Del Manifiesto de Cartagena (1812) a la V República en peligro (2009)

     Este martes 15 de diciembre del 2009, se cumplen 197 años del Manifiesto de Cartagena, la clara y diáfana explicación de nuestro libertador sobre las causas de la caída de la Primera República. Bien cierto es, que el texto, sin contexto no tiene sentido, tal como lo expresara el Maestro Carlos Matus Romo, muy citado por el Presidente Chávez, pero poco atendido en los círculos directivos que tienen el rol de planificadores de la revolución; tampoco es menos cierto, el hecho de que lo que somos hoy, es parte de lo que ayer fuimos, lo cual potencia la importancia de la historia en el análisis que debamos realizar hoy. Para fortuna de los hijos de la patria de Bolívar, el Comandante Chávez, ha iniciado una cruzada que pudiera tener éxito en minimizar el impacto de algunas de las causas que provocaron la caída de la Primera República hace 197 años, y que pudieran acelerar la caída de la Quinta República, hoy en peligro, y por ende, dar al traste con las posibilidades de construir el socialismo en el marco de nuestra realidad económica, política, social y cultural.

     Al efecto, transcribo las causas enumeradas en aquel entonces por nuestro libertador, sobre la caída de la I República, fechado el 15 de diciembre de 1812, conocido como el Manifiesto de Cartagena y su análisis en el contexto actual: “De lo referido se deduce, que entre las causas que han producido la caída de Venezuela, debe colocarse en primer lugar la naturaleza de su Constitución; que repito, era tan contraria a sus intereses, como favorable a los de sus contrarios. En segundo, el espíritu de misantropía que se apoderó de nuestros gobernantes. Tercero, la oposición al establecimiento de un cuerpo militar que salvase la República y repeliese los choques que le daban los españoles. Cuarto, el terremoto acompañado del fanatismo que logró sacar de este fenómeno los más importantes resultados; y últimamente, las facciones internas que en realidad fueron el mortal veneno que hicieron descender la patria al sepulcro.”

     En esta primera causa, debemos decir, en honor al Presidente Chávez, quien advirtió visionariamente la necesidad de una nueva Constitución, que al contrario de la constitución que existía en 1812, esta ha sido un pilar de la Quinta República, a pesar de la existencia de algunas grietas que no pudieron cerrarse con la pérdida del Referéndum de la Reforma Constitucional.

     En segundo lugar, el espíritu de misantropía de algunos gobernantes en 1812, está presente hoy, ligero o marcado, tiende a fortalecer rasgos de sectarismo que sin duda promueven la destrucción del cuerpo social y político de la Quinta República; existen algunos gobernantes (alcaldes y gobernadores), funcionarios a todos los niveles de empresas del estado, ministros y los más inmediatos colaboradores de estos despachos que le temen al poder popular, lo que pudiera ser  una señal de su misantropía, asumiendo esta, como el predominio de un humor tétrico, que manifiesta aversión al trato humano, tal como lo define la Real academia Española, es así como, nos encontramos con una serie de personajes misántropos, alejados de las bases, asiduos visitantes de espacios donde el pueblo no llega, tales como grandes hoteles y restaurantes, etc., esos que son incapaces de bajar el vidrio de sus lujosas camionetas para estrechar las manos del hombre y la mujer de a pie, aún llenos de esperanza en la revolución Bolivariana.

     En cuanto a la tercera causa, enunciada por el libertador, en la actualidad, solo la oposición,  como es obvio, se opuso a la creación Comando General de la Reserva Nacional y Movilización Nacional, hoy Comando General de la Milicia Nacional Bolivariana; sin embargo, a los integrantes de la Milicia Nacional Bolivariana, debe inyectárseles una buena dosis de la autoridad militar que da el uniforme, del contenido político e ideológico que otorga la revolución y de la vertiente espiritual y sagacidad de nuestros libertadores; no puede ser que nuestra Milicia Bolivariana esté constituida en algunos casos por camaradas soñolientos, muchos de ello mayores de edad y cansados, que no infunden autoridad,  identificados por continuos bostezos, uniforme raidos, zapatos sucios y poco presentables. Que nadie me venga con el chantaje de la humildad mal entendida y peormente practicada. Esto no es lo predominante, pero aún siendo una minoría, dados sus fines y naturaleza resulta demasiado notable. Cuando fue juramentado el General Julio Ramón Quintero Viloria, como Comandante entonces de la Reserva Nacional y Movilización Nacional,  el Presidente declaró que hacía la designación más importante de la era republicana, y bajo la conducción del General Quintero Viloria, hombre con demostrada hidalguía y amor por la patria, a quien tuve el honor de conocer el Táchira,  sentimos que se transitaba y aun hoy se transita el camino correcto, con la construcción y fortalecimiento de la milicia, por lo tanto, la milicia debe corresponderse con esa valoración; y el uniforme no puede ser para el chapeo a otros compatriotas, sean estos civiles o militares, revolucionarios o contrarrevolucionarios. La reserva debe ser el fluido que impregne el alma, el cuerpo y el espíritu de todos los ciudadanos, para que estos, con toda su carga de republicanos íntegros salgan presurosos y diligentes en la defensa intransigente de nuestra soberanía, que es la médula que nutre el honor de los pueblos.

     La cuarta y la última causa, de las enunciadas por el libertador, tienen plena vigencia en la situación actual, por un lado, tenemos infelizmente, una jerarquía católica, protectora de los asesinos del alma y la conciencia de nuestro pueblo, aún apegado al catolicismo manipulador y aprovechado de la nación, no disponen los demonios con sotana de un terremoto como el de Caracas de 1812, para sacarle provecho, pero tienen el tsunami provocado en el cerebro de nuestros compatriotas a través de los medios privados de comunicación; y por el otro, tenemos las peleas internas en el seno de la revolución, tal como ocurrió en la caída de la Primera República, en este contexto, con el uso de  los más despreciables métodos politiqueros de la cuarta república; aquí el clientelismo, entre otros, sigue jugando un papel protagónico en las elecciones internas del partido, casi todos los personeros del poder constituido impulsan sus corrientes hasta aplastar al poder constituyente, sobre todo a los provenientes del poder popular;¿Hasta cuando los mismos diputados y apoltronados gerentes, ministros, alcaldes y gobernadores negociarán elecciones, como ocurrió en esta última contienda para la selección de los delegados del PSUV? ¿Qué carajo hacen los Alcaldes, Presidentes de Empresas del Estado o Corporaciones y Gobernadores como delegados del PSUV? ¿Será que consideran que controlando burocráticamente el partido se asegura la reelección y la venia del Presidente?

     Camarada Presidente; ¿Hasta cuando se perdona a los que perdonan al enemigo?  Gobernador, ministro, alcalde o presidente de empresa que fracase en su gestión poniendo en peligro la revolución, no puede ser premiado con un nuevo cargo, debe ser sometido a un curso taller intensivo en Ciencias y Técnicas de gobierno, y cuando apruebe un riguroso examen sobre el contenido teórico y práctico, tanto en lo tecno político, como en ético e ideológico  se le vuelve a considerar para alguna posición; Comandante, Usted sabe por ejemplo, que en baseball de las grandes ligas, al que no lo hace bien, o se lesiona, se les envía a doble o triple A; y jugar baseball no es más complicado que la administración pública en un proceso revolucionario, es imprescindible iniciar una cruzada contra la piratería en el ejercicio de la función pública. Con el imperio no se juega, no tenemos tiempo para cometer tantos errores y emitir tantos perdones,  porque su acumulación genera la impunidad, que según nuestro libertador, contribuyó a la caída de la Primera República y amenaza con fuerza a la Quinta.

     El libertador propuso un plan para recuperar la Primera República, ¿Cuál es el plan ofensivo para conjurar los peligros que acechan la V República?

     La primera tarea es contar con un Ministerio de Planificación y Desarrollo, que en su carácter de direccionador del proceso revolucionario, disponga de herramientas poderosas de verdadera planificación estratégica, que permitan entre otras cosas, mejorar la Tasa Psicológica de Descuento en el Tiempo, es decir, el porcentaje en que un actor valoriza o desvaloriza los problemas futuros. La crisis bancaria por ejemplo,  no es el resplandor de un bombillo cuando se acciona el apagador, es decir, no es hecho automático, tiene un proceso histórico que se venía gestando y nadie le hizo seguimiento hasta que se consumó la inevitable e inocultable explosión; sucede que cuando la Tasa Psicológica de Descuento en el tiempo es baja, es como si la realidad futura la observáramos a través de un telescopio invertido, y observamos los problemas del futuro más pequeños de lo que realmente son y los apreciamos en su justa dimensión cuando los tenemos al frente.  Solo una verdadera Sala Situacional con la aplicación de la base teórica y metodológica  de su creador el Maestro Carlos Matus Romo, donde se realice un seguimiento tecno político permanente puede advertir a tiempo con mayor eficacia la gestación y desarrollo de problemas futuros que deben ser intervenidos oportunamente. 

     Si entendemos el papel de articulación integral e integrada en lo  tecno político que debe cumplir el Ministerio de Planificación y Desarrollo, también entenderemos que las tareas sucesivas a plantearse para salvar la quinta república  serían una pelea perdida si no es posible considerar la necesidad de plantear un nueva teoría y método de planificación y gobierno fuera del marco de la planificación predominantemente normativa que con un disfraz estratégico se ha practicado hasta ahora.

     Ing.

     lazaroroger@gmail.com



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Roger Lázaro


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