Decir las verdades aunque no nos guste

Hace algunos días se llevó a cabo, el proceso de selección de los delegados del PSUV, de un total de más o menos 2.400.000 electores, solo votó el 60% siendo optimista. El otro restante ¿qué pasó? Responder esta interrogante es prioridad dentro del proceso revolucionario y justificar por qué a más de 4 millones de inscritos en el PSUV se les negó el derecho al voto también; podría entender que fuese un requisito estar dentro de una patrulla para postularse a delegado; pero negar el derecho al voto a quienes por no pertenecer a una de ellas se les impido votar NO. Muchos de los que están dentro del PSUV, vienen de partidos políticos que los defraudaron y otros desconfían de los partidos políticos producto de sus actuaciones en el pasado y porque no en el presente; esto podría constituirse en una barrera para que miles de miembros del PSUV decidieran no participar en patrullas, no obstante dentro de la revolución cumplen labores de formación socialista en sus trabajos, ejerciendo la contraloría social, defendiendo el proceso en debates informales que se generan en el trabajo, debajo de la mata de mango y dentro de sus hogares; muchos escriben y dan ideas para el debate y otros que mantienen un bajo perfil ven en el proceso una esperanza de vida.

Todos ellos de alguna manera trabajan para el proceso y se les negó el derecho del voto, por lo que sólo un 20% de los miembros del partido decidieron quienes serán nuestras autoridades y eso no es democracia socialista; más aún si aspiramos contar con este número significativos de compatriotas en las próximas elecciones, donde cada voto será vital en una lucha que por nuestras fallas y errores se presenta bajo un escenario donde habrá que batallar con todo si es que no queremos ver una asamblea llena de odio y luchas mezquinas, que sólo llevarán al país por el camino de la destrucción y la confrontación.

En relación a por qué no se presentó el 40% a votar, aquí dejo al partido para que nos diga a los miembros del PSUV, las razones de que este número de compañeros decidiera quedarse en su casa; que los llevó a que después de librar sus batallas dentro de las patrullas su labor no se viera reflejada en quienes lo representaría en una acto tan importante, que pese a como les indiqué no es representativo de la población Psuvista, constituye un hecho de vital importancia para la vida del partido en los próximos años; pero debemos ver mucho más allá de estos acontecimientos y preguntarnos si la forma en que comunicamos la esencia del socialismo y la formación de un hombre nuevo ha sido efectiva y si está estrategia ha logrado pequeños cambios en sus estilos de vida y en la forma de socializar con nuestros semejantes; mi repuesta es un rotundo NO. El socialismo se ha entendido como la suerte de recibir por parte del Estado desde pequeños montos monetarios hasta grandes sumas de dinero, esto los hace parte del proceso, pero hasta ahí llega su compromiso, en otros planos de la vida siguen siendo egoísta, ambicioso, individualista, sin sentido de pertenencia con su trabajo y el sitio donde laboran, sin compromiso ante la madre tierra y cambios hacia una vida sana alejada de todo aquello que nos convierte en dependiente de un modelo consumista que solo nos destruye y nos aleja de una vivencia de la vida basada en la espiritualidad con nuestros hermanos y nuestra madre tierra. Esta descripción del hombre actual nos dice que ha fallado la estrategia comunicacional, ya sea porque nunca existió o porque lo que se hizo jamás funciono. Ésta realidad debe llevarnos a cambios radicales dentro del proceso si es que de verdad queremos un hombre que sienta la felicidad como el arte de dar, de lograr entender la importancia de la madre tierra en su vida, de que sus ambiciones deben estar ligadas al bienestar colectivo, que su valor dentro de sus semejantes no lo da un carro, un traje o ir a un centro comercial, una cuenta llena de dinero, una casa lujosa; que sólo nos vuelve esclavo de los bienes materiales y sea el culpable de que nuestra vida se llene de inconformidades y de angustias como consecuencia de los estilos de vida que nos impone el capitalismo; pero ante esta situación que nos ofrece el socialismo para que cada Venezolano decida cambiar su forma de ver la vida y poder creer que bajo la ideología socialista logrará encontrar la paz interna y la felicidad de un mundo donde cierra los ojos ante tanta miseria y destrucción, para ver de manera individual que por ahora él sobrevive ante un modelo devorador de la raza humana que tarde o temprano vendrá por ellos y que llenará de desdicha a su descendencia. Es aquí donde las fallas han sido estrepitosas y el modelo socialista no ha podido calar como la verdadera esencia de la felicidad colectiva y la perpetuidad del hombre sobre la tierra. Son muchas las empresas socialistas que han nacido; pero sus frutos no han sido del todo acertado, muchas de ellas presentan fallas muy profundas, dando como resultados productos que no cuentan con la aceptación de muchos compatriotas, por ejemplo Jugos Los Andes, en los últimos días presentó problemas en Ciudad Guayana con su calidad, lo que trae como consecuencia el rechazo del mercado y que este vacío sea llenado por otro producto que gana su aceptación, proviniendo éste de la aplicación de las teorías de la gerencia capitalista; la leche en polvo Los Andes, también presenta fallas en su calidad y ha encontrado rechazo en los compradores, los pañales “Guayuco” no se saben donde están y la escasez de muchos productos o en realidad los caminos verdes que toman muchos de ellos bajo la mirada descarada de autoridades llamadas socialistas y que llega a precios excesivamente altos a la población, constituye un terrorismo que resquebraja los pilares del liderazgo de nuestro señor Presidente; son muchas las fallas que presentan estas empresas y como consecuencia de esta situación, lleva a muchos a tener miedo ante el socialismo; muchos compatriotas se preguntan: ¿Esto es lo que nos espera? ¿Estos son los productos que mejoran mi calidad de vida, ante los que me ofrece el capitalismo?

Muchas fallas que van desde la formación de una nueva estructura de pensamiento del Venezolano, hasta la ineficiencia que deja huellas que sacuden las bases del proceso, nos debe llevar a dar un viraje total a la forma en que se está trabajando, no es que no debemos estar conectados con la realidad externa que sacude al mundo y que nadie niega afecta el proceso, pero lo interno debe ser cuestión de discusión y de debate ante los ojos del pueblo, que ve como el proceso se aleja de ellos y como respuesta la estrategia comunicacional se coloca en un plano que el pueblo no entiende y que solo ayuda afianzar la tesis de que nuestro Presidente está más pendiente de los de afuera que los que viven en Venezuela.

Es hora de actuar ya no queda lugar para maniobras que sólo nos lleva a los mismos resultados, no hay tiempo para maquillajes, lo que está en juego para el próximo año es el corazón de la revolución.

henryantonioc@gmail.com



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Henry Carrero

Asesor y docente universitario en la Universidad Nacional Experimental de Guayana - UNEG. Especialista en temas de mercadeo.

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