El increíble caso del Sr Nestor Rivas en el Seguro Social

El señor Néstor Rivas tiene 64 años. Trabajó toda su vida y pagó todas las cotizaciones necesarias (y algunas más) para tener derecho a su pensión de vejez por el Seguro Social. En enero de 2011, un decreto de Chávez le concedió su bien merecida pensión, que comenzaron a depositarle en febrero de 2012 en el Banco de Venezuela.

Lamentablemente nadie se lo dijo y el señor Rivas sólo se enteró en febrero de 2013. El 4 de ese mes preguntó en el IVSS, y le indicaron que se presentara en el Banco De Venezuela, sucursal Av. San Martín. En el BDV le piden algunos requisitos, que él aporta, y el 13 de junio 2013 le entregan su libreta de ahorros N° 14838503, y su tarjeta de débito N°  5899 4157 0350 4582.

Y aquí comienza el misterio: en la librera de ahorro figuran los depósitos de su pensión, desde 1 de febrero de 2012, hasta el 5 de junio de 2013, que suman (o deberían sumar) 76.000 Bs., sino fuera porque todos esos depósitos habían sido retirados después de depositados. ¿Por quién? Por el IVSS, afirma el Banco de Venezuela. ¿Quién en el IVSS? Misterio de la ciencia...

El señor Rivas se presenta en el IVSS, pregunta y nadie le responde. Insiste y, finalmente le informan que su caso está "en verificación por contingencia", y un funcionario le propone que renuncie a todas sus pensiones ya depositadas (y retiradas), para "comenzar de cero". El señor Rivas, naturalmente, se niega. Continúa sus gestiones, sin éxito, y el 7 de agosto de ese año 2013 le escribe formalmente al IVSS para que regularicen su situación. No obtiene respuesta.

Entonces el señor Rivas busca ayuda en la Asamblea Nacional donde, en efecto, lo reciben y lo escuchan en octubre 2013. Como resultado, el 1° de noviembre el diputado Saúl Ortega le dirige una comunicación formal al Sr. Carlos Rotondaro, presidente del IVSS, "con el objeto de remitirle el caso del ciudadano Rivas Álvarez Néstor Luis, Venezolano titular de la cédula de identidad V-3.188.045, donde relata tener 62 años, las cotizaciones completas y presentar los documentos pertinentes".  Resultado: nada. Un diputado bolivariano no es suficiente para que el Sr. Rotondaro reaccione.

¿Qué ha pasado desde entonces? Nada. Estamos a junio 2015, el señor Rivas ya tiene 64 años y sigue sin cobrar su pensión de vejez.

La ineficiencia es la condición necesaria y la primera forma de la corrupción.  Por lo tanto aquí no importa si se trata de una cosa o de la otra. Lo que importa es que los derechos de un venezolano están siendo violentados desde hace tiempo y de forma continuada, ante la indiferencia (en el mejor de los casos) de la más alta autoridad del IVSS, su presidente Carlos Rotondaro. La pensión de vejez del señor Rivas es suya por ley, lo que le depositaron y retiraron (y lo que desde junio 2013 le adeudan) es suyo, le pertenece por ley, es de su alienable propiedad, nadie puede despojarlo de ellas sin cometer delito. ¿O no?

Sin embargo, doy espacio a la duda y me hago dos preguntas:

¿Estoy siendo muy severo y esto es un malentendido, una confusión, y al enterarse, la jefatura del IVSS lo resolverá rápidamente, devolviéndole al Sr. Rivas lo que su trabajo, Chávez y la República le dieron?

¿Habrá otra más alta instancia del gobierno bolivariano, visto que el diputado Saúl Ortega no fue suficiente, para lograr que el Sr. Rotondaro resuelva este escandaloso caso?

Seguiremos informando.



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Eduardo Rothe


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