La crisis, los opositores y la gatica de María Ramos

Para cualquiera en sus cabales – interpretemos esto con absoluta libertad e imaginación- esta crisis del capitalismo, como las anteriores, no tiene por qué dejar de afectar a Venezuela.

Estalló en Wall Street y, como una ola, se expandió hacia las economías europeas produciendo allá, de una vez, efectos devastadores, inicialmente en el sistema financiero y bancario. Rusia, entre estas, pese a sus rasgos estructurales también anda en apuros, entre otros, derivados de la súbita caída de los precios del petróleo y su inserción directa a la economía capitalista.

Esta crisis ha obligado al gobierno norteamericano a hacer una transfusión de más de un billón de dólares, si contamos con lo inyectado a las dos primeras entidades financieras del sector inmobiliario declaradas en quiebra, antes que Bush admitiese que estaban en serios problemas, distinta al monto de 700 mil millones de dólares aprobados posteriormente, bajo protesta, en el Congreso, renegando de las teorías del libre mercado y del deber del Estado de mantenerse al margen del comportamiento de aquel. Sin incluir tampoco las escalofriantes cifras aportados al sector financiero por los gobiernos de Europa.

Es decir, la crisis está estremeciendo los cimientos del sistema, tanto que hizo colapsar y estallar sus vías de comunicación e intercambio y hasta poner en duda sus santos evangelios.

Siendo así, ¿por qué pensar que no afectará a Venezuela o alarmarse porque lo haga?

¿Por qué la oposición y algunos personajes destacados, a quien uno actuando de buena fe, no podría calificar como militantes de ésta, pero sí en plan parecido a la "gatita de María Ramos, aquella que tiraba la piedra y escondía la mano", anuncian efectos graves sobre la economía venezolana y buscan las causas en supuestas malas políticas del gobierno?

Venezuela estuvo condenada, a través de los acuerdos clasistas internacionales del mundo capitalista, a ser de agro exportadora a suplidora de petróleo. Resultó de eso que los técnicos llaman la "distribución internacional del trabajo", que no es más que las reglas que los poderosos imponen a los débiles y los alcahuetes admiten sin protesta. Esta circunstancia nos hizo súper sensibles o sujetos a estar en la primera línea adonde llegan las hondas de las crisis. Esto, amigo Watson, es elemental y clase introductoria en cualquier escuela o texto de Ciencias Sociales.

Pero los factores políticos y económicos de la IV República no hicieron absolutamente nada por desligar al país de ese macabro carrusel. Al contrario, viajaron repantigados y felices, aunque arrastrados, viviendo de migajas y dejando a la población sin esperanzas. Condenaron a Venezuela a una estructura y estado de cosas no sólo susceptibles de sufrir los efectos de esas crisis cíclicas del sistema capitalista mundial, sino a servir de uno de los medios para que los grandes saliesen de ellas, aumentando la explotación y expoliación de las que siempre hemos sido víctimas; o lo que es lo mismo, nos tuvieron de "trompos servidores".

Justamente, ha sido el gobierno de Chávez, el único que ha asumido el rol de desenganchar nuestro vagón de aquella caravana.

1.- Rompió con la infeliz práctica de servir de esquirol en el seno de la OPEP.

2.- Ha estado diversificando nuestros mercados, hasta relacionarse con los asiáticos, ruso y otros secularmente prohibidos.

3.- Se ha invertido parte de la renta petrolera, antes desviada hacia bolsillos privados, en intensos programas de industrialización y expansión de la economía agropecuaria.

4.- Como nunca antes ha ampliado servicios educativos, salud y distribución de alimentos para romper el cerco de la cultura especulativa y reducido ostensiblemente las cifras de desempleo.

5.- El viejo sueño de crear una red ferroviaria empieza a materializarse con clara definición y audacia.

6.- La explotación del gas, siempre consumido improductivamente, este gobierno la ha convertido en una fuente de energía y de ingresos al fisco nacional.

7.- La petroquímica, con la intensificación de la producción de fertilizantes y otros productos, hasta llegar a las petrocasas, se ha convertido en una realidad y fortaleza.

8.- Los acuerdos, convenios, planes de inversión, con traspasos tecnológicos, etc., con otros países nos otorgarán un margen importante de maniobra e independencia.

9.- Asumió la tarea de impulsar la economía popular invirtiendo grandes sumas de dinero en respaldo de los más desasistidos y siempre desdeñados.

10.- Ha sido un factor importante en creaciones como el ALBA, UNASUR, el acercamiento y acuerdos entre países de Sur América con fines de intercambio. Cuestiones anteriormente prohibidas por los monopolios financieros, comerciales y políticos mundiales.

Hay otras cosas que sería largo enumerar que revelan como este gobierno, ha venido haciendo lo que es procedente hacer para crecer, liberarnos de las tiranías del petróleo y mercado internacional, pese los avatares causados por la oposición, como el golpe de abril, la huelga petrolera y las constantes acechanzas y entorpecimientos.

Es decir, Chávez y su equipo, han hecho lo mismo que en gran medida algunos críticos, como Domingo Maza, recomiendan, al mismo tiempo que ignoran ex profeso esa verdad.

Pero hacer de una economía primario exportadora – vendedora de petróleo y otras materias primas- una diversificada, competente para disminuir intensamente sus importaciones, sobre todo cuando se sufren carencias de todo tipo, no es cosa de soplar y hacer botellas. Para ello se requiere tiempo, inversiones, trabajo, ideas claras, disposición, que antes no hubo, y que los factores que entorpecen se ocupen de hacer algo provechoso.

Entonces, pese los esfuerzos liberadores del gobierno, la crisis, que no es responsabilidad sino de los grandes centros políticos y económicos del capitalismo, empezando por Wall Street, capitalistas gringos, Bush y compañía y sus socios europeos, habrá de afectarnos, pero en mucho menor grado si prevaleciesen los criterios políticos y económicos de los agentes de la IV República.

Por eso, la alegría de los opositores, que deberían estar tristes porque se les trizaron las vidrieras de las vitrinas del capitalismo hacia el cual han apuntado como modelo, no es más que el rictus del tísico.

Querer vender por adelantado, en vísperas de un proceso electoral, la idea de la gravedad de los efectos sobre Venezuela, de una crisis ajena, y presentarla de paso como responsabilidad de las políticas del presidente Chávez, no solamente es una falsedad de los opositores a ultranza, sino también una mezquindad o falta de valentía de quienes hacen el rol de la gatita de Maria Ramos, pese al nivel académico de alguno de estos.

damas.eligio@gmail.com


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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

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