prebendas personales. Es así que se apueste a la postración, al caos, al ejercicio de la perturbación. A la gimnasia del sibilino chantaje, a la extenuación del Ejecutivo. La consigna, no es aislarlo de las masas. Al contrario, es permearlo abundantemente con ellas, y luego dejarlo solo e impotente por agotamiento.

Pertinente a las reflexiones anteriores y en concreción a lo que nos ocupa, es necesario manifestar que en obediencia a principios revolucionarios, brindamos obsequiosos a los primeros contingentes de compañeros médicos Cubanos, llegados a La Urbanización El Bosque, sector Quebrada de Cúa, en Cúa, Estado Miranda, nuestro afecto en respuesta a su noble misión, solidaridad y desempeño. Le abrimos las puertas de nuestro hogar. Compartimos nuestra mesa no colmada pero siempre generosa. Contribuimos a hacerles grata su permanencia en nuestro país, alejados ellos transitoriamente de sus familiares, sus ancestros, sus amores. Nos conmovió el alma la precariedad, la insalubridad de algunos sitios en donde primeramente les fueron instalados los consultorios. No faltó algún canalla que en estas circunstancias medrara algún crédito de remodelación habitacional y luego les molestara la permanencia, el compartir con estos hijos de Fidel; y la rabia y el dolor nos punzó el honor. Tal situación y gracias a la bondad económica de pudientes familias del comercio local, fue resuelta de Bona Fide, alojándose a varios de ellos en una confortable Quinta con sus anexos, dándose de inmediato inicio, al proyecto de factibilidad y construcción del inexistente para ese entonces del Módulo Médico de Asistencia al Soberano en la Urbanización El Bosque, sector Quebrada de Cúa, en Cúa, Estado Miranda. Hoy, felizmente, una concreción el inmueble. ¿Qué paso a posteriori en nuestro sector como resultado de este evento? Sencillo: El soberano por primera vez en lustros accedió a una cuota real de poder. Se empoderó. Entendió que era un deber, una obligación ineludible por parte del Estado el que se le suministrase atención médica prontamente, de calidad, gratuita y eficiente. Que el Estado Revolucionario está en el deber moral, responsable, y permanente, de atenderlo en sus necesidades de asistencia médica. Suministrando asimismo los fármacos indicados para el restablecimiento de sus patologías. Que el Estado Revolucionario en su rol protagónico garantiza su mejor calidad de vida para el y los suyos y le impulsa a la captura de mejores estadios de bienestar. “Peeero”, - y debemos recurrir al inoportuno pero gracioso “Peeero” de Perucho Conde- el tesón, el desempeño de los primeros médicos. Verdaderos Hippocraticus Filius, los cuales extenuados hasta la saciedad atendían diariamente treinta y cuarenta pacientes cada uno; llego a su fin. Ahora, cualquier paciente imposibilitado de caminar, con un malestar que le doblegue y le recuerde en el paroxismo del dolor a Betancourt y a la progenitora de este. Prendido en fiebre, con alta y/o baja tensión sanguínea se apersona a consulta en la mañana, y la respuesta a su solicitud es: El medico no está. El medico viajó a Cuba. El Médico está dando clases. El compañero medico esta en diligencias personales, validas e inaplazables. El camarada Doctor esta enfermo. No sabemos si el compañero brigadista médico estará disponible en consulta mañana, etc. Todo esto, ante el goteo de pacientes no atendidos, y la incontenible ira de quienes somáticamente se sienten quebrantados de salud y razonan que su derecho de atención le es burlado. Debiendo añadir las miradas y el sobresalto de las compañeras enfermeras que impotentes ante las legitimas quejas, se limitan a sugerir que acudan al Modulo mas cercano en Potro del Cercado; cinco o seis cuadras distantes, amen de una loma pronunciada imposible de vencer si se es añoso, se anda a pie, se anda en muletas, se confronta un pre-infarto, un coma diabético, un ataque de asma, o un muchacho a cuestas prendido en fiebre. De allí, estimados compatriotas, el introito del presente artículo de opinión, donde por razones de resistencia al cambio, la Auditoria, la Contraloría, es contraria a la rutina gerencial por ignorarse; sino se ocultan felonías, que es esta una herramienta de apoyo en el desempeño y búsqueda de la eficiencia. Se huye del lapidario informe de Auditoria que nos enrostra nuestra incapacidad, nuestra irresponsabilidad, o peor aun, nuestra incompetencia, y nuestra deslealtad revolucionaria para con el semejante.

A manera de conclusión, repetiremos hasta el cansancio la oportuna interrogación de Vladimir Ilich: ¿Que Hacer? Y en lo pertinente al Módulo Médico de Atención al Soberano en Quebrada de Cúa, Cúa, Estado Miranda, preguntarnos ¿Qué hacer y que pasará, ya que entendemos que ha perdido su propósito inicial de dispensar pronta y eficientemente atención medica a nuestra comunidad, y en la intención de evitar no malgastar este bien de patrimonio social, formularnos convocar a un campeonato de dominó en sus áreas; otorgando a la pareja ganadora a manera de premios, algunos récipes médicos, con claro y manifiesto compromiso de honor por parte de los triunfadores, de compartir los mismos con los perdedores, a fin de obtener gratuitamente algunos depresivos. Algunos analgésicos. Algunos relajantes digestivos, que permitan defender la mucosa gástrica de la inmensa arrechera que nos causa esta irresponsable situación?


(*)Cronista.

Julioc_br@hotmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 3068 veces.



Julio Cesar Belisario R.(*)

Revolucionario. Contador Socio Director de la firma Secoafin, SC. Belisario, León & Asociados. Contaduría. Auditoría. Impuestos. Asesoramiento Gerencial, etc.

 juliocesarb72@gmail.com      @SigloXXII78

Visite el perfil de Julio César Belisario para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: