Algo huele mal en el CNE



Hay un tufillo desagradable en el ambiente. El pasado día martes, a través de fuentes confiables, nos enteramos que el número de firmas que se validarían sería de 1.600.000 y las “planas” que irían a reparo ascendían a 1.100.000, esto sin contar otras irregularidades. Unas pocas horas después, el presidente del CNE, Francisco Carrasquero, daba unas cifras completamente distintas: 1.832.493 firmas válidas y unas 876.017 irían a reparo. Es decir, unas 232.000 firmas más de las que nos habían dicho unas pocas horas antes. Esto realmente nos llamó la atención y nos hizo pensar que está en marcha un proceso de negociación entre el CNE, el Centro Carter, la OEA y algunos rectores del organismo comicial. A propósito de esto, alguien nos decía recientemente: “que tanto hablan”, nosotros diríamos: “que tanto negocian”, es que acaso no está suficientemente claro el megafraude, qué espera el CNE para decir de una vez por todas y a los cuatro vientos: “no recogieron las firmas y por lo tanto no puede haber referéndum”.

Nuestra impresión es que no se están verificando las firmas, pareciera que se entró en una etapa turbia y recelosa, en un estira y encoge donde sólo se negocian números: tantas firmas para mí, tantas para tí, toma esto por aquello, quizás hasta se están negociando diputados revocables por firmas.

Hemos venido insistiendo que llegar a los referéndum fue un error. La oposición golpista está aquí porque no le quedó más remedio después de haber sido derrotada una y otra vez por el movimiento de masas y gracias a los acuerdos firmados con el gobierno el 29 de mayo del pasado año, y con el telón de fondo de la impunidad que reina en el país, determinada por la presencia de la burguesía, sus funcionarios y partidos en las instituciones del Estado, pero también por la flagrante inacción del gobierno que ha hecho muy poco para castigar y meter en cintura a estos golpistas que trataron de liquidar las libertades democráticas el 11 de abril de 2002 y que sometieron al pueblo venezolano a todo género de penurias como consecuencia del paro-sabotaje petrolero. Ahora, después de haber sido arrinconados, cuando deberían estar presos, no pidiendo revocatorio ni solicitando ningún tipo de derechos, después de haber pisoteado las libertades democráticas, tienen el tupé de exigir un referéndum contra Chávez para liquidar el proceso revolucionario.

Por otra parte, nos llama mucho la atención las constantes reuniones del rector Jorge Rodríguez con representantes de la oposición, del Centro Carter y de la OEA. ¿Qué tanto negocian? ¿De qué hablan? ¿Porqué no se hacen públicas estas negociaciones? El movimiento obrero y popular debe estar alerta y movilizado, no podemos tener una confianza ciega en el CNE, no podemos perder en una mesa de negociación, situada en un cuarto cerrado, lo que ganamos con nuestra lucha en las calles del país tanto en abril de 2002 como derrotando el paro-sabotaje petrolero. Estamos en el terreno de la burguesía y sus políticos. El ámbito de la corruptela, de la presión bajo cuerda, de las negociaciones y la trampa, terreno en el que tienen una gran experiencia y una indiscutible sapiencia.


Miguel Angel Hernández Arvelo
Profesor de la Escuela de Sociología de la UCV
Miembro de la dirección nacional de Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR)
miguelaha2003@yahoo.com



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Prof. Miguel Angel Hernández Arvelo

Profesor de Historia en la UCV y miembro del comité impulsor del Partido Revolución y Socialismo. Como marxista, Hernández aboga por el definitivo rompimiento con el capitalismo en Venezuela y por la construcción del socialismo.


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