Mi palabra

Los llamados enchufados y algunos que no son tambien roban

"El dinero no es nada,

pero mucho dinero,

eso es ya otra cosa"

Bernard Shaw

Cómo sería la corrupción y el despelote en los gobiernos de AD y COPEY, que, el comandante Chávez, apenas pegó un grito bastó y sobró para estremecer a toda Venezuela en la madrugada de aquel 4 de febrero., para después lanzar la expresión, que reafirmó su compromiso y responsabilidad en el hecho ¡El por ahora! Luego, Rafael Caldera, se aprovechó para llegar nuevamente a la presidencia, con aquel discurso en el cual no podía obviar el levantamiento militar. Más adelante al comandante se le abrieron los caminos para llegar a la presidencia, aunque los oportunistas sin ninguna inteligencia, pero pícaros y astutos se dieron cuenta del "portaaviones" que significaba y rápido se montaron sabiendo, que tenían el despegue asegurado.

El proceso bolivariano fue creciendo por el carisma del comandante Chávez, con el verbo encendido enfrentando al imperialismo atrayendo gente del pueblo, militantes de AD y COPEY, porque en verdad la izquierda no pasaba de un tercer lugar en la figura del valiente parlamentario José Vicente Rangel, ya que, los enchufados no significaban nada, pero hacen el daño de una pandemia, porque muchos de estos "revolucionarios" llegaron con el virus de la corrupción encendido y de paso más limpios, que tapaboca en su estuche. Milité en el PCV, hasta que apareció el comandante y son pocos de los señalados por corrupción, que llegué a conocer en alguna organización de izquierda, pero apenas le tocaban o le tocan el tema, salen con alguna referencia, entre las más conocidas ¡Mi papá militó en el partido muchos años! Como si eso es un aval de honestidad y prueba revolucionaria.

La conciencia revolucionaria y la honestidad no se hereda, ni siquiera va prendida en los genes por muchos trapos rojos, que utilicen para identificarse, porque al final–como dicen los llaneros– hacen, como la vaca de patio, si no la poden adentro, la ponen afuera. Pero lo chistoso y cumbre de este grave problemas de nuestra sociedad, es que, muchos de los fugitivos señalados por corrupción ahora quieren dar clase de honestidad, moral y buenas costumbres, empezando por Rafael Ramírez. Por el otro lado conocidos dirigentes de AD y COPEY están tratando de aprovechar, como pescan en rio revuelto, antes la valiente decisión del presidente Nicolás Maduro, de enfrentar esta podredumbre, aun sabiendo, la reacción de los opositores y el imperialismo, cuando se les presenta una coyuntura.

Son tan caradura, que Rafael Ramírez anda huyendo de la justicia venezolana por actos de corrupción en PDVSA, y ahora larga una estruendosa carcajada al enterarse de los capturados por la podredumbre en esa empresa, el cual dejó, como una torta de cumpleaños, ya que, la repartió a su antojo, aun sabiendo de la importancia en el corazón de la economía venezolana y le ha faltado poco para repetir la expresión de un valiente camarada, a quien le daban unos pírricos viáticos para el pasaje y la comida, cuando iba hacer el trabajo político en una zona campesina y apenas regresaba le pregunta el encargado de las finanzas: ¿Mira qué fue lo que salió? Rápido respondía sin inmutarse ¡Lo que entró!

Este problema de la corrupción germinó en la IV República de manera tan descarada, que, un amigo, adeco de cuna y parece que solamente la muerte lo separa –como dice la canción– en una amena conversación se le salió una expresión con cierta inocencia y reflexión: "Mi compadre se cansó de robar, cuando estuvo en el partido y de golpe lo vi metido en el PSUV, pero limpio ¿Qué hizo la plata?" Apenas se calló esperando la respuesta le respondí y lo vi muy atento: "En primer lugar, los corruptos no militan, buscan meterse donde pueden conseguir, y, en segundo lugar, en esa época el robo era en bolívares, pero igualmente son unos ladrones. Ahora, con la dolarización tienen que llevarse miles de millones de dólares de lo contrario todo se les convierte en sal y agua. Ahí, justamente está el drama del país, ya que, las reservas por concepto de petróleo se las vienen robando descaradamente los enchufados y algunos que no son enchufados, pero igualmente son unos ladrones y apenas el gobierno los descubre alzan vuelo para ir a parar a los Estados Unidos, donde a primera de cambio los protegen para luego confiscarles lo robado. El dinero regresa al estado incitador del robo, las drogas, el terrorismo y cuantos males produce el capitalismo. ¡Tronco de negocio! ¡Mejor imposible!

 



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Narciso Torrealba


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