Revolución, juventud y medios de comunicación

Parte I.

El sistema educativo de nuestros días ofrece bastantes medios para que obtengan un alto grado de instrucción todos los miembros de nuestra sociedad. La falta de instrucción lleva a la miseria; la miseria conduce al embrutecimiento; el embrutecimiento conduce al crimen; el crimen, a la cárcel, y la cárcel, al envilecimiento, que es peor que la muerte. En nuestra sociedad actual, los ciudadanos se dividen en dos clases: los poseedores de riqueza y los no poseedores. Los poseedores pagan al Estado impuestos; (muchos los evaden) los no poseedores le dan sus hijos, que son empleados para proteger a los ricos y que deben derramar su sangre en su defensa para aumentar aún más la fuerza y la propiedad de las clases poseedoras. El propósito de la Revolución Bolivariana no es, pues, de destruir, de vengarse y de liberarse por medios drásticos, sino que a través de la transición, debemos todos laborar para que se funde una sociedad dentro de la cual todos podamos vivir como hombres y mujeres libres. El pueblo de la sociedad actual somos todos los que no tenemos bienes de capital y vivimos de nuestro trabajo; a nadie que sepa razonar puede ocultársele que el entretenerse en remendar y repintar un sistema social totalmente podrido es perder lastimosamente el tiempo. Es necesario, que nos aferremos a la palabra “socialismo” y la inscribamos en nuestras banderas de lucha; es bien visible que, en razón de la fuerte competencia que le opone al gran capital, el socialismo camina a pasos agigantados hacia la condición que nos hará completamente libres. No somos vendedores de revoluciones; sabemos por experiencia cómo es insensato discutir las distribuciones que hay que hacer en una generación futura, olvidados de que cada generación debe resolver sus propias expectativas, no debemos rompernos la cabeza sobre ello y tampoco descuidar los medios para alcanzar nuestro propósito... No somos socialistas que predican la paz perpetua, mientras por todas partes nuestros adversarios se preparan para la guerra..., pero no somos tampoco dulces corderos que llevan su cruz sin murmurar.

Parte II.

La organización de estudiantes socialistas pregonan: Cuando se habla de ideas que revolucionan toda una sociedad, se expresa solamente el hecho de que en el seno de la vieja sociedad se han formado los elementos de una nueva, y la desaparición de las viejas ideas marchan a la par con la desaparición de las antiguas relaciones sociales. La repartición de la riqueza que arranca de una serie no interrumpida de robos, saqueos y expoliaciones, además de ir ahondando las diferencias mediante la desigual educación que reciben ricos y pobres. Con una educación racional y verdaderamente social, igualitaria y provechosa recibida por todos, las diferencias irían haciéndose menores y serían de poca importancia. “Nosotros derribaremos la sociedad existente. Crearemos una nueva sociedad. Ese es nuestro objetivo”. Eso no significa que desecharemos un programa transicional. El pueblo se valdrá de su mayoría para ir arrancando gradualmente a la oligarquía todos los medios de producción social, para centralizar todos esos instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del pueblo organizado como clase mayoritaria, y para aumentar con la mayor rapidez posible las fuerzas productivas. Debemos darles a los futuros revolucionarios, e incluso al partido revolucionario, una explicación muy clara en el sentido de que la democracia es muy buena sin el capitalismo, sin el fascismo y sin el imperialismo. Tenemos que estar listos y dispuestos a librar la batalla contra la reacción. Tenemos que prepararnos para la revolución. Jurídicamente tenemos que prepararla como una lucha contra la oligarquía que no nos permite lograr nuestra liberación.

Sólo los jóvenes pueden permitirse una honesta democracia, de modo que cualquier joven trabajador o estudiante puede expresar abiertamente su opinión sin que inmediatamente se lo persiga. Debemos darles a todos los estudiantes la tarea y la obligación de integrarse en el movimiento popular. Se transformarán en los miembros modelo de la organización y a través de ellos se podrá educar y concienciar a los demás componentes de las capas populares. Nuestra organización socialista necesita urgentemente ser educada, ideologizada y concienciada. Y, ésa es una de las razones más importantes del programa de acción revolucionaria. Las etapas de la revolución y la contrarrevolución se suceden a un ritmo acelerado, las contradicciones entre los protagonistas de un determinado programa y la cambiante situación política adquirirán un carácter inesperado, eso nos da la posibilidad de enumerar los errores, las omisiones, la ineptitud. No hay que engañar a la juventud con las promesas ilusorias de otro mundo, sino decirle la pura verdad sobre las causas de su situación, enseñarle las grandes verdades que tanto tiempo ha ignorado. La cuestión que se nos presenta de una manera más imperiosa es la desigualdad económica y social de las clases y de los individuos. La cuestión es dar trabajo y abaratar el costo de la vida, y el que sostenga lo contrario es porque no ha meditado tan profunda y desinteresadamente los problemas económicos por los que está atravesando el pueblo, fuera de esta igualdad, es decir, fuera de la justicia social, la libertad y la paz no son realizables.

El problema de la juventud oposicionista de manitos blancas es diferente, en el sentido de que, por un lado, no soporta el peso de esas pesadas tradiciones que lo agobian, pero en el otro su situación es más complicada, más aguda. Me refiero a que viven una situación terrible. Como lo demuestra la manipulación que de ellos hace la Iglesia Católica, la Oligarquía y el Imperialismo Internacional, esta critica situación de la joven generación burguesa, unida a la falta de tradición, de educación política, a la no adhesión a ningún partido de sentido social, la convierte en carne de cañón del fascismo. Creo que es un hecho muy importante que los jóvenes a los que socialmente se transforma en marionetas, que no pueden sentir ninguna adhesión social o política, que son muy audaces por la sola razón de su odio al Presidente Chávez, que no tienen tradiciones socialistas, ni nacionalistas, exijan soluciones radicales, fascistas e imperialistas, de venta de la Patria al mejor postor. A todos se les inculca el odio a la “revolución roja-rojita” y a todo sistema político social propuesto por Chávez, y que lo condenen los Obispos de la Iglesia Católica.

Parte III.

La mentira está determinada socialmente entre los individuos y las clases; en una época como la actual, cuando las luchas entre las clases se han exacerbado, la mentira adquiere un carácter turbulento, tenso y explosivo. Además, la mentira tiene a su disposición la prensa, la radio y la televisión. Pero las mentiras privatizadas de la oligarquía fascista son, por así decirlo, estáticas; de hecho, lindan con la monotonía. La razón está en que la política presente de los fascistas-imperialistas no contradice sus formulaciones abstractas de una manera tan chocante como la brecha siempre creciente y su política real. Las mentiras oficiales del imperialismo y su Agente en Venezuela Globoterror, cambian día tras día, reflejando las distintas etapas de su encumbramiento. Las sucesivas capas de mentiras de Globoterror provocan un caos extraordinario en la mente de sus seguidores, los traumatiza, los convierte en catatónicos. Ayer Globoterror y los demás medios de desinformación mediática dijeron algo distinto que antes de ayer, y hoy dicen algo diferente que ayer. En otras palabras, que mienten de acuerdo a las variables necesidades del momento. Por eso se hace acuciante la necesidad de continuar reacondicionando las mentiras, reconciliar las falsificaciones y codificar los fraudes, como hace el Camarada Mario Silva en su programa La Hojilla. Sigue siendo el único que puede exclamar, ¡Yo me atreví! .No hay falsificadores que puedan cambiar este hecho, por más que dispongan de poderosas emisoras de radio, grandes rotativas y poderosos canales de televisión.

Parte IV.

Escribo estas líneas en medio de un ominoso ataque político-económico a Venezuela, por parte del imperialismo sobre la cuestión de Exxon Mobil. Bush se remonta a los cielos con la vana ilusión de encontrar allí la solución a las contradicciones que lo agobian. En realidad, todos los argumentos especulativos de este tipo y los fantasmas de inminentes calamidades nacionales, inventados por los opinadores de oficio al servicio de los grandes intereses criollos y del imperialismo, los politiqueros oposicionistas y los EX.PDVSA, a través de Globoterror y los otros medios de difusión mediática, dan pena ajena. Lo que les cabe es el delito de traición a la Patria. Pero ¿que hacer? Esto es lo que se preguntan los cándidos que, extraviados por estos medios de la apatrida oligarquía, piden que nos invadan los Marines urgentemente y convertir a Venezuela en un estado libre asociado igual a Puerto Rico. Me avergüenza, que gente del pueblo llano apoyen a los que los vienen masacrando, esclavizando, durante los últimos quinientos años y que estén encompinchados con los politiqueros de la IV república; que los identifica con esas castas, por qué están vendiendo su voto. Se habla de razones de conveniencias, razones de interés y sabido es que a tales razones se sacrifica la verdad, el dictado permanente de la justicia. ¿Cuándo le va a dar un parao a Globovisión señora de CONATEL? En tiempos de la conquista ya existía Globovisión, los clérigos por medio de la “radio bemba” les comunicaban, les inculcaban, a aquellos seres enfermizos y criminales que eran los conquistadores, que los indios y negros, no eran cristianos, que eran “animales irracionales”, por lo tanto se les podía esclavizar y ejecutar. Vean tamaña Monstruosidad.

manueltaibo@cantv.net


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Manuel Taibo


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